sábado, 11 de julio de 2020

El vientre de la arquitectura (Museo de Medina Azahara)

















Fotos: Tocho, julio de 2020

El museo del yacimiento arqueológico de Medina Azahara (s. X) cerca de Córdoba, obra de los arquitectos Nieto & Sobejano, ganadores del concurso. La obra que, tras once años, presenta graves deficiencias constructivas que provocan múltiples goteras, debidas seguramente al equivocado empleo de planchas de acero para la cubrición de la terraza, que -vistas desde lo alto, configuran un geométrico y severo paisaje de tierras cultivadas- se expanden y se contraen debido a la gran diferencia de temperaturas extremas de día y de noche, se apoya sobre una planta subterránea de instalaciones, de gran superficie, que, a oscuras, evoca una tumba o un laberinto inquietante -pero fascinante.

martes, 7 de julio de 2020

PIERO GHERARDI (1909-1971) - ENRICO MORRICONE (1928-2020) - PIER LUIGI NERVI (1891-1979) - BRUNO ZEVI (1918-2000) - MINA (MINA MAZZINI, 1940): SE TELEFONANDO & STAZIONE CENTRALE DI NAPOLI (1966)



En 1966, la marca de pasta Barilla encargó una serie de anuncios novedosos en los que la cantante Mina interpretaba algunos de sus éxitos.

Uno de los anuncios fue filmado en los tejados de la estación central de Nápoles, de Pier Luigi Nervi y Bruno Zevi, inaugurada en 1960, una de las obras maestras de la arquitectura moderna.

La canción Se telefonando - de la que la filmación ofrece una versión abreviada-, publicada  este mismo año, es de Enrico Morricone.

Piero Gharardi era un escenógrafo y figurinista italiano conocido por su trabajo en las dos obras maestras de Federico Fellini: La Dolce Vita (1960) y en 8 1/2 (Otto e mezzo, 1963), ganando dos Oscars por ambos trabajos.

lunes, 6 de julio de 2020

ENRICO MORRICONE (1928-2020) (MÚSICA) & LUIGI BAZZONI (1929-2002): ROMA IMAGO URBIS: IL MITO - L´IMMORTALITÀ - GLI ACQUEDOTTI - I VOLTI - LE GESTA (1994-1995)



In memorian....
Enrico Morricone

Para ir mirando poco a poco
Música excepcional

Babilonia y Roma



Francesco Borromini (1599-1667): Cúpula de la iglesia de Sant´Ivo alla Sapienza, Roma (1642-1660)



Marteen van Malkenborgh I (1534-1612): Semiramis cazadora cabalgando ante la ciudad de Babilonia, óleo sobre tabla, 1575, Museo Valeriano Salas, Béjar (Salamanca, España)








Philip Galle (1537-1612): grabado, Babilonia , 1572, Museo Británico, Londres

....basado en un dibujo del neerlandés Maerten van Heemskerck (1498-1574), de la serie dedicada a las "Ocho"  Maravillas del Mundo (las siete conocidas a las que el artista añadió el Coliseo). Este artista fue un extraordinario dibujante de ruinas del natural, como por ejemplo,  



La torre de Babel y, en general, la ciudad de Babilonia, se convirtieron en un tema preferente del arte  flamenco en el siglo XVI, pues la torre o la ciudad simbolizaban la desmesura, la ambición, la corrupción de la corte papal, católica, en Roma, sede de todos los males.

Para Borromini, sin embargo, la asociación entre Roma y Babilonia no simbolizaba la degradación de la capital del Cristianismo, sino su aspiración a lo más elevado: la babel de las lenguas no implicaba confusión, sino sabiduría. Todas las lenguas, todos los saberes resonaban en Roma, y la torre de Babel simbolizaba el deseo y la voluntad humanos de alejarse del mundo material.

domingo, 5 de julio de 2020

TERESA SESÉ (1961): EL PODER DE LAS ESTATUAS SOBRE LAS PERSONAS (2020)



https://www.lavanguardia.com/cultura/20200705/482094506476/poder-estatuas-personas-monumentos-venerados-ultrajados-catalunya-azara.html

El fin de las estatuas:

Artículo sobre la destrucción de estatuas que hoy acontece en todo el mundo, un tema que el pasado pabellón catalán de la Bienal de Venecia trató el año pasado, centrándose en acontecimientos pasionales (adoración y destrucción) recientes en Cataluña, enmarcados tanto en la iconoclastia antigua como en actos similares en otros países, y estudiados desde el punto de vista de la propia estatua considerada como un ente vivo.

BERNAT MASSAT (1931): "VISIT SPAIN (CONOZCA USTED ESPAÑA)" (1965)



























Salvo cuando los retratados posan, inmóviles, conteniendo en gesto y la expresión, en un entorno tan detenido como las figuras tiesas, la fotografía congela el movimiento, lo que permite descubrir, de pronto, lo que no se percibe en la realidad: el espacio entre las figuras, y las relaciones distantes, indiferentes o tensas entre ésta.
El mundo se convierte en un mosaico en el que las piezas, los entes y los seres encajan, adquiriendo igual importancia. La diferencia jerárquica entre el fondo y la figura desaparece. Un detalle se alza o se realza, un gesto imperceptible en el curso del tiempo, ordena el espacio, y el espacio ya no es un receptáculo que acoge y da prestancia a figuras, sino que éstas, por el contrario, ordenan el espacio y destacan sus cualidades que se plasman entre -y no alrededor o detrás- de las figuras.
La fotografía, contrariamente a la pintura que cree en la ilusión -que podrá sugerir un volumen-, concede igual relieve a todo lo que se muestra como un encaje de manchas. La fotografía se acerca más al relieve que a la pintura ilusionista.
La fotografía no culmina y resuelve el sueño ilusionista de la pintura renacentista (en el que quizá solo Piero della Francesca no creyó), sino que la neutraliza. Todo lo que el objetivo capta y se imprime en el papel -en el caso de las fotografías analógicas- adquiere igual importancia. Todo -y nada- se palma, todo está al alcance de la mano; el espacio entre las formas no es un agujero, por el que la mano se colaría si el cuadro permitiera adentrarse en él, sino que adquiere la misma densidad, igual consistencia que las figuras.
El gran fotógrafo Bernat Massat, a quien se dedica una exposición antológica en el centro la Tabacalera de  Madrid, supo -o sabe aun- retratar  los intervalos, suspendidos entre las figuras, convertidas en sombras, casi en pautas para ordenar el espacio. 

sábado, 4 de julio de 2020

Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen....




No sé qué les parecerá, pero en las atestadas salas de Arte Renacentista, Manierista y Barroco del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), se pueden encontrar, colgadas muy juntas en una misma pared gris ceniza, un muy correcto cuadro representado a Cristo Crucificado, del taller de Zurbarán -que parece retorcerse en la cruz ante lo que se halla a su lado-, y una cruz manierista pintada de Martín Bernat, que quizá en las fallas valencianas....
Aunque las cuestiones de gusto sean subjetivas....