sábado, 3 de febrero de 2024

Le Corbusier taladrado

 En las escuelas de arquitectura taladramos a los estudiantes con las gestas edificantes de Le Corbusier.

Algunos quedan marcados por la hagiografía y asumen esta cruz llevándola  para siempre consigo, sin poder librarse de ella :


















jueves, 1 de febrero de 2024

La Sagrada Familia tatuada





























Y la guinda:




 Algunos -o quizá muchos- barceloneses desearían, o desearíamos, que el templo expiatorio cristiano de la Sagrada Familia desapareciera como un espejismo o una cortina de humo.

Quizá la hora deseada esté próxima de llegar. La sorprendente multiplicación de tatuajes, de todo tamaño, y de gusto “diverso”, con la efigie del templo (el más célebre orna el brazo del soporífero cantante británico Es Sheeran, sobre el que se han escrito casi tesis doctorales) en la pálida carne de los turistas que regresan, tras haber quedado marcados, a sus países de origen, llevándose una imagen del templo , quizá acabe, como en un muro cubierto por una sucesión de estratos pintados, por arrancar, capa tras capa, el sucesivo cúmulo de imágenes que hieren el perfil de la ciudad hasta dejar limpio del templo el cielo de Barcelona.

O que los tatuados, cuando se den cuenta de con lo que han sido marcados, decidan no volver más.

A E.R.

martes, 30 de enero de 2024

NANCY GUILBERT (1974) & PATRICIA BOLAÑOS (1985): ARCHITECTURES FANTASTIQUES (ARQUITECTURAS FANTÁSTICAS, 2023)












 

Una niña se aburre en la gran ciudad. Pero arquitecturas y espacios imaginativos, casi imaginarios por imposibles, en ocasiones compuestos por unas pocas líneas que se desenvuelven en el aire, ajenos a la estricta cuadrícula y las normas urbanas, le devuelven la capacidad de imaginar una vida menos regulada y previsible. 

Patricia Bolaños es una arquitecta española e ilustradora de libros infantiles, afincada en Brooklyn, barrio de Nueva York.


Sobre la autora francesa del texto, Nancy Guilbert, véase, por ejemplo: 

lunes, 29 de enero de 2024

La ciudad de los tiempos lejanos. Un imaginario proscrito















Una historia curiosa. Libro de encargo. Tenia que responder a un determinado título, la única información comunicada, título que se tenía que interpretar en libertad. 
Tras cuatro versiones distintas del texto, con diversos enfoques, que nunca encajaban con lo que la editorial tenía en mente, y varias reuniones, el original fue rechazado. Fracaso.
Antes de borrar el archivo definitivamente, cerrando dos años de trabajo, y tras una nueva revisión, una consulta con una nueva editorial: no había impedimento para remitir el original. Horas más tarde se aprobaba su publicación, cambiando el título enigmático inicialmente propuesto por la primera editorial. 
Nueve meses  más tarde….
 

CARL ANDRE (1935-2024): PIRÁMIDES (PYRAMIDS, 1959)







El escultor norteamericano Carl André no quería hacer esculturas: objetos, de diverso tamaño, que se tuvieran que rodear. Tampoco quería que la escultura fuera “penetrable”, ni que aquélla englobara un vacío. Buscaba cómo componer una obra que fuera al mismo tiempo un espacio -ni definido por un objeto, ni presentado como un continente-:o, mejor dicho, que fuera un lugar por el que se pudiera tanto pasar cuanto evitar dando un rodeo, descubriendo, en estos movimientos tan distintos, nuevas caras de la obra.

También buscaba producir obras monumentales que no requirieran el esfuerzo de ayudantes para desplazarlas. André tenía que ser capaz, sin la ayuda de nadie, de levantar y desplazar solo la obra.

Halló la solución en un recinto arqueológico de la Edad del Bronce inglés: Stonehenge, definido por círculos de piedra hincados en el paisaje -círculos compuestos por menhires y por dólmenes-, que solo se pueden apreciar como un conjunto del que, sin embargo, se obtienen vistas siempre parciales y cambiantes; un conjunto sin principio ni final.

La arquitectura de los inicios le influyó. Pero la serie de obras primerizas más conocida, se titula pirámides: monolitos que no componen ningún paisaje, si no nos fijamos que dichos volúmenes piramidales están compuestos por una superposición de vigas de cedro, de igual tamaño, que se apilan y se desmontan a voluntad, produciendo formas piramidales distintas, o conjuntos de vigas sueltas apoyadas en el suelo, o entre sí, en los que tanto los elementos como los espacios e intersticios tienen igual valor, aunque pueden desplazarse a voluntad. La obra se hace y se deshace según el humor del artista. Por un lado, exalta la forma piramidal egipcia, y por otro muestra que, siendo sólida, se puede dispersar, como los sillares de un edificio en ruinas que componen un paisaje que es, al mismo tiempo, un edificio -o el recuerdo borroso, pero perdurable, del mismo.