lunes, 18 de marzo de 2013
Estela con el encargo de la construcción del templo de Atenea Niké, en el Acrópolis de Atenas, a Kalícrates -se lee su nombre en la fila cuarta de la segunda imagen-, siglo V aC, Museo del Acrópolis, Atenas.
Foto: Tocho, Marzo 2013
Las grandes obras públicas atenienses, en el siglo V aC, se iniciaban con un concurso público entre "empresas constructoras" ( y no "arquitectos"); éstas estaban dirigidas por un "promotor-constructor-arquitecto-maestro de obra" (los griegos no distinguían entre estas figuras, por lo que el término "architectes" no designaba necesariamente a un "arquitecto") y comprendían albañiles, tallistas, escultores, pintores, etc.
Estas empresas tenían que someter una memoria descriptiva y una maqueta para poder presentarse al concurso. Al parecer no era necesario entregar, ni se solían emplear, planos, salvo para detalles ornamentales, toda vez que el tipo de templo exigido evocaba de inmediato cómo sería, cuántas columnas y de qué orden, y qué proporciones tendría, adaptadas a las medidas indicadas en las bases.
Se firmaban contratos en papiros, tablas de madera y, en siglos posteriores, pergaminos. Responsables públicos supervisaban la ejecución y los gastos.
Por fin, el principal y definitivo acuerdo era grabado en una o varias estelas de piedra o de mármol, distribuidas en espacios públicos, cerrados y abiertos. De este modo, los ciudadanos podían saber con exactitud qué se había encargado y el coste por el que se realizaba el encargo.
Como hoy.
La mayoría de los nombres de los encargados de la obra se han perdido.
Sin embargo, se sabe que Ictino y Calícrates recibieron el encargo de erigir el Partenón, si bien el escultor Fidias, que proyectó la decoración escultórica del Partenón -y talló sin duda algunos relieves-, fue el encargado de coordinar y supervisar el desarrollo de la urbanización del acrópolis en tiempos de Pericles.
Años más tarde, Calícrates recibió el encargo del templo de Atenea Niké (Atenea Victoriosa), sin duda el pequeño templo que aún se conserva.
Se tiene noticia de esta obra gracias a la presente estela que destaca el nombre del responsable de esta obra: KALLIKPATES (la R en griego se escribe P).
Todos los arquitectos deberíamos ponernos de rodillas ante esta estela.
domingo, 17 de marzo de 2013
Johan Thurfjell (1970): Do You Have the Shine? (¿Tiene brillo?, 2002)
Cortometraje de animación inspirado en la película de Stanley Kubrick, El resplandor (The Shining)
No apto para cardíacos.
Sobre este artista y animador sueco, véase su página web.
Una parte de su obra versa sobre escenarios domésticos
MAQUETAS DE ARQUITECTURA DE LA GRECIA ANTIGUA
Tres maquetas de terracota de fuentes, del santuario de Hephaistia -dedicado al dios de la forja Hephaistos- en la isla de Lemnos, s. VII aC
La cultura de la Grecia antigua ha librado un gran número de maquetas de arquitectura de piedra y de terracota, de casas y de templos.
Halladas en recintos sagrados y en edificios privados, sirvieron posiblemente de santuarios privados en contextos domésticos, de dobles de las casas de los ancestros -a los que invitaban a morar en ellas-, cuando se han encontrado en los cimientos de los edificios, o de dobles de viviendas, depositados en el interior de templos, a fin de garantizar la permanente protección divina sobre un oikos (una "casa", en el doble sentido de la palabra: un edificio, y la familia o clan alojado en éste).
Éstas son algunas de las maquetas más conocidas, en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.
Las tres primeras -maquetas de una fuente en la isla de Lenmos- han sido quizá menos publicadas, y revelan una posible influencia de las casas del alma egipcia; debían de servir de altares o mesas de ofrenda.
Las dos restantes han sido reiteradamente publicadas ya que, debido a su excelente estado de conservación, y a la aparente precisión con la que las formas han sido reproducidas, ofrecen una imagen convincente y única de cómo debían ser construcciones sagradas y profanas griegas arcaicas, cuando éstas eran aún de madera.
Fotos: Tocho, marzo de 2013.
viernes, 15 de marzo de 2013
El ágora de Atenas
Tras el fin del mundo micénico, a finales del segundo milenio, cuando los reyes, que eran jueces y sacerdotes, moraban en lo alto del acrópolis, y tras un periodo de decadencia -a menos que corresponda a un tiempo poco conocido, en parte por la desaparición aparente de textos escritos-, la capital de la ciudad-estado se reorganizó de un modo muy distinto a partir de mediados del siglo VII. Los tres poderes, civil o político, judicial y religioso se ubicaron en lugares distintos (aunque el culto siguió marcando los actos en apariencia más civiles).
Así, el acrópolis se dedicó enteramente a los dioses, principalmente de la ciudad (Atenea y Poseidón, quienes, en el inicio de los tiempos, compitieron por la posesión del Ática, obteniendo Atenea la palma porque su presente, un olivo, fue preferido al del dios de los mares, una fuente, de agua salobre, por desgracia).
El monte vecino del Aerópago fue ocupado por la asamblea de la justicia. Fue allí donde el dios de la guerra, Ares, fue perdonado por la muerte de una hija del dios de los mares, y allí también, Orestes, hijo de Agamenon, responsable del ejército griego en la guerra de Troya, y de Clitemnestra, fue juzgado por haber asesinado a su madre después de que ésta, previamente, se hubiera vengado de Agamenon, pues el rey había sacrificado a su hija a fin de obtener la benevolencia de los vientos para bogar hasta Troya.
Por fin, el valle, donde se ubicó el ágora, a los pies de ambos montes, Acrópolis y Aerópago, acogió al mercado y las instituciones políticas donde se debatían las leyes de la ciudad-estado.
El ágora no era, sin embargo, un espacio profano, al cuidado de los hombres exclusivamente, al contrario que el monte sagrado del Acrópolis, y de la necesaria sacralidad del monte de la justicia ( Aerópago). Lo que ocurría es que mientras los montes estaban al cuidado de dioses celestiales (los dioses olímpicos), el valle del ágora estaba bajo la protección de dioses infernales y, en particular, de diosas-madre. Así, la Asamblea Legistativa (llamada Boule) operaba en un espacio que acogía un santuario dedicada a una diosa-madre , o a la madre de los dioses. Se hallaba, en tanto que divinidad engendradora del cosmos, en las entrañas de la tierra. Desde el subsuelo, velaba por la bondad de las transacciones y de las leyes que las regulaban. Así, los bienes comerciados provenían de la tierra, y la tierra era la divinidad que regulaba la producción y el intercambios de aquéllos.
El ágora también acogía el altar de los doce héroes, míticas figuras inmemoriales que protegían, desde lo hondo, la vida de la ciudad y los ciudadanos.
Finalmente, a un lado, destacaba el templo de Hefesto. Éste fue un hijo del dios padre Zeus, mas nunca moró en lo alto del Olimpo. No se trataba de un dios celestial sino, en tanto que dios de la forja, educado por divinidades infernales como los Cabiros en el manejo del fuego, proveniente del interior de la tierra, de un dios con lazos estrechos con el infra-mundo. Su misma figura coja y deforme, debido al duro manejo de útiles de la forja cerca del fuego que requemaba a piel y otorgaba un aspecto endemoniado, lo asociaba más con fuerzas subterráneas que aéreas. Al mismo tiempo, en tanto que dios-herrero, protegía a los artesanos que comerciaban en el ágora.
Gracias al comercio bien regulado, los humanos estaban en armonía con la tierra, y eran las potencias de lo hondo del valle quienes se cuidaban que a los humanos no les faltara nada, bienes y el bien, alimentos y leyes justas.
Nota entre el ágora y el acrópolis de Atenas.
Fotos: Tocho, marzo, 2013
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Atenas, marzo de 2013
Manifestaciones y grafitis en el centro de Atenas, marzo de 2013
Desde la renovada cafetería del Museo Arqueológico Nacional, lleva un sordo y constante rumor, salpicado de subidas de tono ocasionales, como si alguien gritara a lo lejos.
El Museo ha vuelto a abrir haber permanecido cerrado, al igual que el resto de los museos públicos atenienses, durante días. La sala de cerámicas y joyas, quizá la mejor del mundo acerca de cerámicas griegas antiguas, permanece cerrada. El museo ya no dispone del personal necesario.
El rumor crece. Parece una manifestación. Lo es. El centro de la ciudad está tomado por la policía. protestan funcionarios del Ministerio de Cultura precisamente. Al día siguiente echarán a trescientos.
Los barrios acomodados nunca han lucido mejor. Fachadas rehechas, cuidados jardines, intensamente verdes por la próxima primavera y lluvias recientes. Prosperan los centros de belleza donde aplican métodos como el embadurnamiento del cuerpo con caviar iraní. No quiero pensar lo que debe de costar.
Mientras, bajo los soportales del centro de Atenas, las tiendas, cerradas, con las personas bajadas oxidadas, parecen haber envejecido decenas de año, como si hubieran quedado abandonadas desde hace demasiado tiempo. Huela a orín. Sucios plásticos o hules que fueron de colores vivos, arrugados en soportales, indican la permanente ocupación nocturna. Un perro, a veces, guarda los despojos. Todas las barandillas neoclásicas de mármol blanco que delimitan los monumentos de la plaza Syntagma y los niveles aterrazados de la misma, están extrañamente mordidos, como si alguien hubiera arrancado fragmentos a dentelladas. Las banderas del Hotel Inglaterra, uno de los más antiguos y lujosos de Europa, ondulan calmosamente.
La actividad comercial no cesa, sin embargo. Sólo se ha trasformado. Todo se vende en puestos callejeros de fortuna: recuerdos, álbumes familiares, objetos decorativos, ropa; pisos enteros parecen haber sido desmontados. Las calles del centro recuerdan a un bazar oriental.
Abundan también los puestos de lotería. Estaciones de metro se han convertido en zonas de venta de billetes.
Un gran numero de personas caminan ojerosas y lívidas, el pelo lacio y despeinado, como si no hubieran comido y dormido durante días.
En los confortables restaurantes de los museos privados, damas enjoyadas vestidas de Hermes, y caballeros con traje negro, toman champán, antes de acudir a una visita comentada.
La música de un piano en sordina acalla el temblor que pudiera ascender de las manifestaciones cercanas.
Algunos visitantes se retiran en impólutos Mercedes negros.
Fotos: tocho, marzo de2013
jueves, 14 de marzo de 2013
UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE CATALUÑA:RIP
El Consejo de Dirección de la Universidad Politécnica de Cataluña ha elaborado los presupuestos anuales que contemplan el despido de cien miembros del Personal Administrativo y doscientos profesores asociados.
Dicha propuesta debería ser aprobada por el Consejo Social.
¿Qué tal la enseñanza por tele-tienda?
Dicha propuesta debería ser aprobada por el Consejo Social.
¿Qué tal la enseñanza por tele-tienda?
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