jueves, 19 de febrero de 2026
GUIDO GUIDI (1940): ENTRE CIUDADES
martes, 17 de febrero de 2026
FREDERICK WISEMAN (1930-2026): PUBLIC HOUSING (1997)
HUSSEIN NASSEREDDINE (1993): YEARS OF THE SHINING FACE: TIME OBJECTS (CUANDO LAS CARAS RESPLANDECÍAN, 2026)
Hubo un tiempo, ya lejano, en que los países del Próximo Oriente vivieron libres del peso del integrismo religioso, del terrorismo, de la violencia y, a veces, de la injerencia extranjera.
Esta edad de oro concluyó con la guerra de los siete días en 1967, que la guerra en 1973, ambas entre Israel y una coalición de países árabes, unidos fugazmente en estados federados, remató. La guerra civil libanesa, y la guerra entre Irán e Iraq, y el manto negro que cayó sobre Irán tras la huida del emperador iraní (el shah), acentuaron una situación que cincuenta años más tarde, aún perdura.
Ésta es la edad, real o soñada, o la imagen que la televisión ofrecía, que la instalación del artista libanés Hussein Nassereddine recrea inocente o irónicamente : un plató televisivo -una tarima, unos cortinajes, un mobiliario estrambótico y kitsch, de colores chillones -, presidido por una evocación de la obra maestra mesopotámica más antigua y deslumbrante, la llamada máscara de Uruk (o de Warka), conservada en el Museo Nacional de Iraq, en Bagdad, convertida, deformada inteligentemente, en un rostro alienígena, una clara y lúcida señal que el pasado, con el que creemos entroncamos natural y directamente, nos es, en verdad, tan alejado de nosotros, tan enigmático o incomprensible, como un marciano. Nuestra comprensión del pasado, reciente o lejano, es un sueño o una construcción, una imagen que nos damos para soñar que existió un tiempo mejor, que nos evite enfrentarnos a la cara más sombría del presente.
Esta instalación, un encargo de una fundación privada de arte contemporáneo de Arabia Saudí, se encuentra en este momento en la bienal de arte de Riyadh.




















































