domingo, 27 de julio de 2025

LUDWIG VAN DER ROHE (1886-1969): COLLAGES, O ARTE COMO ARQUITECTURA




















El modesto y pequeño museo Hyacinthe Rigaud de Perpignan, en el sur de Francia (museo bautizado con el nombre del pintor francés más conocido, un pintor barroco que alcanzó la celebridad al “subir” a la corte del rey-sol Luis XIV, originario de esta ciudad) presenta una exposición de teme inédito, provocado por una obra inesperada: una muestra que confronta el arte del escultor franco -español moderno Aristide Maillol, y de Pablo Picasso , escultor pero sobre todo pintor y dibujante. La idea de este encuentro procede de una obra del arquitecto moderno germano-norteamericano Ludwig Mies van der Rohe: un collage de 1948 que recrea el proyecto (utópico) de un museo ideal en el que se encuentran el cuadro Guernica de Picasso y dos esculturas naturalistas, dos desnudos femeninos de Maillol. 

No era la primera vez que Mies van der Rohe recurría a imágenes del cuadro de Picasso y a esculturas de Maillol. El collage tampoco era una excepción en la obra del arquitecto. De hecho, los collages constituyen lo mejor de su obra, quizá lo verdaderamente sobresaliente. 

Independientemente de si los collages fueron realizados como parte de proyectos que se llevaron a cabo, o fueron meros ejercicios “artísticos” o “arquitectónicos “ sin ulterior traducción espacial y material, todos los collages tratan de evocar espacios interiores sin casi elementos propios del “vocabulario” arquitectónico -pilares, muros, techos, enlosados, aperturas-, sino a través de obras de arte y de su relación espacial -pero también simbólica- entre éstas -las obras bidimensionales actuando de muros, mientras que muebles y esculturas sugieren la tercera dimensión.

 El espacio de las estancias, casi vacías, solo se puebla -y se define- a través de las imágenes de obras de arte, que se convierten en elementos arquitectónicos, en creadoras de espacios acotados. Éstos no son receptáculos de obras. No preexisten, sino que se constituyen gracias a las obras de arte que componen lugares que invitan a entrar en ellos, y suscitan impresiones de bienestar -que la fría obra construida del arquitecto no es capaz de causar. El aire gélido de sus construcciones se convierte, en la hoja blanca del papel con apenas trazos y unos pequeños recortes, en silencio, un silencio pleno, que se adivina sabio, que no es ausencia o vacío. El rechazo ante sus estancias de vidrio deshumanizadas se vuelve seducción ante la arquitectura que produjo magistralmente, es decir en y por el collage. Éstos no fueron simples ilustraciones, sino la causa que Mies van der Rohe pudiera ser considerado un arquitecto. Habitar en sueños o imaginariamente -ante imágenes sensibles, sentidas, imágenes contadas, escuchadas, vistas, tocadas incluso-, con y por la imaginación, es la manera de vivir bien, es decir, ensoñadoramente. 


https://www.musee-rigaud.fr/actualites/maillol-picasso-defier-lideal-classique


Para GG, estudioso de los collages 




 

sábado, 26 de julio de 2025

Sobrenatural









Este breve texto no descubre nada que no se sepa ni que no se haya contado con claridad por personas más autorizadas.

El Museo Nacional de Arte de Cataluña presenta una exposición sobre Francisco de Zurbaran titulada Sobrenatural.

El museo posee justamente renombrados bodegones de Zumbarán y de su hijo.

¿Sobrenaturales?

La ficha de uno de los bodegones indica la procedencia de una de las obras: Colección Gil

Esta procedencia también se encuentra en las fichas de dos -o las dos- obras del museo: dos obras maestras de Velázquez y de Tintoretto.

Se ha escrito y contado sobre dicha colección.

Tan solo podemos recordar algunos hechos.

Una de las siete colinas de la parte alta de Barcelona es el Turó de Monterols o Monterolas: la colina de Monterolas. Un frondoso jardín con árboles, arbustos y setos de hoja perenne verde oscuro -el parque se caracteriza por el color uniforme de la vegetación, libre de flores, lo que le concede un carácter entre tenebroso, inquietante y fascinante-, recorrido por un laberinto serpenteante de  estrechos senderos que ascienden hasta la parte superior, corona en montículo. En el centro del parque, la ciudad desaparece. Los escasos visitantes -algunos, sentados en bancos, enfrascados, solos, en la lectura de un libro-  no matizan o ponen en riego la quietud del lugar, como si de un jardín encantado y maléfico se tratara, pese a dominar la transitada calle de Muntaner, uno de los pocos ejes que vertebran la ciudad entre las colinas y el mar o la ciudad antigua. 

El parque de Monterols era una propiedad privada antes de convertirse en un parque público. Era el jardín de la finca de veraneo, lejos de la ciudad amurallada, de Pedro Gil Babot, hábil comerciante de finales del XVIII y de la primera mitad del siglo XIX. Poseía goletas con las que actuaba ocasionalmente como corsario  y como traficante de esclavos entre África y América, especialmente con la aún rentable colonia cubana.

Creo la Sociedad Catalana para el Alumbrado de Gas de Barcelona. Adquirió minas de sal. Fue un banquero -con el que el gobierno adquirió severas deudas-, y obviamente un político liberal, vicepresidente del congreso, y procurador en Cortes en Madrid . Fue incluso capitán general en Barcelona . Las revueltas de 1840 no le afectaron. Se refugió en su finca de Monterols.

Fue también un gran coleccionista de cuadros de Velázquez, Zurbarán y Tintoretto, entre otros.

Su notabilísima colección, unas cuarenta obras, fue depositada en el museo de Bellas Artes de la ciudad, antecesor del actual museo nacional, a principios del siglo XX, por un hijo suyo, y una parte adquirida por el ayuntamiento apenas la guerra civil concluida, gracias a un bisnieto del coleccionista , el arquitecto Gil  (que fue director de la escuela de Arquitectura a final del franquismo), y constituye parte del fondo clásico del museo .

El origen de las obras quizá no sea verdaderamente sobrenatural. 

https://lascajaschinas.net/wp-content/uploads/Coleccion-Gil.pdf


martes, 22 de julio de 2025

BLACK SABBATH : SPIRAL ARCHITECT (1972)


 In memoriam de su cantante…

Al que el dúo murciano Maestro Espada, con un estilo muy distinto -canción popular y electrónica, muy alejada del heavy metal-, honró recientemente. 

MARC MIGÓ (1993): GHOSTS OF BARCELONA (ESPECTROS DE BARCELONA, 2023)


 Marc Migó es uno de los mejores compositores españoles  hoy. 

Su página web no funciona en este momento .

Véase, entonces, este enlace, por ejemplo:

MAVIS PUSEY (1928-2019): ARQUITECTURA EN CONSTRUCCION Y DESTRUCCIÓN

























El arquitecto y artista  Gordon Matta-Clark adquiría por unos pocos dólares casas familiares de madera condenadas, a punto de ser derribadas, para, sierras eléctricas en mano , abrir huecos, brechas, que convertían modestas y anónimas construcciones en singulares y fugaces obras de arte en el Nueva York de los años setenta.
La olvidada, hasta hace poco, artista norteamericana Mavis Pucey, formada en París, y fallecida en la ruina, que vivió de la docencia más que de su trabajo como artista, reflejaba la fascinación y el horror que le causaban las constantes alteraciones de las casas de Nueva York. Siempre con andamios, en permanente cambio, a punto de sucumbir, cerradas, abandonadas y devueltas a la vida, en un proceso interminable, las casas sufrían, se deformaban, se metamorfoseaban, causando admiración y tristeza a la artista que quiso manifestar, en obras que parecen abstractas, la incierta condición -incierta y vital-, de las construcciones de una metrópoli, en unos cuadros que parecen reflejar la influencia del pintor francés Léger.

La recuperación de artistas afroamericanos negros en los Estados Unidos, al menos hasta hace unos meses, ha permitido recordar la obra de esta artista que no cesó de recorrer la ciudad de Nueva York, admirada y apenada, para quien la arquitectura, símbolo de permanencia y estabilidad, expresaba, por el contrario, su “permanente” vitalidad, a través de sus constantes mutaciones, de su carácter multiforme. La fachada dejaba de ser una máscara inmutable para convertirse en un rostro capaz de comunicar una sucesión de estados de ánimo y de emociones.





lunes, 21 de julio de 2025

Le Corbusier y los automóviles






 

Hace cien años, en 1925, se inauguraba la Exposición Internacional de las Artes Decorativas e Industriales Modernas en el Campo de Marte y en el Grand Palais de París.

El Pabellón del Espíritu Nuevo, proyectado por el arquitecto suizo Le Corbusier, presentaba el nuevo plan urbanístico de París que Le Corbusier había ideado y que hubiera arrasado la ciudad como ninguna guerra lo había conseguido aún.

Dicho demoledor plan estaba financiado por Gabriel Voisin -de ahí el nombre Plan Voisin con el que se conoce esta atrocidad. 

Voisin fue uno de los primeros diseñadores, constructores y pilotos de aviones a principios del siglo XX. La historia de la aviación no se entiende sin él. 

La fabricación de aviones militares durante la primera guerra mundial le enriqueció hasta tal punto que, al acabar la guerra, enriqueció 1919, decidió cambiar de objetivo. 

Se dedicó, hasta la Segunda Guerra mundial, al diseño y fabricación de coches de lujo, muy exclusivos, con la marca Avions Voisin: automóviles de gran tamaño y cilindrada, al alcance de la realeza y unos pocos. Se fabricaron once mil coches. Hoy son casi imposibles de encontrar y el precio de los escasos ejemplares supera todas las previsiones.

Quien poseía un Avions Voisin fue Le Corbusier.

Fue también el diseñador de tres modelos de esta marca a finales de los años veinte.

Las villas de Le Corbusier se caracterizaban por accesos a través de rampas que conducían a la planta noble, en el primer piso. Estas rampas eran propias del espacio automovilístico. Las villas, siempre de estancias reducidas, solían poseen un único gran espacio: el garaje, pensado habitualmente para acoger a tres automóviles. Las medidas eran las de los Avions Voisin. Son estos coches que siempre aparecen en las fotografías de las villas de La Corbusier, en los años 20 y 30, con los que Le Corbusier también gustaba retratarse.

Tras la Segunda Guerra mundial, Avions Voisin cambió de registro. Suyo es el diminuto Biscuter de la postguerra.

Tras el cierre de la marca en 1956, el ingeniero principal entró en la fábrica de coches Citroen donde diseñaría el vehículo más popular de los años 50, muy alejado de los haigas que tanto fascinaban a Le Corbusier y que marcaron la historia de la arquitectura moderna occidental y colonial, el mítico Dos Caballos -que Le Corbusier nunca adquirió-, algunos de cuyos ejemplares aún circulan en villorrios franceses.