martes, 22 de abril de 2025

El dibujo cobra vida



 


Philippe Helsman -agencia Magnum (1906-1979)-: Jean Cocteau,  Drawing Comes to Life, Nueva York, 1949


La estatua de Venus -o de Galatea- cobró vida y descendió del pedestal, apenas el escultor, Pigmalión, le dio el último golpe de cincel. De la unión de Pigmalión y Galatea, del encuentro entre la realidad y el sueño, nacería un hijo.

Pero la animación de las imágenes podía también dar lugar a situaciones inquietantes. ¿Quién estranguló al joven esposado que, por un descuido,  olvidó el anillo de boda que había colgado del dedo de la gran estatua de bronce de Venus, la Venus del pueblo de Ille, al pie del monte Canigó, según narró Pròsper Mérimé. 

Más clara parecía la causa de un asesinato en la novela El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wolfe, cuendo se contemplaba el siniestro retrato y los duros ojos pintados del joven.

¿Quién no ha sentido una vaga inquietud al contemplar un retrato naturalista al darse cuenta, desplazándose de un lado a otro frente al cuadro, que los ojos de la figura pintada siguen clavados en el espectador, se encuentre donde se encuentre?. Los ojos pintados parecen tener vida y suscitan pesadillas.

Basándose en motivos recurrentes en las películas del artista y poeta francés Jacques Cocteau -efigies cuyas pupilas no tienen una mirada fija, estatuas que se animan-, el fotógrafo judío nacionalizado norteamericano tras la Segunda Guerra mundial, Philippe Halsman, propuso a Cocteau, recién llegado a Nueva York, componer, con la ayuda de una modelo y un bailarín desnudos, una foto que retratara al artista pintando una gran tela en la que las figuras empezaran a despertarse, desperezarse, cobrar volumen y a tratar de extenderse fuera del marco. 

La fotografía que hubiera debido constituir la portada de un número de la revista Life fue prohibida.

Halsman pertenecía a la agencia Magnum. Como cada año, ésta pone en venta algunas impresiones realizadas para la ocasión de negativos de grandes fotografías. Dibujo que se anima es, este año, la fotografía más destacada. 

Halsman no es desconocido en España. Una fundación le dedicó una antológica hace seis años, centrada en los numerosos retratos de (los bigotes de) Dalí.


domingo, 20 de abril de 2025

Gloria y orgullo

 Domingo de gloria

¿Qué denota?

Gloria, en latín, al igual que en las lenguas latinas modernas, significa renombre: un calificativo que realza una figura así como su nombre. La figura se transfigura. Dicha transfiguración se manifiesta por la irradiación. Ls gloria se asocia y se expresa por una luz que emana de la figura gloriosa. Luz deslumbrante, sobrenatural, que solo determinadas figuras poseen.

Dicha luz es un ornato, tal como también significa gloria, en latín. Una aureola que envuelve, destaca y personaliza la figura nimbada. La luz acrecienta la figura a los ojos de quienes la rodean. Hechiza; sobrecoge.

Dicha singularidad aísla a la figura gloriosa. Ésta se puede crecer, y se desmarca, henchida de gloria, es decir, de orgullo, como bien destaca el latín gloria.

La luz se vuelve sombra. Ensombrece a quienes se acercan a la figura gloriosa. Éste se revela arisca y desagradable. Se cree por encima de los demás a los que rechaza. Se muestra altiva. Se da unos aires de superioridad. La gloria, entonces, deshumaniza y, por tanto, rebaja. La gloria muta en vanagloria. La gloria aparte de la comunidad. La figura, creyéndose en un pedestal que impide cualquier acercamiento y contacto, acaba por suscitar desinterés, y caer en el olvido. Ya no es de este mundo.

El domingo de gloria, el profeta resucitó,  se volvió una divinidad, ascendió y desapareció.




sábado, 19 de abril de 2025

JOSEPH URBAN (1872-1933): MAR-A-LAGO (FLORIDA, 1926)




















El arquitecto, decorador e ilustrador de cuentos infantiles austriaco emigrado a los Estados Unidos Joseph Urban se educó en Viena, se formó como decorador para el pacha de El Cairo, fue el estilista predilecto del multimillonario Randolph Hearst, escenógrafo operístico y de los espectáculos de los Ziegfeld Follies. 
 Destaca el interiorismo de la mansión Mar-a-Lago, en Florida, propiedad del actual presidente de los Estados Unidos desde 1985, que sin duda le habría inspirado su exigencia de la sobriedad de la arquitectura clásica.

DONALD TRUMP (1946): PROMOTING BEAUTIFUL FEDERAL CIVIC ARCHITECTURE (2025)










January 20, 2025


MEMORANDUM FOR THE ADMINISTRATOR OF THE GENERAL SERVICES

   ADMINISTRATION


SUBJECT:       Promoting Beautiful Federal Civic Architecture


I hereby direct the Administrator of the General Services Administration, in consultation with the Assistant to the President for Domestic Policy and the heads of departments and agencies of the United States where necessary, to submit to me within 60 days recommendations to advance the policy that Federal public buildings should be visually identifiable as civic buildings and respect regional, traditional, and classical architectural heritage in order to uplift and beautify public spaces and ennoble the United States and our system of self-government.  Such recommendations shall consider appropriate revisions to the Guiding Principles for Federal Architecture and procedures for incorporating community input into Federal building design selections.

If, before such recommendations are submitted, the Administrator of the General Services Administration proposes to approve a design for a new Federal public building that diverges from the policy set forth in this memorandum, the Administrator shall notify me, through the Assistant to the President for Domestic Policy, not less than 30 days before the General Services Administration could reject such design without incurring substantial expenditures.  Such notification shall set forth the reasons the Administrator proposes to approve such design.


 https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/01/promoting-beautiful-federal-civic-architecture/?utm_source=wh_social_share_button


No sé si escribir sin comentarios o sin palabras 

viernes, 18 de abril de 2025

Silencio











 


Tocho: Procesión del silencio, Badalona (Barcelona), Jueves Santo, 17 Abril 2025


Cuántas actividades realizamos en silencio : pensar, meditar, rezar, imaginar, soñar, idear, leer, escribir, todos quehaceres intelectuales o contemplativos. Los trabajos manuales, en cambio, casan con el ruido, el tecleo de las máquinas. 

El silencio activa la mente. El universo inteligible es silencioso. La música de las esferas es inaudible. 

Creeríamos que el silencio se asocia con la muerte si el desgarro de las plañideras no contradijera esta afirmación. 

Ni siquiera las procesiones del silencio del Jueves Santo cristianas (católicas) ponen en entredicho la cuestionada relación entre el silencio y la muerte. Apenas suena la campana, las voces se acallan, como si huyeran por un sumidero, y un denso silencio cae, un silencio que pesa, que nos pesa. Es cierto que las procesiones castellanas -que son las que se escenifican en Cataluña- representan las doce estaciones del martirio de Jesús, del prendimiento y su juicio, hasta la tortura, la condena a muerte, la ejecución y el enterramiento. Grupos escultóricos llevados a hombros - o arrastrados sobre ruedas- desfilan en silencio, apenas roto por el canto lastimero de un niño vestido de blanco, entre porteadores de cirios y nazarenos encapuchados, algunos encadenados, que preceden y cierran el desfile entre la  trémula luz de las velas.

Pero el silencio no es una expresión mortuoria o ni siquiera de respeto.

El verbo latino sileo -que ha dado la palabra silencio- significa callarse. Se sabe pero no se dice. La callada por respuesta. Calla quien nada tiene que contar, o quien escandalizaría si revelase todo lo que sabe.  Se calla porque se tiene demasiado qué contar, o porque no se puede contar lo que se sabe. Porque uno se sonroja de lo que sabe. Lo que debería hacerse público debe permanecer en secreto. Es un misterio inexplicable o que no puede divulgarse. La razón no llega a entender el porqué de lo que ocurre. Son hechos que rebasan la humana comprensión. Hechos sabidos injustificables, sobre los que no se puede -quizá no se deba- echar luz. No se revela lo que es profundo, si bien la profundidad se obtiene -o se concede- porque no se expone. La confesión revelaría la banalidad o inanidad del hecho o acontecimiento mantenido en secreto. En este caso, la violencia ejercida, el daño causado, la venganza cruel, y el lavarse las manos ante el dolor. Es decir, acciones y decisiones muy humanas. El silencio que se impone es el de la vergüenza por el daño y el dolor que causamos voluntariamente o por indiferencia. Bien lo sabemos en 2025; bien sabemos que no hacemos sino comportamos como humanos cuando y porque desviamos la mirada, mirando a otro lado. Y callamos.


jueves, 17 de abril de 2025

JOAN SALVAT PAPASSEIT (1894-1924): ARQUITECTURA Y CIUDAD















 

Cuatro poemas del breve poemario Poemes en ondes hertzianes, escrito y compaginado (escrito y dibujado) por el poeta catalán Joan Salvat Papasseit a los veinticuatro años -morirá cinco años más tarde- y publicado en 1919. Se acompañaba de dibujos de Rafael Barradas y Joaquín Torres García.

O como arquitectura es un calificativo que concedemos a toda imagen plástica, poética, musical, escenificada, bailada, radiada o filmada, que nos evoque poderosamente, que nos ponga ante los ojos externos o internos un espacio, un lugar que querríamos conocer y explorar, y en el que querríamos estar porque sentimos que estaríamos bien, que nos sentaría bien, que nos haría el bien. Espacios bendecidos por la fuerza de la imagen y el talento del poeta.

martes, 15 de abril de 2025

Palais (gusto palaciego)

 Seguramente es en francés donde se produce semejante conjunción -latente en otros idiomas como el español o el inglés.

En efecto, el francés palais se suele traducir por palacio: designa un edificio suntuoso y monumental, una morada aristocrática o real. Los emperadores romanos vivían en lo alto del monte Palatino. Los palacios están simbólicamente en las alturas. Desde allí se percibe el rumor de la vida terrenal. 

Mas, palais también se traduce por paladar. Designa la bóveda bucal, a veces llamada el cielo de la boca. 

Palatium y palatum, en latín, establecen una correlación entre un edificio elevado, abovedado a veces, y la parte superior del interior de la boca.

Palais, en francés, da lugar a la expresión : avoir du palais, que significa tener gusto, tener paladar.

El gusto se ha considerado un sentido inferior, de baja condición comparado con la vista y el oído. El gusto se equipara con el olfato y el texto: sentidos que requieren un contacto directo con lo observador con la materia palpable para poder dilucidar sus cualidades. La vista y el oído, por el contrario, actúan desde la distancia. Están por encima de los temas mundanos.

De pronto, el gusto se eleva.  Se convierte en un sentido “real”, noble, palaciego. Paladar también significa gusto, gusto refinado. El paladar permite degustar - es decir probar sin tener hambre, un hambre que nos rebaja a la altura de las bestias sometidas a sus necesidades físicas, solo por el gusto de disfrutar de la esencia de las cosas; une esencia que es material, pero sobre todo espiritual. El gusto nos eleva. Nos acerca a los inmortales. Goûter, en francés, se traduce por saborear, una acción que produce placer. Un sentimiento que nos llena de gozo, nos hace bien. Tener el gusto de relacionarse significa que la acción nos distingue y nos honra. Nos sentimos distinguidos, es decir nos volvemos personas, sujetos, reconocibles entre la masa. El gusto nos permite reconocernos como personas. 

Tener gusto -tener “buen” gusto- es un don con lo que se discierne lo que nos hace “bien”, y distingue entre cualidades benéficas y nefastas. Una falta de gusto se percibe como un daño, un atentado contra las “buenas maneras”. Las cosas gustosas nos placen. Las que tienen mal gusto, repelen. Nos provocan el rechazo, que puede ir hasta el asco. Y el asco es una sensación que nos aparta del mundo, nos encoge el ánimo, nos hace daño y nos perturba hasta tal punto que podemos perder la cabeza. Las personas que tienen gusto o paladar son sensibles. Los disgustos los alteran, los hunden. El ánimo se pierde. Los disgustos pueden ser mortales.

Tener gusto o paladar nos permite sortear los envites y alcanzar el séptimo cielo, atraído por el olor a santidad que emana de las cumbres, allí donde se ubican los palacios.


A la profesora de estética Jéssica Jaques (UAB, Barcelona) a quien debemos estas (sabrosas) relaciones y reflexiones