Sansón llevándose las puertas de la ciudad de Gaza (Jueces, XVI, 1-3)
Placa de altar portátil
Esmalte sobre cobre, s. XII
Museo Británico, Londres, 1888.1110.2
Sansón llevándose las puertas de la ciudad de Gaza (Jueces, XVI, 1-3)
Placa de altar portátil
Esmalte sobre cobre, s. XII
Museo Británico, Londres, 1888.1110.2
Foto: Tocho, montaje de la exposición, octubre de 2025
Diseño del montaje: Roger Badia
Organización: Ana Guiot
Selección contemporánea: FAD. Colaboradores: Roger Adell, Fernando Albaladejo & Pedro Azara
Selección art déco: Pedro Azara, con los consejos y propuestas de María José Balcells, Artur Ramón, Dolors Magallón, Jordi Mercadé y María Luisa Samaranch
Una exposición, que se inaugura en el Museo del Diseño de Barcelona el 6 de noviembre, que rememora la presencia de socios del Fomento de las Artes Decorativas en la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales Modernas, en París, en 1925, y presenta una selección de diseños recientes de los actuales socios de las agrupaciones del FAD, escogida a partir de los valores del art déco -entre la artesanía y la producción maquinal, entre las artes aplicadas y la producción industrial-, a fin de poner en evidencia parecidos y diferencias a la hora de diseñar entre 1925 y 2025: formas, materiales, técnicas y fines, es decir, las cuatro causas aristotélicas que caracterizaron el obrar humano: la forma escogida o perseguida, el material escogido, la técnica utilizada, y el objetivo o finalidad de la creación, hoy más ensombrecida por temores y crisis reales, que en 1925 se dejaban a las espalda -la devastación del pasado tras la Primera Guerra Mundial-, y hoy se perciben como presentes y sobre todo futuros.
2025 OPTIMISMO
Así como los años del Art Decó, pese a las dictaduras comunistas y fascistas que ya despuntaban, fueron un tiempo en el que un optimismo, a veces ciego, se impuso a la desesperación por las ruinas, las mutilaciones y las muertos que la Primera Guerra Mundial dejó como herencia, y se miraba hacia el futuro confiadamente -hasta al menos el crac económico de 1929-, un siglo más tarde, se percibe el futuro con temor -pero no se esconde la cabeza-, se buscan explicaciones a un porvenir incierto o culpables del mismo, así como soluciones que, al menos, alejen las catástrofes o suavicen sus temidos efectos. Se reciclan o se dan la vuelta a objetos y materiales a los que se les concede una nueva vida, se toma consciencia de las consecuencias, benéficas o dañinas, de cualquier intervención humana, manual o maquinal, para la vida, se crean materiales sintéticos que eviten recurrir a disminuidos recursos naturales -cuya extracción no siempre es inocua-, o se imprimen mecánicamente objetos que abaratan costes de transporte y producción y tratan de evitar alienantes trabajos en cadena.
2025 HEDONISMO
“Eh, yo soy muy mía, yo me transformo
Una mariposa, yo me transformo
Makeup de drag queen, yo me transformo
Lluvia de estrellas, yo me transformo
Pasá' de vuelta', yo mе transformo
Como Sex Siren, yo me transformo
Me contradigo, yo me transformo
Soy to'a' las cosa', yo me transformo”
(Rosalía: “Saoko”, Motomami)
La palabra hedonismo parece no casar con el tiempo presente -salvo que se asocie a una retirada del tiempo. El hedonismo ya no es una exclusiva actitud de clases acomodadas, sino una masiva aproximación festiva a unos tiempos inciertos. Moda y publicidad, especialmente, siguen cultivando el interés o la fascinación por la novedad o la extrañeza. El juego -el malabarismo, la escena-, que conlleva ligereza y levedad, determina la aproximación al diseño. Éste mezcla, recorta, inserta, funde e interpreta estilos, formas, materiales y diseños pensados para determinadas edades y sexos. Tanto cuenta la finalidad del diseño y su usuario, como la imagen y la difusión y promoción del producto que parece existir a menudo para el placer de los sentidos de la vista y del oído, para complacernos y hacer la vida si no más cómoda si más llevadera.
2025 EXOTISMO
El arte puro, étnica o nacionalmente puro, es una entelequia. El arte es el fruto de encuentros de diversas maneras de abordar la creación, las cuales, a su vez…. La creación se halla siempre en un punto de un complejo árbol genealógico. La impureza -la mezcla, la adopción, la adaptación- sustituye a la pureza, como se percibe en los diseños escogidos que manifiestan alegremente sus influencias. Éstas no se añaden a un diseño originario y puro, como si fueran lapas o excrecencias, sino que forman parte del producto desde el primer momento de la concepción. Más que un puzzle, en el que se reconocen e identifican los injertos, el diseño es el producto de una trituradora. Lo que se obtiene, nada tiene que ver con lo que se utiliza. El exotismo ya no existe -o solo existe en nuestra mirada, cuando buscamos señalar o denunciarprocedencias, responsabilidades o culpables, creyendo que la pureza ha quedado contaminada por una amplitud de gustos, miradas y adopciones. Lo exótico, hoy, no sería lo ajeno, sino lo puro. No lo lejano, sino la cercana tradición; lo impuro, por el contrario, es lo propio (fruto del encuentro y el desencuentro con otras maneras de pensar y obrar).
2025 POPULARISMO
La preocupación por el impacto en la vida, la imagen y el porvenir del entorno de nuestras decisiones y nuestros actos, y de las afectaciones y afecciones que pueden causar la elección de materiales erróneos, raros o irrecuperables -como las baquelita, que permitió que el diseño se divulgara, sin saber las consecuencias que acarrearía su uso-, el empleo de procedimientos y los productos resultantes, lleva a que se estudian modos, materiales y formas llamados tradicionales, no afectados por el sambenito de las modas y los estilos cambiantes gratuitamente. Aquéllos actúan como modelos o como lienzos sobre los que se trazan nuevas líneas que respetan las condiciones del soporte o la materia. La conciencia de las consecuencias del uso de ciertas técnicas y materiales, con costes económicos, humanos y medio-ambientaleslleva a un repliegue, no necesariamente mimético, hacia formas y procederes de probada eficacia y asumibles. Lo popular ya no sinónimo de retrógrado o de gusto fácil,sino un ejemplo que invita a la recreación, la variación, más que a la siempre incierta creación ex nihilo, que no piensa en el alcance de sus decisiones.
Art (D)éco 1925 | 2025. El disseny, mirall de les Arts Decoratives | Disseny Hub Barcelonahttps://www.dissenyhub.
Ediciones Asimétricas publicará en noviembre, generosamente y con mucho cuidado, este libro que recoge una parte de las clases que el autor ha impartido en los últimos años.
Las ilustraciones son del Roger Adell
Agradecimientos a la editorial, a Roger Adell y a los estudiantes sin cuyas intervenciones, observaciones, preguntas y comentarios este libro no habría existido. Un libro que recoge un diálogo interior y en voz alta con estudiantes de arquitectura.
Contraportada :
Descripción
Ha pasado un ángel. ¿Quién no se ha quedado en silencio, la mirada perdida, ajeno a lo que le rodea, como si estuviera en Babia? Babia, El País de Nunca Jamás, la ínsula de Barataria, El País de las Maravillas, La Ciudad Esmeralda: países o ciudades a los que se sueña ir, cuyo viaje se realiza en sueños o en una ensoñación, y de los que cuesta regresar.
Babia es un lugar fascinante, que atrae y atrapa. Alejado, pero no inaccesible, al que se llega a menudo inesperadamente. Por esto mismo, la reflexión sobre lo qué es el arte y la función o el sentido de la obra de arte, que requiere toda nuestra atención, con los sentidos en alerta y la mente dispuesta a descifrar las sensaciones que le llegan, exige que nos alejemos de Babia. Mas, cuando estamos atentos ante una obra de arte, nos aislamos en la contemplación de la imagen, como si la obra nos transportara a Babia. Interrogarse sobre la creación artística e interpretarla para descubrir su razón de ser y su necesidad exige, en un movimiento imposible, estar, a un tiempo, en y lejos de Babia.
Babia, a lo lejos es un breviario sobre la enseñanza de la teoría del arte y la arquitectura, sobre cómo, qué y porqué se enseña a interpretar la creación humana. Comprende notas, ordenadas alfabéticamente, tomadas antes y después de las clases. El texto comenta algunos de los criterios o conceptos más habitualmente utilizados a la hora de apreciar y estudiar la creación artística, ayer y hoy, en diversas culturas. Y, al cierre del libro, asume una paradoja: el paso de un ángel, camino de Babia, acontece en silencio, dando la callada por respuesta.
Véanse los vídeos en:
https://caixaforumplus.org/c/comisariar-de-la-idea-a-la-exposicion
“Ante la pregunta “¿Qué creéis que hace un comisario de arte?” muchas veces se genera un silencio, una no respuesta fruto del desconocimiento, la duda, la incapacidad de explicarse.
La serie 'Comisariar, de la idea a la exposición' quiere visibilizar la figura del comisario de arte y dar a conocer las distintas facetas de su trabajo, desde el momento embrionario, la idea, hasta que el público entra en la sala y disfruta de la exposición. Para comprender el día a día de esta profesión contamos con Caterina Almirall y Mei Huang, ganadoras de Comisart, la convocatoria de comisariado emergente organizada por Fundación “la Caixa”, y con comisarios especializados en distintas épocas y disciplinas artísticas como son Glòria Picazo, Carlos Martín, Ricard Bru, María Santoyo o Pedro Azara.
A partir de un conjunto de entrevistas y situaciones en las que los comisarios nos muestran su manera de trabajar, de entender el arte y el comisariado, esta serie de 4 capítulos teje un tapiz diverso que permite adentrarse en esta desconocida profesión.”
“Capítulo 1:
En este primer capítulo partimos de quién es y qué hace un comisario de arte, dónde se forma, cómo empieza a dedicarse a este mundo para, a continuación, hablar del primer paso a la hora de llevar a cabo una exposición: definir la idea y la investigación alrededor de esa idea. Este proceso es básico para poder sentar una base sólida en torno a la que construir un guion expositivo interesante y cautivador.
Capítulo 2:
Una parte muy importante en el proceso de elaboración de una exposición es la selección de las obras, puesto que no cualquier pieza puede transmitir la idea y ayudar a narrar la historia que el comisario quiere explicar. Este proceso puede ser sencillo o muy laborioso, pero pone a prueba la experiencia, creatividad y capacidad resolutiva del comisario.
Capítulo 3:
Comisariar implica, entre muchas otras cosas, entender el espacio donde se van a exponer las obras seleccionadas, tener herramientas para transmitir tu discurso expositivo y saber trabajar en equipo. Un comisario no podría materializar ninguna exposición sin rodearse de profesionales de distinta índole, como por ejemplo, los diseñadores expositivos. Éstos tienen la misión de hacer que las ideas del comisario no funcionen sólo en el plano conceptual, sino que encajen, perfectamente, en el plano espacial
Capítulo 4:
Después de todo el trabajo realizado llega el momento de materializar la idea en el espacio y montar la exposición. Para el comisario esta es la hora de la verdad, ya que en el montaje se revelan aciertos, errores y se llevan a cabo cambios para que la exposición quede perfecta y el mensaje llegue al público al que nos queremos dirigir. Cada comisario vive este momento a su manera, pero todos saben qué es clave para conseguir su propósito: comunicar.”
Hacemos algo, tomamos una decisión de lo que nos avergonzamos. Hemos actuado forzados, movidos por la ira, el despecho o el entusiasmo, pero sin pensar, movidos por un impulso súbito, y no hemos medido las consecuencias. El gesto o la palabra han sido imprudentes, o dañinos. Y nos arrepentimos, tras tener un mal sabor de boca por nuestro error, consciente o no. Un sabor amargo que nos invade y nos deja en mal lugar.
Un mal sabor: un sabor descalificado desde el punto de vista ético; nos hace daño y daña nuestro entorno, nuestras relaciones. Nos envenena, envenena éstas. La acritud nos corroe.
El daño cometido deja una huella sensible. La percibimos. Destaca que hemos mordido o ingerido lo que no hubiéramos tenido ni siquiera que probar. Nuestra propia vida podría haber quedado afectada por la acidez que nos ahoga.
Podríamos escupir para liberarnos de este veneno que nos hemos creado. Un veneno del que no podremos librarnos fácilmente. El mal está hecho, y el daño es imborrable. No se puede dar marcha atrás. Como si arrastráramos una pesada bolsa y una cadena, avanzaremos desde entonces con dificultad, bajo el peso de la culpa.
La ética, el bien y el mal, lo que nos colma y llena de gozo a los demás, y lo que nos corroe y avergüenza, y rompe nuestras relaciones, se percibe con el gusto.
El sentido del gusto, por el gusto o el disgusto que sentimos, nos da la medidas de la pertinencia o impertinencia de nuestras acciones.
Lejos de ser un sentido inferior, comparado con la vista o el oído, el gusto nos hace “sentir” físicamente las consecuencias de nuestra decisiones, dejándonos con un sabor de boca del que no logramos librarnos. El mal gusto que exhibimos cuando operamos a conciencia dañinamente es literalmente un sabor ácido o repugnante que nos corta la respiración y nos impide comer o beber. Al igual que un veneno ingerido voluntariamente o no, el daño está hecho. Solo cabe asumir y cargas con las consecuencias. Quizá mortales, como la acidez que nos embarga, y causa dolores insoportables nos hace sentir.
El gusto no es un sentido menor: es lo que, en fin, nos permite calibrar la dulzura o la corrosión que nuestras palabras o nuestras acciones causan, dando frutos, o provocando la aridez definitiva alrededor nuestro. Sin gusto solo podemos actuar a ciegas. Sin gusto no existe ni puede existir la red de relaciones que nos mantiene en vida, que nos conecta con el mundo.
PS: el museo Picasso de Barcelona , bajo la dirección de una de las mejores teóricas de las artes actuales en España, la profesora Jéssica Jaques (UAB, Barcelona), organiza, en diciembre, un congreso sobre la facultad del gusto, sobre la que la profesora Jaques lleva años investigando.