sábado, 10 de enero de 2015

¿Árabe, Islam o Musulmán?

Textos, a veces vehementes, a favor o en contra de la revista satírica Charlie-Hebdo, invitan quizá a tratar de saber de qué hablamos cuando nos referimos al mundo árabe.
Este breve comentario recoge impresiones directas en algunos países norteafricanos y del Medio oriente, visitados por motivos de trabajo más que turísticos, y comentarios de amigos de algunos de estos países.

Hablamos de países francófonos -es decir, de lengua francesa: Francia, una parte de Bélgica, un cantón suizo, Luxemburgo, Andorra (además del catalán y el castellano), Quebec, así como de antiguas colonias en los que el francés aun se habla o se lee en parte, al menos oficialmente, como Siria, entre gente mayor, por ejemplo-, no de países franceses. Pero nos referimos a países árabes. El árabe es una lengua, no una raza ni una religión. Pertenece al grupo lingüístico semita, al igual que el hebreo, por ejemplo -y lenguas muertas como el asirio.
Las personas que hablan árabe y viven en países de mayoría musulmana -siendo el islam una religión- pueden tener una de las cuatro grandes religiones monoteístas: islam, cristianismo, judaísmo, zoroastrismo (al menos en Irán). No pueden ser ateos, están obligados a declarar una religión monoteísta, y religiones politeístas como el hinduismo, o monoteístas sin libro sagrado como el budismo (si es que es una religión y no una filosofía) están proscritos; son inconcebibles. La religión a la que uno está adscrito está señalada en el carnet de identidad.
Ciñéndonos solo al Medio Oriente, son de religión islámica personas que hablan turco -que no es de raíz semita-, persa o farsi -una lengua indoeuropea-, hebreo -una lengua semita-, kurdo -un grupo lingüístico propio, creo-, etc.
El islam se practica en países que no pertenecen al Próximo Oriente, ni hablan árabe. por ejemplo, en China, la India y en Bosnia-Herzegovina, amén de cualquier país con ciudadanos, que hablan árabe o no, "autóctonos" -terrible noción que evoca la sangre de la tierra- o emigrantes.
El arte no es musulmán, sino islámico, y engloba tanto arte religioso -aunque no sacro, ya que las mezquitas no son espacios sagrados sino profanos- cuanto profano (arte de corte otomano y persa, por ejemplo, si nos limitamos a artes del pasado).
En Irán, se trata con cierto desprecio a la minoría que habla árabe; en Baghdad (que para nosotros en una ciudad "árabe"), se mira con condescendencia a los "árabes", es decir, a los beduinos del sur de Iraq. Es decir, en estos casos, un "árabe" no es una persona que habla árabe ni una persona de religión musulmana, sino un nómada (juzgado habitualmente de manera crítica). El término árabe ya se utilizaba en la corte neo-asiria del primer milenio aC para designar a poblaciones nómadas de la península arábiga.
El islam incluye numerosas ramas: conocemos al sunismo y al chiismo, pero existen más: es decir, cada una de estas ramas se divide en nuevas ramas. Así, por ejemplo, el ismailismo y el alauismo son ramas del chiísmo. Las diferencias entre las sub-ramas de una misma rama son más destacables o importantes que las diferencias entre el sunismo y el chiismo. Por otra parte, existen religiones del o en el Medio Oriente (o el Próximo Oriente) que aúnan características cristianas, musulmanas y/o zoroástricas.
El Próximo Oriente -es cuestionable ubicar países de lengua árabe y/o religión musulmana únicamente en el  Próximo Oriente- comprende países "laicos" como Siria o Iraq, y teocracias. Sin embargo, incluso en los países laicos, se recomienda a personas que no desean atender a los ritos, las costumbres o los requerimientos de períodos de marcado carácter religioso como el Ramadán (equivalente a la Pascua cristiana), o a personas que no son de religión musulmana, que se abstengan de manifestar públicamente su desinterés comiendo antes de la puesta del sol a la vista del público, por ejemplo. Escasos son los restaurantes o comedores abiertos durante este periodo. En este caso, estas personas almuerzan en sus despachos o en sus casas, de manera discreta. En las teocracias, este desinterés, al menos oficialmente, está prohibido.

En algunas ciudades europeas (París, Londres, Berlín, etc.) se mira, trata o habla mal de barrios, periféricos o no (La Goutte d´Or, en París), de mayoría musulmana -más que árabe-, aunque dicha mayoría está constituida por personas musulmanas que hablan árabe.
Pero barrios como Belgrave en Londres, o Neuilly, en Paris, cuentan con una notable presencia de personas musulmanas, que hablan árabe, y visten como beduinos (una "chilaba" blanca, habitualmente, que en Bagdad se desprecia, como un traje de personas del campo o nómadas).  Nadie habla mal de estos residentes. Son multimillonarios. Entre estas personas destacan los dueños de instituciones tan británicas como los almacenes Harrod´s, o el Club de Fútbol de Barcelona, emblema de la capital catalana. Durante años, el Patronato de Turismo de Barcelona ha viajado año tras año para atraer turismo de Arabia Saudí -que hacía cola para curarse los ojos en la clínica Barraquer, y vivían en lo alto de la ciudad, sin ue nadie hablara mal-, y de los Emiratos Árabes.
Cabe preguntarse, pues si lo que suscitan rechazo son personas que hablan árabe y/o son de religión musulmana -y mantienes costumbres propias de países o climas del Medio Oriente- o personas pobres. Es cierto que olores, sonidos, gestos no habituales, pueden incomodar o molestar. Posiblemente como pueden molestar las cualidades sensibles de barrios pobres. Queda preguntarse, quizá, si, antes que una "lucha" de religiones", "culturas" o "civilizaciones", no estamos ante una lucha de "clases".

Me excuso de las faltas y generalidades.  

21 comentarios:

  1. Para mí no hay duda de que estamos, básicamente, ante una lucha de clases.

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    1. Agradezco su opinión.
      No sé si es ser iluso pensar que podríamos no tener que pensar eso. Aunque esta afirmación puede ser derrotista -lo que no querría que ocurriera.

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    2. Es posible que tengan razón si nos atenemos a la definición clásica de “clase social” y, básicamente, a los tradicionales y académicos conceptos internacionalistas tanto de las burguesías como de los proletariados.

      Pero, si no me equivoco y refiriéndome concretamente a Francia, muchos de los votos que obtiene el Frente Nacional son de obreros franceses que no se sienten nada internacionalistas. Su falta de empatía con sus compañeros de clase musulmanes nos puede parece bien o mal (a mí me parece mal, por así decir), pero es un hecho.

      Saludos.

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    3. Una parte importante de votantes del Frente Nacional viven en la periferia y tienen recursos limitados que les impiden cambiar de casa (aunque también hay quien vive cómodamente y el el distrito ocho de París). Me imagino que el miedo (a perderlo todo, a no tener recursos, a que los fondos públicos no lleguen) es un factor importante que sesga la mirada hacia quienes hablan árabe y/o profesan el islam en el mismo barrio. Se tiene la sensación que el gobierno no hace nada, y se vota entonces a quien proclama soluciones claras -tajantes, con toda su crudeza-. La inteligencia de Marine Le Pen ayuda -al contrario que la hosquedad de su padre.

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  2. Creo que también hay una lucha por el control de los recursos disfrazada de lucha de civilizaciones y de lucha religiosa.Y se ayuda a señores de la guerra ,como Boko Haram que se dice musulmán como se podría decir cualquier otra cosa.Las luchas eternas entre las variantes del Islam solapandose en el complicado tablero de naciones de oriente medio , el control paulatino de Africa por los chinos ...ni se sabe .Un montón de cosas que en nuestro mundo europeo se materializa en el asesinato de los dibujantes .Y todo en un contexto de crisis economica profunda Creo que es tan complicado que no se sabe por donde va a saltar .Hay gente que dice que es la tercera guerra mundial pero con una apariencia distinta.Seguramente nos asustariamos si supiéramos lo que se teje debajo de todo esto.Y , por encima una niña con un cinturón de explosivos inmolandose en un mercado .

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    1. Las víctimas del islam integrista -y ¿por qué no llamar a los yihadistas delincuentes o asesinos (como los miembros de toda clase de mafias), sin que la religión intervenga, pese a que la utilicen- son los propios musulmanes (chiitas, hoy, así como cristianos y judíos de lengua árabe. Sé de gente, relacionados con amigos o conocidos, que ha sido secuestrada -y por la que se ha tenido que pagar. Entre las víctimas, mujeres, niñas (asesinatos, violaciones) y, en general, gente con escasos recursos.

      Es cierto que el apoyo que los países escasos de petróleo brindan a los que se asientan sobre pozos de petróleo y, con los fondos obtenidos, financian el terrorismo, contribuye a la expansión del mismo, y al descrédito de la indignación moral que suscitan.

      También es cierto que conozco a musulmanas sunitas perfectamente laicas, amigas de cristianas -.aunque chocan con la incomprensión de muchas personas.

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    2. Claro, las primeras víctimas son los mismos musulmanes .Por eso dá rabia cuando se plantea esto en términos de “ellos –nosotros” Ellos no son un bloque y nosotros tampoco.Yo no tengo nada que ver con Sarkozy ni con otros muchos.
      Yo creo también que las motivaciones no son religiosas y son asesinos sin más , pero es cierto que inevitablemente hay una vertiente religiosa desde el momento en que la fanatización y el reclutamiento se lleva a cabo por algunos imanes en algunos lugares de rezo. Por eso sería importante que los lideres religiosos insistan en lanzar mensajes contra esa visión del Islam en sus comunidades.
      Y si además algunos de nuestros líderes políticos y periodistas entendieran que ,al menos en mi opinión, esto no es un asunto de épica ,a lo mejor se podía impedir que todo fuera a peor,al menos desde el punto de vista social.
      De todas formas,como hay intereses políticos y mucho dinero financiando los distintos grupos terroristas , creo que el asunto que tiene mal arreglo.Vamos todos,ellos y nosotros ,hacia sociedades cada vez más controladas .

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    3. Esto además de que ,como es lógico,la policía y los servicios de inteligencia se dediquen a la parte específicamente criminal,claro .No soy tan ingenua de pensar que todo se arregla con buenas intenciones;pero como sociedad sí hay cosas sobre las que debemos pensar

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  3. Y por supuesto ,nosotros,occidente ,estamos igual de implicados y manchados en esta guerra por los recursos .Es la logica del Capital

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  4. Permítame dos preguntas que ponen en evidencia mi ignorancia.

    ¿En la actualidad la lengua árabe “oficial” es una especie de latín?, ¿qué distancia hay entre ella y el árabe hablado en cada uno de los países en los que se usa?, ¿es tanta como el latín y las lenguas romances que hablamos nosotros o solamente es como la que existe entre, por ejemplo, el castellano hablado en España y Latinoamérica?

    La segunda pregunta o cuestión es sobre el papel de la mujer en cada una de esas diferentes ramas que menciona.

    En el año 80 visité Egipto durante el Ramadán y no tuve ningún problema en comer y beber agua a la vista de cualquiera durante las horas prohibidas en restaurantes abiertos con toda normalidad.

    Gracias de antemano por sus respuestas.

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    1. Me gustaría que un amigo y colega de trabajo que lleva años estudiando árabe responda -se lo voy a preguntar- ya que he estudiado árabe solo durante unos meses.
      Si no me equivoco, la respuesta estaría entre las disyuntivas que plantea.
      El árabe que se estudia es un árabe estándar (que es, en gran parte, el árabe que se habla en Iraq). Es la lengua que se escribe, y que se habla en los noticiarios, por ejemplo. Es distinto del árabe clásico, con el que está escrito el Corán, por ejemplo (un texto redactado hacia el s. IX, si no me equivoco).
      Los árabes que se hablan en el norte de África y el el Medio Oriente, o mejor dicho, las maneras de hablar un mismo árabe estándar -aunque hay palabras que varían-, presentan diferencias parecidas entre las distintas maneras de hablar el francés entre una persona de Quebec y un belga francófono. Se trata de diferencias de pronunciación, mayoritariamente.

      Desde luego, entre los años 50 y los 80, países musulmanes o de lengua árabe tenían un mayor grado de libertad que hoy.
      Recuerdo haber visto el cambio brutal en ciudades como Damasco y Alepo -en un pais "laico" como Siria, entre 1995 y 2010; del mismo modo, El Cairo en 1992 se diferenciaba del Cairo que visité en enero de 2011 cuando estalló la revolución.
      La involución es trágica y afecta a los propios ciudadanos ilustrados o que no profesan un islam integrista.
      Algunos profesores -y profesoras- de la Universidad de Bagdad lloran cuando piensan en qué ha ocurrido.
      Es cierto que Aman y Beirut siguen siendo ciudades abiertas o con barrios abiertos, y que, al menos hasta el pasado mes de mayo, el barrio cristiano de Erbil era tolerante con religiones distintas y con ciertas costumbres proscritas en otras áreas.
      La diferencia entre los años ochenta y hoy -en general- en algunas capitales del norte de África y del Medio Oriente es la misma que media, pero inversamente, entre ciudades españolas entre los años setenta y hoy.

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  5. Me informan que el árabe estándar es muy parecido al árabe clásico.
    La diferencia entre el árabe estándar y los que se hablan localmente reside en que el primero tiene señalada la pronunciación, no así los segundos.
    No existe una academia de la lengua árabe que dicte normas, y actualice el vocabulario.

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    1. Muchas gracias por su respuesta, pero, entonces, ¿cómo debo de interpretarla?

      Por un lado dice usted:

      “El árabe que se estudia es un árabe estándar (que es, en gran parte, el árabe que se habla en Iraq). Es la lengua que se escribe, y que se habla en los noticiarios, por ejemplo. Es distinto del árabe clásico, con el que está escrito el Corán, por ejemplo (un texto redactado hacia el s. IX, si no me equivoco).”

      Esto ocurre en otras lenguas como el italiano, el alemán o el euskera batua, ¿no?

      Y por otro:

      “Me informan que el árabe estándar es muy parecido al árabe clásico. La diferencia entre el árabe estándar y los que se hablan localmente reside en que el primero tiene señalada la pronunciación, no así los segundos.”

      Pero eso debe ser en la lengua escrita, no en la hablada, se habla con la pronunciación incorporada.

      Perdone que insista, pero no me ha quedado claro si el árabe estándar es para ellos algo parecido a lo que para nosotros es el latín.

      Repito, gracias y disculpe de nuevo mi insistencia.

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  6. Buenas tardes

    Desde luego mi explicación no fue afortunada.
    El árabe estándar, clásico o neutro lleva todos los signos (llamados movimientos, impropiamente vocales largas y cortas, débiles) que permiten la pronunciación. Así, por ejemplo, el texto del Corán lleva todos los signos para impedir cualquier duda.
    Por el contrario, el árabe moderno no suele llevar la mayoría de estos signos por lo que la pronunciación depende de la costumbre. Recuerdo la dificultad en saber cómo pronunciar, si con sonidos vocálicos a, i, u, y con sonidos cortos o largos, viendo que las palabras significan cosas distintas u cumplen una función distinta en la frase dependiendo cómo se pronuncian. Es como si en francés no existieran acentos que determinan algunos sonidos vocálicos, en e y o especialmente.
    Para quienes empezamos a estudiar árabe dichos signos son fundamentales pues sino sólo se leen consonantes (amén de la alif

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  7. Con toda cortesía discrepo de las afirmaciones o dudas sobre el ingrediente proletario del conflicto: quienes asesinaron a los dibujantes y periodistas de Charlie-Hebdo y las razones que los movieron a hacerlo no fueron ni por causa ni por la causa proletaria. Y mucho menos es la razón de la imposibilidad de salir del callejón sin salida de una cultura que fracasó hace siglos por méritos propios cuando lo tenían todo para prosperar sin necesidad de cultivar el resentimiento. Siguen con la mentalidad medieval de regularse civilmente por leyes religiosas, o bajo su peso, incluso en los pocos Estados laicos. Y no nos olvidemos de muchos líderes fundamentalistas en absoluto proletarios, sino parte de las élites, como el mismo Bin Laden.

    Y un comentario más: los textos vehementes a favor de la revista satírica Charlie-Hebdo no se pueden poner en plano de igualdad a los que la reprobaban instantes o días después del atentado. Ahí tenemos al Papa patinando por los pasillos del Vaticano, imperdonable. Por suerte nuestros países no se rigen por leyes de la Iglesia que igualmente confunde religión con sus dirigentes.

    Saludos.

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    1. me excuso si hubiera parecido que escribia que los terroristas que matan en nombre de Alá son proletarios. algunos sí, otros son de clase media y otros, finalmente, poseen fortunas. Los hay incultos y otros letrados.
      Lo que quise decir y supongo que no me expresé bien es que la llamada "islamofobia" es semejante a la oposición a los gitanos, los rumanos, etc. Afecta a quienes son pobres, no a quienes fortunas. Así, por ejemolo, algunas personas que hoy aborrecen de los musulmanes que viven en Barcelona, bendecían a los jeques de Arabia Saudi y sus familias instalados en la parte alta de la ciudad en los años ochenta a la espera de tratarse en la clínica oftalmológica Barraquer, por los gastos sorprendente y propinas aun más sorprendentes que realizaban y dejaban.

      Creo que el Papa, como cualquier persona, puede emitir la opinión que considere, aunque si sus palabras han estado bien transcritas, traducidas y no han quedado fuera de contexto, para mí, no han estado precisamente afortunadas.
      Creo que tenemos la libertad de reirnos de cualquier creación humana. Hay quien considera que la Mona lisa es la obra maestra del arte occidental, y quien le pinta bigotes. Habrá quien se escandalice, lo que está bien, porque significa que se otorga valor y aprecio a la obra, pero la crítica no puede pasar de ahí. Nadie intentó atentar físicamente contra Duchamp, creo; aunque sí contra Warhol.

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  8. Si las razones fueran exclusivamente proletarias otros proletarios, peruanos, filipinos e incluso de origen francés, estarían poniendo bombas en el metro de París ahora mismo. Las razones son religiosas y/o culturales. Como afirma Belart el mundo musulmán es un mundo fracasado que se resiste a cambiar. Fracasado porque no puede en nuestros días triunfar una sociedad que margina de entrada al 50% de su población y que no es capaz de separar el Estado de la religión. El mundo, y no solamente occidente, les está pasando por encima, la historia les está marginando como no puede ser de otra manera. Usan hábilmente las nuevas tecnologías pero siguen considerando que deben recitar el Corán en una lengua que desconocen, el pensamiento científico no hay manera que pueda encajar en esa cosmovisión y ninguna comunidad prosperará sin que ese pensamiento y su lógica subyacente se afiance entre la población.

    Cuando terminó la guerra de Afganistán un corresponsal de la BBC entrevisto a un caudillo pastún, y al preguntarle el periodista sobre la consideración de la mujer respondió que para ellos la mujer era algo tan valioso, una joya tan preciada, que por eso la mantenían separada y recluida y que ellos sí que la valoraban, no como ustedes, decía señalando al inglés, que ni las respetan ni las valoran ni las quieren y por eso dejan que vayan solas por la calle.

    ¿Esto es proletariado?

    Y a pesar de todas nuestras flaquezas siguen cometiendo el mismo error que cometió el fascismo, menospreciar por débiles a las democracias occidentales. Los kamikazes japoneses aparecieron cuando Japón estaba ya derrotada.

    Saludos

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    1. Creo que tiene razón: estamos ante un caso de fascismo, es decir de imposición de unas ideas o creencias, y de la no aceptación de otras. Las imágenes pueden molestar -es lo que buscan, del mismo modo que obras modernas y contemporáneas, desde La tarde de un fauno de Stravinsky (o antes: véase Las bodas de Caná de El Veronés y, siglos más tarde, Las flores del mal, de Baudelaire, o Madame Bovary, de Flaubert) indignó al público que asistió a su primera representación-, se puede llegar a censurar o limitar su exposición pública (los menores de edad no están autorizados a entrar en la sala donde se expone la serie Made in Heaven, de Jeff Koons, en el Centro Pompidou, hoy) -criterio discutible, ya que bastaría con advertir que algunas imágenes pueden molestar o se piensa que pueden molestar- desde luego, pero de ahí a matar al artista...
      Quizá un problema sea la aplicación del Corán como texto no solo moral sino legal. Se trata de un texto medieval, en sintonía con su época, del mismo modo que el Antiguo Testamento refleja costumbres y creencias antiguas, al igual que La República de Platón, que condena a muerte a los artistas de la imagen.
      El islam también presenta un problema hoy -que no lo debía ser en la Edad Media-: proclama la yihad. Se trata de un concepto con múltiples aceptaciones, morales y legales. Significa esfuerzo, dominio de las pasiones, superación, lucha contra los instintos; pero también guerra santa, es decir conquista y conversión.
      Eso no significa que debamos "condenar" el Corán, como no tenemos que condenar el Antiguo Testamento, o las tragedias Medea, Agamenón, o Macbeth, por citar tres obras en las que los asesinatos son la clave de la historia -su motor, pero también su fin-. Solo deberíamos como un texto medieval, disfrutando de sus palabras y admirando y sobrecogiéndonos de lo que cuenta, bien sabiendo que, una vez cerrado el libro, volvemos a la realidad, más sabios tras la contemplación de los mundos posibles, imaginarios o mejor dicho imaginados, ficticios -pero no ilusorios o falsos- que el texto narra.Y como texto, que es una creación colectiva o individual o humana, se puede y se tiene que interpretar. ¡Ay del texto que no de pie a interpretaciones! Se trata de un texto sin sentido, que nada dice, un texto muerto o irrelevante. La interpretación es el signo de la riqueza de un texto. No aceptar esta premisa puede llevarnos hasta donde estamos hoy, creo.

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  9. Muchas gracias Pedro por su extensa respuesta, no podríamos estar más de acuerdo.

    Cuando surgen conflictos tan graves y sus debates, conviene dejar las cosas bien claras; todo tiene matices, pero no todo, hay aspectos que no se pueden dejar ambiguos. Naturalmente que todo el mundo tiene derecho a dar su opinión, aunque no siempre sean acertadas o incluso nada respetables. Me alegraría saber que las declaraciones del Papa han estado sacadas fuera de contexto, un hombre dotado y experto en saber nadar y guardar la ropa.

    Me han gustado mucho las reflexiones que le comenta a “el peletero”, las que hace sobre el Corán y los libros antiguos y fundacionales, sobre todo cuando habla de la interpretación de los textos.

    En occidente las personas tenemos un problema psicológico que se puede equiparar al que usted expone con el ejemplo de los libros antiguos, y es el riesgo de no saber volver a la realidad una vez leídos, interpretados y cerrados. Me refiero a la reacción como visitantes de estos países en épocas de paz. Es la fascinación de regresar al pasado, la mágica atracción hacia un mundo imaginado, que existió pero que no hemos vivido. Cuando llegamos por primera vez, lo que vemos nos seduce, nos hipnotiza como un encantador de serpientes. Quién no ha sentido el escalofrío al oír la llamada a la oración del muecín proclamada al atardecer. El tañido de las campanas de nuestras iglesias nos quedan demasiado cercanas por conocidas, y de repente entramos en un mundo desconocido pero ensoñado, una cultura cotidiana que se remonta a siglos, que nos engaña al parecernos mejor que las incomodidades de la nuestra, en una amnesia instantánea de las comodidades, beneficios y valores que disfrutamos, en una descarada muestra del nunca tan bien aplicado dicho de que no hay nada peor que conseguir aquello que se deseaba para negarle todo su valor. Por extraño que parezca, hay quien es incapaz de percibir que los valores intemporales del islam son tan parecidos a los del cristianismo.

    Saludos.

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    1. ¡Es muy cierto!
      En esta defensa de los supuestos valores del islam revela el miedo al presente -un presente duro, que te rechaza, y que acabas rechazando, como en la fábula del zorro y las uvas verdes, y denunciando, buscando que nadie pueda conectar con él y satisfacerse de él-, y una vuelta al pasado, concebido como modélico, casi paradisíaco.
      Es bien cierto que los valores del cristianismo y del islám son parecidos al principio. Se trata de religiones antiguas surgidas en medios geográficos y culturales parecidos, así como religiosos. Jesús era judio, y Mahoma debía ser judío o cristiano. Del mismo modo que existen judíos que añoran la Edad Media y puritanos que tratan de vivir como en el siglo XVII -o mejor dicho, como en una pastoral-, existen musulmanes que sueñan con el idealiza mundo originario del islam. Un mudo que, sin embargo, se quiere imponer no sé si porque se piensa que es el mejor de los mundos posibles o porque se teme las sibilinas seducciones del mundo moderno, al que se cede parcialmente con la posesión de tecnologías actuales.
      ¿quien no ha soñado con un mundo ordenado?
      Pensemos en Savonarola tratando de imponer a sangre y fuego una soñada austera Edad Media que se batía en retirada en la Florencia renacentista.

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