miércoles, 13 de mayo de 2026
SÉBASTIEN LAUDENBACH (1973): DIARY (1998)
LUIS ARAQUISTAÍN (1886-1959) & CAYETANO COLL Y CUCHÍ (1881-1961): ¿QUÉ ES ESPAÑA? (1926)
ANDRÉ MALRAUX (1901-1976): SIERRA DE TERUEL (1938)
JORIS IVENS (1898-1989): TIERRA DE ESPAÑA (1937)
miércoles, 6 de mayo de 2026
Atravesado
Fotos: Tocho; de textos expositivos, mayo de 2026.
Cada año o cada época ve como algunas palabras se ponen, de pronto, de moda, y salpican, como gotas de salsa espesa de una comida excesiva, en textos y conversaciones, a los que concede un deje de modernidad.
Como ha sentenciado un museo de arte moderno y contemporáneo en varios textos expositivos hoy, la gloria le ha llegado al verbo atravesar. Y no solo en España.
No se da circunstancia alguna que no esté atravesada por….
¿Qué se quiere decir?
Por de pronto, sorprende la construcción. Habitualmente, se atraviesa algo, pero no se está atravesado por. Se trata de un verbo de acción, no de pasión.
¿Influir, marcar, cruzar, hendir, distorsionar, afectar? ¿Tales son sinónimos? Desde luego, atravesar queda mucho más dos mil veintiséis.
La etimología tampoco ayuda. El verbo deriva del latín. El adjetivo transversus significa desviado o torcido: un mal camino. Un significado lógico. Atravesar contiene el sustantivo través que significa torcimiento y desgracia. El través afecta negativamente.
Atravesar, entonces, indicaría un daño, un dolo, que modificaría sustancialmente lo que una cosa o un ser es. La condición pasiva, de víctima, que evoca la peculiar manera de emplear el verbo -no se atraviesa, sino que se es atravesado por- así lo sugiere.
Atravesar alude a una pérdida. Algo pierde su condición primigenia. Un doloso problema o afecto le clava. El daño es profundo. Se adentra y hiere. Revela la mácula -de nuevo la mancha imborrable que se extiende, como cuando se come glotonamente sin servilleta al cuello, descuidadamente- de la inocencia y la pureza originarias. Estamos en el mundo de la caída, del irremediable pecado original. Desvela un baño de realidad. Un choque que trastoca un ideal. Lo que más sufre es un cuerpo. La herida toma por sorpresa. El ser o el ente no resiste. Se encoge. La herida puede ser mortal.
Un uso del verbo, en suma, lógico que se extienda en estos tiempos. Cuando veamos que desaparece de las sesudas conversaciones y los textos eruditos, nos daremos cuenta que las nubes han escampado. Hasta entonces, sufriremos atravesados por un verbo, propio de la teoría del arte (moderno), que nos conduce por el camino de la amargura.
Amén.
sábado, 4 de abril de 2026
El regreso de las procesiones de Semana Santa en Barcelona (Abril de 2026)
Jesús del Gran Poder y María Santísima Esperanza
Macarena & Procesión de Nuestra Señora de las Angustias, Casco antiguo de Barcelona, viernes santo, abril de 2026
miércoles, 1 de abril de 2026
GLEN BAXTER (1944-2026): EL SUBLIME MUNDO DEL ARTE BAJO LA PLUMA INOCENTE DE GLEN BAXTER
El dibujante inglés Glen Baxter falleció ayer y ya percibimos los efectos de su ausencia: un escritor con boina proclama por tierra, mar y aire que se retira se retira a Venecia -falta que comunique por redes y programas de tele realidad su dirección- cansado de tanta exposición; la Casa Blanca se convierte en una pista de baile dorada (o naranja); unos arquitectos explican que su modesta vivienda de cuatrocientos metros cuadrados se vincula a la práctica del loft como paradigma de la libre apropiación del espacio, en un sentido tectónico, político y temporal, con un suelo topográfico; y así.
Inspirado por ediciones baratas de novelas en las que la compaginación coloca una ilustración junto a un párrafo que nada tiene que ver con la imagen, produciéndose un curioso efecto, Glen Baxter puso en práctica la definición de una mirada surrealista al mundo, o una mirada que desvela situaciones surrealistas, entendida como un delicado encuentro entre dos situaciones que chocan entre sí, que parecen oponerse o rechazarse, pero que acaban por desvelar una realidad entrañable, despejada de grandeza y presunción, humana, cercana, vagamente ridícula y muy justa.
El mundo del arte, las proclamas de los artistas y las elaboradas interpretaciones de los teóricos, componen una mina inagotable de encuentros absurdos entre lo que se hace y lo que se dice, entre lo que se pretende y el resultado. El mundo de la arquitectura no es infecundo, sobre todo desde los años ochenta del siglo pasado, pero Glen Baxter ha buceado menos en él.
Sus imágenes no son agrias, no denuncian, el sarcasmo no es de recibo, tan solo emiten un ligero comentario sobre lo que se muestra, que pone en evidencia cierta distancia entre el propósito y el logro, un comentario como de pasada, ligero, amable y demoledor.
Imágenes de otra época de vaqueros y boyscouts, a menudo, de trazo limpio y nunca caricaturesco, se conjugan con títulos que no hacen una referencia directa a la actualidad -tan sólo alusiva al confinamiento durante la pandemia en 2020-2021- pero que echen luz sobre los humos que a veces nos impiden ver la realidad y su trasfondo.
El rey nunca quedó más desnudo como en las viñetas que Glen Baxter publicaba regularmente en la prensa.























































