domingo, 16 de septiembre de 2018

Másters y doctorados

Másters y doctorados son cursos de postgrado, privados o públicos, que exigen una licenciatura y una admisión restrictiva para ser seguidos. Los candidatos deben presentar una solicitud, acompañada de un currículo y una carta de motivación.
En el caso del doctorado, los candidatos deben también demostrar que poseen los créditos necesarios (es decir, que han seguido y superado ya cursos de postgrado en cualquier universidad, aunque se recomienda a aquellos candidatos que han efectuado dichos cursos fuera de la universidad o departamento en el que quieren cursar el doctorado que sigan asignaturas del máster de dicho departamento), y presentar un tema de tesis y un primer desarrollo del mismo, acompañados del nombre de un director (llamado tutor en una primera fases). Sin estos requisitos, la admisión no es factible. La mayoría de los candidatos al programa de doctorado no son admitidos pues no reúnen los requisitos necesarios.

Un máster comprende clases, durante uno o dos años, a tiempo completo a parcial, casi siempre presenciales, y concluye con la redacción y defensa de una tesina tutorizada. Éste se realiza en un tiempo mínimo de tres meses. El estudiante debe hallar un tutor. Un tribunal formado por tres profesores, que pueden ser del mismo departamento, evalúa la defensa pública del trabajo, media hora de exposición seguido de un debate, con la participación voluntaria del tutor.

Un doctorado se desarrolla en dos fases (siempre que ya se dispongan de los créditos necesarios, que se hayan superado las asignaturas requeridas). Una primera fase, de un mínimo de un año de duración, consiste en la redacción del plan de investigación: un esbozo, suficientemente desarrollado de la tesis, que incluye el enunciado, los objetivos, el método, una bibliografía detallada y comentada, y el texto de uno o dos capítulos ya perfilados. Este texto, de un centenar de páginas, se presenta a la comisión de doctorado acompañado de un informe del tutor (que debe de ser doctor y llevar seis años de investigación aprobada. En caso contrario, se requiere la co-dirección por un doctor reconocido, o la asunción de la dirección por un doctor que reúna las condiciones necesarias, siendo entonces el doctor que no cumple con aquéllas una figura simplemente tutelar). Si la comisión considera que el plan es correcto, nombra a un tribunal de tres miembros que deberá evaluar dicho plan, tras una defensa pública de media hora, seguida de un debate al que puede participar el tutor. La única calificación que se puede obtener es Apto o No Apto.
Tras esta primera fase, el doctorando dispone de tres años para la redacción y conclusión de la tesis, siempre evaluada y dirigida por el tutor, llamado ahora director. Una vez concluida la tesis se deposita un ejemplar en la Secretaria de Doctorado que informa a la Comisión. Ésta, a la vista de la tesis y del informe del director, acepta o no la petición de dos informes de expertos externos. Tras la recepción y lectura de los mismos, la Comisión decide si la tesis puede ser defendida públicamente, Nombra entonces un tribunal de tres miembros (un presidente, un vocal y un secretario), con dos fuera de la universidad convocante, todos doctores (jóvenes o no: no existe requisito alguno acerca de la edad, salvo la posesión de un sexenio de investigación, que se obtiene tras superar una evaluación anónima de la investigación de las tareas investigadores llevadas a cabo durante los seis últimos años, y de un currículo, que se tiene que adjuntar, a fin que la Comisión acepte a dichos doctores como miembros del tribunal).
La defensa de la tesis requiere la exposición pública del doctorando durante una hora, seguida de las intervenciones de cada miembro del tribunal, un debate y la intervención del director durante una o dos horas. El tribunal, tras deliberar, en ausencia del doctorando, el director y el público, otorga públicamente una calificación, que van del Suspenso al Sobresaliente. Cada miembro del tribunal debe votar en secreto si acepta conceder una Matrícula de Honor. Los votos anónimos y secretos, estudiados, tras un periodo de dos semanas, permiten conceder o denegar dicha calificación final extraordinaria.
Todos los informes (en los que los miembros del tribunal dictaminan sobre la calidad y la idoneidad de la tesis defendida), firmados, se entregan a la Escuela de Doctorado de la Universidad correspondiente, junto con un ejemplar de la tesis

Los criterios para el seguimiento de másters y doctorados han variado a lo largo de los años. Los tribunales de doctorado han pasado de cinco a tres miembros; el tiempo concedido para la realización de las tesis doctorales se ha acortado; se aceptan, se valoran tesis más cortas -siempre sobre un tema inédito, acompañadas de una extensa bibliografía primaria (fuentes directas y no tan solo citas por terceros)-, y se tienen muy en cuenta tesis consistentes en artículos científicos previamente publicados por revistas de prestigio -revistas de muy difícil acceso, que requieren informes de expertos externos anónimos y  múltiples revisiones, antes de aceptar -si aceptan- publicar un texto, tras un mínimo de tres años de correcciones).

Dado el coste de másters en universidades privadas (entre ocho mil y quince mil euros) y el tiempo requerido para llevar a cabo una tesis doctoral, maravilla que destacados políticos españoles consideren que errores en su currículo acerca de la realización de máster sean irrelevantes, y que puedan obtener un título de doctor al año siguiente de licenciarse. En la vida terrenal, es imposible que ocurra. En la de los dioses....

CAMILLE SAINT SAËNS (1835-1921): LE DÉLUGE (EL DILUVIO, 1875)



Expléndida y escasamente interpretada composición sobre el diluvio y el Arca de Noé (la primera gran obra de la historia según los mitos).
Uno de los mejores interpretaciones del mito bíblico y, anteriormente, mesopotámico.

AURELIO GALFETTI (1936): BAÑOS PÚBLICOS (BELLINZONA -SUIZA-, 1967-1970)











































































Fotos en color: Tocho, agosto de 2018


Los baños públicos de Bellizona (Suiza), un equipamiento construido hace cincuenta años, aún en pleno uso, y cuya rehabilitación está a punto de ser completada, es un extraño proyecto del arquitecto suizo Galfetti (presente en la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2018).

La respuesta al encargo es singular. No se trata de un edificio (unos vestuarios, unas taquillas, un bar, unas piscinas, al uso: un equipamiento de baños públicos como existen tantos), sino de una poderosa -y sin embargo discreta- intervención urbanística que incide en todo el pueblo. Se trata de una pasarela elevada de hormigón, de más de doscientos metros de largo, que conecta el núcleo del pueblo con las piscinas y el río, cruzando por encima de un parque público, sorteando diversos obstáculos. Los equipamientos propiamente dichos -luminosos y amplios vestuarios sin puertas, taquillas, etc.-, construidos con materiales muy ligeros -hierro, madera pintada de colores vivos, y paneles de fibra de vidrio también coloreados-, formalmente sencillos, se ubican debajo de la pasarela, a los que se accede por rampas y escaleras de hormigón, metal y lamas de madera que nacen, como ramas o espinas, de la pasarela, y que dan también acceso a la piscina y al parque, al mismo tiempo que crean zonas de sombra,filtrando la luz a través de las lamas.  Esta larga y estilizada estructura, una linea horizontal en el paisaje, apenas se percibe, inmersa entre los árboles, y facilita el acceso a los equipamientos y al río, que la barrera de las carreteras dificulta a pie de calle.
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