Sebastiano Ittar: planta de las ruinas del templo de Zeus en Nemea, 1803, encargada por Lord Elgin, publicada en Elgin Drawings, vol.2. Londres, Museo Británico
Los tramos de muros inconexos, como guiones sin palabras, ¿una romántica evocación de una ruina?
La ruina ¿modelo de arquitectura? Inútil, sin poder ser habitada, tan solo contemplada o soñada. Dejada en los huesos, liberada de lo superfluo -que ponen la obra en contacto con el ser humano, que la humanizan. Una obra de arte, que se puede recorrer, pero en la que no se puede asentar.
Que la construcción de esta romántica ruina en Barcelona, tan visitada y admirada, fuera financiada por el industrial alemán Georg von Schnitzler, inventor, promotor y vendedor del gas Zyklon B. con el que se gaseara a los prisioneros en los campos de exterminio nazi diez años más tarde -menos es más, que aquí adquiera su verdadera desoladora, espeluznante dimensión: apenas un poco de gas sobre una multitud-, echa un gélida luz sobre semejante escenografía. Una evocación de una ruina, una construcción fragmentada, por un criminal -que no se limitó a recortar paredes .
Agradecimientos a la arquitecta y escritora Inés Vidal por echar luz dónde la oscuridad impenetrable


Gracias por tan oportuno dato. Abrazos desde Bogotá. Jorge Raedó.
ResponderEliminarSi no llega a ser por Ines Vidal no hubiera sabido nada. No recuerdos que me lo hubieren comentado en mis tiempos lejanos de estudiante, aunque existen publicaciones y se han dado conferencias sobre este tema en la propia fundación. Este pasado , sin embargo, no parece haber desdibujado su figura que quizá no sea muy distinta de la del Valle de los caídos. Muchas gracias por el comentario
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