(Escena playera, agosto de 2025)
Y el abuelo le cuenta a la nieta de tres años en la playa: y entonces, Blancanieves entró en la casita y vio siete camitas y siete platitos.
Cuando los siete enanitos, hi ho, hi ho, después de trabajar, llegaron a la casita y se encontraron con…
La nieta coge dos piedras de cierto tamaño, planas, en la gruesa arena, tiende una al abuelo y le dice: móvil, móvil, mientras empieza a teclear a toda velocidad con ambos pulgares sobre el guijarro y acerca el canto de la piedra a la boca, y luego a la oreja.
Ahora, escucha….
Al abuelo se le caen los brazos….
Como la vida misma.
ResponderEliminarY entonces la niña tendrá algún día 15 o 20 añitos, irá por la calle con unos cascos puestos, sin enterarse de lo que hay alrededor, y si hay música pues enajenada de una manera pero si hay una emisora de profetas del caos pues secuestro mental casi seguro.
A veces pienso que es mejor no intentar juzgar prácticas y costumbres actuales a partir de lo que se hacía hace años, independientemente de su interés o posibles consecuencias, pensando que no todo será necesariamente malo, y en otras ocasiones me sorprendo y me preocupo o me deprimo viendo que lo que fue de recibo durante años y años se ha ido por el sumidero, sustituido por algo que desconozco y que, quizá por eso, me preocupa
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