martes, 24 de junio de 2025

Verbena


Verbena tiene dos significados relacionados: una planta olorosa y una fiesta.

En Roma, cuando el solsticio, los sacerdotes de cultos mistéricos o nocturnos  se fustigaban con vergas de verbena para que la sangre brotase y bañados por ella a través de las heridas que se provocaban, expulsaran tumores y malos espíritus y se renovaran, se revitalizaran, durante une verbena o fiesta de regeneración. 

Con la planta de la verbena, en Roma, se fabricaban verbenas o coronas -que podrían ser también de tomillo o de laurel-, que portaban los Feciales.

Dicha palabra proviene del latín foedus que significa tratado de alianza, también regla, norma, ley (de convivencia) y que se relaciona con foedero: de ahí, federar, unir, limando asperezas, y logrando un encaje armonioso hasta constituir un todo en el que cada parte se sienta libre, acompañada y apoyada.

Los Feciales, en efecto, eran agentes fundamentales de la política romana. 


Éstos componían un colegio (en el sentido gremial) de veinte sacerdotes dedicados a velar por la aplicación del derecho internacional, por las relaciones entre Roma y otros pueblos, y entre Roma y los dioses (valedores de la paz), por las buenas relaciones, porque la pax se preservara. En caso de conflicto, estudiaban quienes, si los romanos o los enemigos, habían declarado la guerra. Si eran los romanos, éstos eran condenados. Cuando la firma de los tratados de paz éstos se firmaban ante los Faciales, que actuaron hasta el final del imperio occidental. Los tratados se firmaban en Roma o en la capital del reino contrario. En este caso los Feciales se desplazaban.

La guerra solo se podía declarar si la diplomacia fallaba. En caso de conflicto, cuatro sacerdotes del colegio de los faciales recogían verbena sagrada que crecía en los alto del monte capitolino , comoonian una corona y se dirigían a la frontera entre los contendientes y debían debatir durante un mes para llegar a un acuerdo que evitara la guerra.

Los romanos fueron belicosos, pero la guerra, la declaración, su ejecución y los tratados de paz, obedecían a rituales que fueron atendidos hasta el fin del imperio, si bien tales eran la complicación del ritual y las trabas para evitar los enfrentamientos que sobre todo en el bajo imperio, se simplificaron los procedimientos pero nunca se saltaron. 

El respeto escrupuloso a la ley,  a las ceremonias a cargo de los Faciales pare regular las relaciones de buena vecindad estuvo especialmente aplicado por Augusto y por Marco Aurelio, las dos eras con menos guerras del imperio romano.

Ayer, hasta la medianoche, en todos, los pueblos, villas y ciudades de la península, las verbenas rememoraron y actualizaron este ritual en los de la paz.

Quizá fueran efectivas -durante cuatro horas.


PS: en catalán, se utiliza indistintamente verbena (que viene de la planta berbena) y revetlla, del latín vigilo: vigilar, estar atento, despierto, vivo, mantener el ánimo.

Necesario hoy, también 



domingo, 22 de junio de 2025

CARLOS BUNGA (1976): SALTIMBANQUI (LA CIUDAD DE LOS MUCHACHOS, 2025)





 












Fotos: Tocho, junio de 2025


Artista angoleño, exiliado de pequeño, perdidos sus hermanos.
La ciudad de los muchachos fue una polémica institución religiosa que durante unos treinta años, a partir de los años 50, creo una escuela de circo, sin animales  para acoger y educar huérfanos abandonados, otorgándoles una familia y una formación.
Los equilibrios que tenían que afrontar, sobre la cuerda floja, parecían metáforas de sus vidas.
El artista portugués afincado en Barcelona, Carlos Bunga (1976), ha creado una instalación, - inspirada en esta escuela, y en el circo que, emulando las frágiles y delicadas figuras circenses de alambre que Calder compuso en los inicios de su carrera-, en la que castillos de naipes, copas apiladas , y figuras suspendidas, como marionetas, de un delgado entramado de listones, hilos y cables, sobre los que se disponen muebles en posición inestable, como si fueran saltimbanquis, recorren por los aires las dos plantas de salas de exposición, abiertas a un jardín posterior: una instalación casi invisible, que evoca un mundo vulnerable que trata de mantenerse en pie.

La obra forma parte de las exposiciones de la bienal de arte de Pontevedra recién inaugurada.


sábado, 21 de junio de 2025

RAIDA ADON (1972): HOUSE (CASA, 2025)


 



Raída Adon es una cineasta palestina nacida en la ciudad de Acre, ocupada por Israel en 1948, y casi vaciada de su población musulmana 
Por su condición de árabe palestina en Israel tiene pocas posibilidades de exponer.
Una situación que este vídeo -el vídeo completo dura doce minutos- ilustra de manera paradójica.

Una casa permite asentarse. Ofrece un lugar. Es el lugar que hemos hallado o que nos ha sido asignado.
Existen personas, sin embargo, que no se aferran a lugar alguno. Se desplazan continuamente llevando la casa a cuestas. Ésta les ofrece un espacio de acogida temporal, hasta un nuevo desplazamiento. La casa es lo que les liga a la tierra que recorren.

Pero también se encuentran personas que cargan con su casa, porque no encuentran donde instalarse, como Raída Adon sugiere. La casa les pesa. Pero sin casa no son -no somos- nada. No les dejan descansar ni asentarse en lugar alguno. 
La casa que llevan es el símbolo del destierro permanente en el que se encuentran, como lo que ocurre en Gaza desde hace unos años: familias con sus enseres tratando de asentarse, expulsados a cada momento, sin que ni siquiera alcancen a obtener una última mirada.

Este vídeo forma parte de la bienal de arte de Pontevedra , inaugurada hoy: se expone en el museo de Pontevedra que dirige Ángeles Tilve.
 Comisariada por Antón Castro, la bienal lleva por título una súplica: Volver a ser humanos.
Un ruego, quizá lanzado al viento: qué la humanidad que aún nos habita  nos haga darnos cuenta de la bestialidad o inhumanidad de los enfrentamientos, escarnios y matanzas.




viernes, 20 de junio de 2025

Museo Provincial de Pontevedra: Castelao & la cultura de los Castros





Ídolos , VI milenio aC - s. V AC






Estatuas funerarias, entre el s. V aC - s. I dC








Castelao: máscaras, años 40

Fotos: Tocho, junio de 2025.Las fotos a continuación de Tocho y Google Images











              Castelao: dibujos de la Guerra Civil, 1937

  



                  Castelao: carteles políticos, años 30


La colección permanente del Museo Provincial de Pontevedra descansa sobre dos apartados extraordinarios, muy bien presentados y muy distintos: una notable, exquisita colección arqueológica hallada en el noroeste de la península, entre el Neolítico y la Edad del Hierro -ídolos y joyas principalmente-, y obras del médico, político, y dibujante gallego Castelao (1886-1950): en particular sus cuadernos de dibujos y de caricaturas, publicados,  sobre la extrema violencia durante la Guerra Civil, cuyos últimos meses pasó en Barcelona, antes de exiliarse a Nueva York, Buenos Aires, Montevideo y Paris, mientras formaba parte del gobierno republicano en el exilio. Fue un gran y agudo dibujante, tanto político como de cuentos infantiles , y uno de los mejores cartelistas españoles del siglo XX. 


 

jueves, 19 de junio de 2025

MIGUEL MILÁ (1931-2024), POR PARTIDA DOBLE


Imagen de la exposición antológica del diseñador industrial Miguel Milá, inaugurada ayer en el Museo del Diseño de Barcelona 





 Imagen de la exposición antológica del diseñador industrial Miguel Milá, en el Palau Robert de Barcelona, dentro del Año del Diseño, en 2003

Imagen de PFP Disseny

Catálogo a cargo de Blanca Pujals 


Sin duda, novedoso “sampleado” en el mundo del diseño gráfico.

La autoridad a cargo de la cultura del ayuntamiento de Barcelona, que presidió la inauguración de la exposición ayer por la tarde, debía de desconocer la existencia de la anterior exposición -financiada, hace veintidós años, por la institución rival del Ayuntamiento de Barcelona, la Generalidad de Cataluña.

Entretenidas cosas de familia….

Trapillos 

Felicidades a ambas instituciones por haber rendido homenaje a uno de los mejores diseñadores industriales españoles.

Corpus Christi

 


Hoy, en los chorros de las fuentes que ornan los claustros de las iglesias, al lado de calles cubiertas de flores por donde desfilan procesiones, flotan y bailan mágicamente erguidos, sin caerse ni quebrarse, huevos….

Las religiones o los cultos se componen de una serie de rituales que se relacionan y se corresponden, como un eco, dibujando un año litúrgico en honor de una divinidad. Cada gesto resuena en un gesto siguiente que lo completa y lo agranda.

Hace sesenta días -un número mágico-, un jueves, llamado jueves Santo, una divinidad (el hijo de una divinidad) presidió una cena en la que invitó a los comensales compartir alimentos. Estos, sencillos -pan ácimo y vino-, fueron bendecidos y ofrecidos como si formaran parte de las entrañas de quien presidía el banquete.

Como si…. La expresión es incorrecta. No se trataba -no se trata- de como si, de una comparación, sino de una identificación, no de un truco de magia o una representación, sino de una presentación, de cuerpo presente.

En efecto, durante la cena se produjo un fenómeno mágico o sobrenatural: unos alimentos cambiaron sustancialmente, de vegetales a animales, sin que en apariencia se hubieran transformado. No se trataba de una metamorfosis (un cambio de forma). El pan seguía teniendo la imagen de un pan y seguía sabiendo a pan. Pero ya no era pan -ya no estaba hecho de una masa de harina-, sino que se había convertido en carne. Tal cambio sustancial pero invisible se produjo mediante un conjuro -un ritual que implica gestos y palabras, así como la buena fe o credulidad de quien contempla el ritual. Esta transformación intangible, podríamos decir que mental,  recibe el nombre de transubstanciación. Quien la llevó a cabo afirmó que el pan se había convertido, tras unas buenas palabras, en una parte de su cuerpo, en su propia carne, que invitaba a los comensales o comulgantes a compartir. Éstos no podrían tener la sensación física de beber sangre ni morder carne. Lo que ingerirían seguiría sabiendo y oliendo a pan y vino. Tendría el tacto áspero y líquido, y duro, de una bebida y un aliento sólido. Pero no sería pan y vino, pese a las apariencias.

Tal impensable prestidigitación, gracias a la cual los participantes se hacían con una parte del cuerpo -de la carne- de la divinidad, perdiendo así en parte su condición mortal para adquirir una parte de una condición inmoral o divina, se llevó a cabo un jueves hace sesenta días, un mismo jueves cada año. Los rituales requieren idéntica repetición para acceder a la condición de ritual y no de accidental hecho.

Hoy, el día del cuerpo de la divinidad (Cristo) se rememora, actualizando su efectividad, simbolizada por chorros de agua viva y huevos que danzan pletóricos de vida, danzan milagrosamente sostenidos por algo, agua corriente, que no debería poder mantenerlos sin que cayeran, rodeados de alfombras pletóricas de flores recién cortadas. Un milagro, en suma.