viernes, 19 de julio de 2013
JOHN KAHRS: PAPERMAN (2012)
Paperman - Short Film by John Kahrs por Flixgr
Oscar al mejor corto de animación en 2013.
Guión quizá previsible, pero Nueva York aparece seductora, aunque se juegue de manera nada inocente con la nostalgia de una ciudad que solo ha existido en el cine.
jueves, 18 de julio de 2013
STÉPHANE COUTURIER (1957): URBAN ARCHAEOLOGY (1995-2005)
La serie fotográfica del artista francés Stéphane Couturier (finalista del premio Marcel Duchamp 2003), titulada Arqueología urbana, revela todas las caras de un yacimiento arqueológico, y las sensaciones o imágenes que crea: amén de las ruinas, destacan, por ejemplo, la superposición de planos, capas, estratos, la confusión entre los espacios interior y exterior, la presencia, casi "surrealista" de detalles ilusoriamente nuevos, en perfecto estado, como un testimonio aun vivo, en medio del derrumbe general, la yuxtaposición en un mismo plano de elementos pertenecientes a realidades, a niveles muy distintos, el predominio de estructuras liberadas de la materia, convertidas en esqueletos sin sentido -que acentúan la impresión mortuoria que un yacimiento suscita-, y la sensación de pérdida que las ruinas despiertan.
Quizá la fotografía de ruinas romanas, en las que el tema central sean las obras modernas, marcadas por una gran grúa metálica roja, que se llevan a cabo, sea la más ambigua y rica de significado.
Véase la web del artista: http://www.stephanecouturier.fr/couturier/accueil.html
Noticias culturales de Barcelona: tapas v. platillos
Se ha fallado el concurso para escoger la empresa de restauración que lleve y gestione del bar del Museo del Born en Barcelona instalado sobre las ruinas del barrio del Born bombardeado en 1714, religiosamente conservadas bajo la hermosa estructura metálica del decimonónico mercado del Born.
En las bases del concurso se explicaba detalladamente que las tapas debían estar proscritas. No son catalanas. Se tenían que sustituir por platillos.
¿Volantes?
En las bases del concurso se explicaba detalladamente que las tapas debían estar proscritas. No son catalanas. Se tenían que sustituir por platillos.
¿Volantes?
miércoles, 17 de julio de 2013
PAUL BUSH (1956): FURNITURE POETRY (1999)
Furniture Poetry from Film Club Productions on Vimeo.
Véase la página web de este cineasta y animador: http://www.paulbushfilms.com/
Labels:
Animación y arquitectura,
Modern Art
martes, 16 de julio de 2013
YAZID OULAB (1958): CLAVOS Y CUÑAS (2013)
Los primeros signos escritos fueron trazados o grabados con la punta de una caña cortada al bies. Por esto, se les denominó cunei (cuña), y de ahí la denominación de escritura cuneiforme aplicada a la grafía mesopotámica.
Estos signos, aplicadamente inscritos en una tablilla de barro húmedo, formaban líneas hundidas en la materia, semejantes a los surcos de un campo arado.
Las cuñas eran (como) clavos. Éstos son unos útiles sencillos. Comprenden una cabeza y un cuerpo afilado. Los carpinteros y los constructores que utilizan la madera (es decir, posiblemente, los primeros constructores), empleaban clavos.Con éstos las tablan y las ramas se mantenían unidas. De este modo, se delimitaban espacios.
Los clavos y las cuñas ordenan el espacio: trazan líneas hincadas que son el origen de la arquitectura y de la escritura. Arar, construir y escribir son acciones parecidas: inscriben (o escriben) una figura, un espacio acotado en la materia. El texto resultante, que abre un espacio imaginario al que se llega con la imaginación y la memoria, y las formas o los volúmenes resultantes, manifiestan la presencia humana y cómo el hombre ocupa un lugar en el tiempo (el tiempo del relato que acontece cuando se escribe, se lee y se recita un texto aprendido) y en el espacio.
Clavos y cuñas son los útiles con los que el hombre se asienta. La escritura fija su presencia a través de un relato que recuerda sus gestos y sus gestas; mientras que los clavos se hincan fuertemente en la madera para levantar muros y construir tarimas en y sobre las cuales el ser humano puede instalarse: para vivir y recordar, para escribir acerca de su venida al mundo.
Son también, clavos y cuñas, caminos trazados. Un cuneus, por cierto, es un paso que conduce a las gradas en el teatro romano. Clavos y cuñas llevan al lugar donde uno que asentarse o donde uno quiere obtener recuerdos del pasado. Son viáticos, a través del tiempo y el espacio, hacia lo que nos instituye como seres pensantes e imaginativos, conscientes de quienes somos y dónde estamos.
Los gestos que se practican para clavar cuñas y clavos son distintos. Se martillea los clavos, se hincan las cuñas; pero ambos útiles hieren la materia; el corte manifiesta al tiempo tiempo la unión del hombre con un espacio que se convierte en un lugar propio, y su desmarque de la naturaleza. Ésta se modifica por la acción del hombre, y se somete a éste.
Ambos útiles, cálamos y clavos son modestos. Son el instrumental mínimo gracias al cual el hombre se aferra a la tierra y a sus recuerdos. Son clavos ardientes. Sin éstos, su paso por la tierra sería fugaz y no dejaría huella, es decir, no daría lugar a memoria alguna.
Somos humanos (y no fantasmas) precisamente porque nuestra venida al mundo marca éste. Las marcas que clavos y cuñas abren en la tierra, cortes gracias a los cuales retornamos finalmente a la tierra.
Es sobre o con estas ideas que el artista argelino, afincado en Francia, Yazid Oulab, que hoy expone en el FRAC de Marsella, construye una exposición en gran medida sugerente, compuesta de obras monumentales menos interesantes, pero sobre todo de papeles, clavados con alfileres, en los que los trazos de los clavos rasgan la superficie, en un intento, quizá desesperado, por seguir aferrado al presente, dejando marcas escritas para el futuro, proyectándose así en el tiempo.
Labels:
El sueño de una sombra,
Modern Art
lunes, 15 de julio de 2013
Casas derribadas en Siria: mensaje urgente
Casa de Deir Es-Zor bombardeada.
Procedencia de la imagen: Protect Syrian Archaeology حماية الآثار السورية:
MENSAJE ENVIADO POR ALBERT IMPERIAL:
"EL CESTO DE PABLO
Narra la
Biblia que, en Damasco, Pablo logró escapar de la persecución del gobernador
nabateo al servicio del rey Aretas, siendo descolgado desde lo alto del muro
por sus fieles, dentro de un pequeño cesto de mimbre.1
En octubre de 2007 tuve la oportunidad de
visitar Damasco por primera vez, con motivo de una excavación arqueológica al
sureste de Siria, de la cual tuve el gusto de formar parte. Al instante, quedé
fascinado y enamorado de un país de paisajes desérticos, ciudades milenarias y
personas humildes que desbordaban su hospitalidad. Curiosamente, unos meses
antes, G.W.B. había estigmatizado a Siria haciéndola partícipe de lo que el
mismo se afanó en llamar el eje del mal.
Nada me pareció más alejado de la realidad, una vez tuve ocasión de conocer
aquel país y aquellas gentes, y a pesar de su retrógrado modelo presidencial.
Tanto es así que en 2009 quise volver a aquellas tierras, a la misma misión
arqueológica, donde algunos de los trabajadores sirios que había conocido dos
años atrás, en especial Khaddour y Hayyan, me esperaban ansiosamente para
recibirme con los brazos abiertos, como quién recibe a un amigo en su casa. Y
así fue, literalmente.
Hoy, estos
amigos, con quienes mantengo contacto periódico, desgraciadamente malviven por
culpa de una guerra civil que parece no tener fin. Hayyan me llamó hace unas
semanas para explicarme una realidad que, de nuevo, me queda extrañamente
lejos, pero esta vez por motivos muy distintos. Lamentablemente, ahora si
apesta a muerte. Uno nunca es suficientemente consciente de algo así, por más
imágenes que nos vomiten por televisión, hasta que algo o alguien lo conmueve
directamente. Cinco familias sin recursos tratando de sobrevivir bajo el mismo
techo, a punto de ser bombardeado cada día, son una jodida realidad cuya
magnitud no soy capaz de imaginar. Como tampoco me hago a la idea de que
algunos de sus miembros, que conocí un octubre de un plácido otoño, hayan
dejado su vida en el intento. Por eso me siento en la obligación moral de
tratar de hacer alguna cosa por las personas que aún pueden luchar y que, no
hace tanto, me abrieron las puertas de sus, ahora, derruidas casas.
Es un hecho
que los recursos básicos para vivir se consiguen con un dinero que ellos, a día
de hoy, difícilmente pueden conseguir. Las grandes ciudades del país han
perdido su estructura social y el resto de pequeños núcleos urbanos son un
polvorín de focos de insurrección. La población ha ido perdiendo su trabajo y
su hogar y el mercado negro ahoga, aún más, a las personas humildes. Pero, a
pesar de lo trágico de la situación, son muchos los que se resisten a perder la
esperanza.
Por eso,
amigos, os pido vuestra colaboración, libre y generosa.
He abierto
un número de cuenta (2100 4131 37 2100013820) y os quiero hacer conocedores de
este llamamiento para recaudar una mínima cantidad de dinero que ayude a
algunas personas a afrontar un día a día realmente aciago. Cualquier
contribución, por pequeña que sea, será muy útil y bienvenida, para llenar un
pequeño cesto que, esta vez, sirva a esta gente que necesita huir hacia
adelante para tratar de vivir en paz.
La cuenta
estará abierta durante tres semanas, de lunes 15 de julio hasta lunes 5 de
agosto. Después la recaudación obtenida será íntegramente enviada, a través de
los medios pertinentes para que llegue a su destino, teniendo en cuenta la
convulsa situación que, en todos los niveles, está viviendo una Siria que
tardará en volver a ser la que conocí.
¡Muchas
gracias a todos!"
(Albert Imperial)
Nota de Tocho:
Albert Imperial es arquitecto, fue profesor asociado de Estética en la UPC-ETSAB (2010-2012), miembro de la misión arqueológica internacional de Tell Massaïkh (Siria), dirigida por Maria-Grazia Masetti-Rouault (École Pratique des Hautes Études, París) (2007-2010), y arquitecto de la muestra Antes del diluvio. Mesopotamia, 3500-2000 aC, en Caixaforum, Barcelona y Madrid (2012-2013).
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

















