viernes, 10 de enero de 2025

GEORGES MALKINE (1898-1970): DEMEURES (MORADAS)





























Aparte de algún elemento arquitectónico en la obra de Salvador Dalí, y de su admiración por la arquitectura de Gaudí, adecuadamente calificada de comestible por su parecido con los volúmenes hinchados y redondeados de un pan o un bollo de lisa y luciente factura, la arquitectura ha escapado al abrazo, entre kitsch y perturbador, del surrealismo.

Sin embargo, el actor y pintor francés Georges Malkine, el primer  pintor aceptado por Breton en su inicial listado de creadores surrealistas hasta entonces compuesto solo por poetas, pintó una serie de moradas pensadas como retratos de sus moradores, artistas surrealistas, en su mayoría, aunque también compuso casas para compositores como Bach o Ravel.

Si la casa es el espejo del alma del mirador, las casas de Malkine -interesantes no estéticamente, sino por el retrato simbólico de los artistas retratados que las moradas constituyen- son construcciones imposibles, sueños de volúmenes, visiblemente antropomórficos a veces, que pueden evocar descripciones de castillos fantasmagóricos en novelas góticas, con voladizos, arcadas, bóvedas, representados desde un punto de vista muy bajo, ubicados a veces en lo alto de riscos; construcciones pétreas, masivas, sin puertas ni ventanas, hechas de un solo bloque esculpidos, como si fueran casas ancestrales, cerradas sobre sí mismas, que solo mostraran un perfil impenetrable y enigmático.


https://www.melusine-surrealisme.fr/auteurs/georges-malkine


 
 

jueves, 9 de enero de 2025

BRASSAÏ (GYULA HALÁSZ, 1899-1984): PARÍS DE NOCHE









































La desmesurada exposición sobre el surrealismo en el Centro Pompidou de París, a punto de concluir, incluye una selección de fotografías en blanco y negro que el artista  húngaro Brassaï realizó en París, de noche, en los años 30. Pese a la sorpresa que despierta su inclusión en la muestra -poco tienen de obra surrealista-, también se agradece, pues destaca por encima de centenares de obras, surrealistas, pero a menudo mediocres o decorativas.

Aunque la luz de las farolas, los anuncios, los faros de los coches y el reflejo en los adoquines lustrados por la lluvia destaca en la oscuridad, es ésta, la densa noche, tan sólo matizada por la neblina, la que invade la imagen. Solitarias siluetas humanas a contraluz aureoladas por un círculo de luz, constituyen el único contrapunto vital a una ciudad cuyo imagen desértica la luz eléctrica que ilumina la calle vacía acentúa. Gárgolas, ramas retorcidas, aparecen como detalles incongruentes en un paisaje barrido por la electricidad que, por contraste, acrecienta la viscosidad de la noche que aprisiona a mujeres de la calle ateridas, atrapadas a su sombra alargada, vestidas como para una fiesta que no  tendrá lugar.

La sordidez, la inquietud y la fascinación se conjugan en unas imágenes de la ciudad moderna que trata de ahuyentar la noche a la que, paradójicamente necesita como la cara oculta, la cara que oculta vidas que no pueden mostrarse a plena luz.
 

https://www.centrepompidou.fr/fr/programme/agenda/evenement/gGUudFS

miércoles, 8 de enero de 2025

Final de obra

 Desde hace años estudiantes de arquitectura, desengañados a veces del enfoque de los estudios que realizan, o atraídos por alguna asignatura no directamente implicada en la edificación material, deciden no construir. Prefieren optar por profesiones que requieren conocimientos de arquitectura, teóricos o prácticos, ya sea la enseñanza o la investigación, la escenografía, la antropología, el diseño gráfico o industrial, la moda, o las bellas artes. Son arquitectos porque reflexionan sobre el espacio y maneras de estar, de ocupar el espacio, modos de ser y de estar en el mundo. Porque piensan como merece la vida ser asumida.

Mas, en estos últimos años, un creciente número de estudiantes deciden no construir no por razones de gusto o de interés -razones estéticas-, sino por motivos éticos. El mundo está excesivamente construido. Existen demasiadas construcciones, a menudo deshabitadas la mayor parte del año. Las urbanizaciones desiertas se emprenden por todo el territorio. Gangrenan el entorno. No son necesarias. La fiebre del ladrillo les desalienta. No quieren contribuir a esta enfermedad.

Cabría la rehabilitación: la recuperación de lo construido. No se trata de añadir obras nuevas, sino de devolver la vida a obras abandonadas. En estos casos, sin embargo, la ética también impone el silencio. Las obras rehabilitadas multiplican su valor. Los precios ascienden. Estas obras dejan pronto de estar al alcance de una parte importante de la población.

La reflexión, la investigación, tan mal financiada es la opción vital preferida. Mas, ¿permite vivir dignamente? La mirada de muchos estudiantes denota escepticismo, distanciamiento, desengaño, estupor, matizados por la ironía, como si ya no hubiera solución.

El texto transcribe consideraciones de estudiantes, intentando no desvirtuarlas

A B. G., R.A, N.A, O. S., V. A, y tantos otros 





domingo, 5 de enero de 2025

Qué vienen curvas (de nivel)

Varios arquitectos e historiadores de la arquitectura se han preguntado por la fealdad de la arquitectura moderna española, por las aberrantes construcciones por centenares y por las planificaciones de urbanizaciones en lugares imposibles, aun hoy, pero sobre todo en los fastos años noventa, los años grunge.

La respuesta es relativamente sencilla, y quizá la solución sea aún de recibo.

Usted es un vendedor de parcelas. Ha comprado un terreno de cierta importancia y lo divide. Las parcelas tienen que tener una medidas mínimas para que se pueda construir en ellas. Imaginemos que pueda obtener diez solares. Así lo comunica a la administración. Mas, en el momento de delimitar sobre el terreno, empieza por la primera y la última parcelas, y las concede algo menos de anchura -respetando la anchura minina legal. Luego se ocupa de la segunda y penúltima parcelas, y las delimita del mismo modo, reduciendo algo la anchura anunciada. De este modo, obtendrá no diez sino once parcelas. La onceava, más estrecha, tan estrecha que quizá no sea edificable. Pero esta parcela no existe legalmente ni en plano alguno. No informa del procedimiento al propietario del conjunto o, si usted ha adquirido el terreno, no informa a la administración. Por tanto, puede vender dicho solar y cobrarlo enteramente -sin pagar impuesto alguno. Usted solo paga impuestos y contribuciones  por la venta de diez, no de once parcelas. Lo que obtenga de la venta de esta última es neto.

La persona que haya adquirido la onceava parcela fantasma se encontrará quizá que no es edificable porque es demasiado estrecha. Pero no podrá quejarse ante la administración ni la justicia porque ha adquirido una parcela que legalmente no existe. No ha comprado nada.

Sigamos. Los solares horizontales, planos, valen más que los que están en pendiente. La construcción en un terreno inclinado obliga a  movimiento de tierras, a construir terrazas.

Usted es el vendedor. El solar o los solares que pone en venta no son planos. Los planos topográficos así lo corroboran. Están recorridos por curvas de nivel. El comprador del solar tiene ante los ojos de la evidencia de la pendiente del solar; un solar que compra sobre plano, sin verlo.

¿Y si entonces borra alguna curva del nivel? El procedimiento recibe incluso un nombre: alisamiento de curvas de nivel. A menos curvas, menos pendiente. El terreno adquiere valor.

El propietario, feliz por haber adquirido un solar tan favorable a la edificación, se encontrará en la realidad con una pendiente que le ocasionará un gasto considerable antes de poder construir el chalet de sus sueños. Mas, ¿a quién recurrir? El arquitecto municipal no ha controlado el procedimiento y posiblemente no conozca el solar. 

¿Y si el solar es una hondonada dónde es imposible construir? Todo tiene remedio. Nivele con tierra y cascotes. No es necesario compactarla. Puede así ahorrar varias cubas de tierra. Venda, al precio correspondiente, el terreno como si fuera plano. Si el comprador no puede construir porque la tierra no aguanta y debería hincar pilotes hasta alcanzar la roca, el problema es del propietario. El solar, en fotos, era horizontal: un terreno de primer nivel.

Y así, con esos sencillos consejos, podrá cubrirse las espaldas y los bolsillos  hasta el final de sus días. Si no hace dinero es que no quiere.


Agradecimientos a G. A. por sus sabios consejos



sábado, 4 de enero de 2025

RUTH GIPPS (1921-1999): GARDENS SUITE (1938) & CRINGLEMIRE GARDEN (1952)



 

Compositora y directora de orquesta británica que sufrió los abusos de algún músico que voluntariamente desafinaba o tocaba desacompasadamente para sabotear la obra de una artista que quedara en evidencia la incompetencia de ésta. 

Hoy se va redescubriendo su obra : 


https://www.chandos.net/composers/Ruth_Gipps/186554