martes, 30 de diciembre de 2025

Rostros en la encrucijada













 Fotos: Tocho, Matera (Italia), diciembre de 2025


¿Normandos, árabes, bizantinos, tardo-romanos, carolingios?
Los rostros de santos y de la corte celestial de las iglesias cristianas excavadas en la roca calcárea , entre los siglos IX y XIII, en Matera, en el sur de Italia, revelan un cruce de culturas, de figuraciones y de creencias, que se encontrarán en el sur de Italia -y en Sicilia. 
Los temas son cristianos, del antiguo y del Nuevo Testamento, de leyendas y de vidas santas imaginarias; la forma de representarlos presenta rasgos norteños y sureños, cristianos de oriente y occidente, incluso musulmanes 
Ejemplos ilustrativos del mediterráneo como espacio de encuentros y de conflictos . 

domingo, 28 de diciembre de 2025

JEAN-LUC GODARD (1930-2022): LE MÉPRIS (EL DESPRECIO, 1963)










 http://ok.ru/video/2131555453585


Película completa, versión original con subtítulos en castellano

BB se meurt, BB est morte.
Le mépris es su mejor película. Y su mejor actuación, la más adecuada a la historia. 
Filmada en la Villa Curzio Malaparte (1937) en la isla napolitana de Capri

viernes, 26 de diciembre de 2025

La arquitectura según San Esteban

 




Esteban, cuando el juicio por impiedad en el Templo de Jerusalén, al que sucedió su condena a muerte por lapidación -el material cuya potencia negó:

"Salomón le edificó casa; si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, como dice el profeta:

        El cielo es mi trono,

        Y la tierra el estrado a mis pies.""

(Hechos de los apostoles 7: 47-49)


Pese a sus esfuerzos, los humanos no han sido capaces de acoger a los dioses; las moradas que les han edificado, por descomunales que fueran, nunca han podido acoger a las infinitas potencias sobrenaturales. No tienen cabida -ni tienen porque tener. Los sueños y las ilusiones están en ninguna y en todas partes.

Una soberbia bofetada a la soberbia de los constructores. Y un canto a la imaginación libre de ataduras y constricciones. El anti santo patrón de los arquitectos , o el patrón de quienes construyen en sueños castillos en el aire.

Hoy, veintiséis de diciembre, en Cataluña se honra temerosa y admirativamente a Esteban



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Los rostros prehistóricos de Karahan Tepe (Turquía): entre la petrificación y la animación
















Los hallazgos arqueológicos en el yacimiento paleolítico de Karahan Tepe (Anatolia, a los pies de los montes Tauro que vierten al Sur en la llanura mesopotámica, entre los actuales países de Turquía e Iraq), de hace entre doce mil y once mil años, se multiplican recientemente.

Lo que parecía un pálido reflejo del monumental yacimiento, aún más antiguo, de Göbekli Tepe, a unos pocos quilómetros de distancia, se revela tan complejo como éste, y con un “rostro” propio. No son, además, los únicos yacimientos de parecidas características que se están hallando en el territorio.

¿Centros de culto? La noción de divinidad no ha sido aún inventada. ¿Asentamientos? Karahan Tepe seguramente lo fuera, pero sin apenas cultivos. La construcción de un imaginario parece haber precedido la construcción de un territorio, la figuración humana o sobrehumana antes que la domesticación de la tierra, las creencias antes que la racionalización del espacio, si es que ambas maneras de ser en el mundo, imaginativa y racionalmente, pueden ser separadas.

Se cree que en Karahan Tepe el sedentarismo había iniciado así como un primer atisbo de cultivo, pero el nomadismo seguía vigente así como la caza. Y, sin embargo, pequeñas (¿?) comunidades humanos empezaron a proyectarse en la piedra, labradas de manera hercúlea, sin útiles de metal, ni medios de transporte, o a humanizar la piedra no se sabe porque, buscando anular el abismo entre la carne y la piedra. ¿Rostros humanos o de seres imaginarios, serenos o dolientes, difuntos petrificados o revividos? La figuración humana de Karahan Tepe parece anunciar toda la historia del arte, como si éste no fuera sino una variante infinita e incesante, que aún prosigue, de la representación humana, empeñada en perdurar en la piedra por miedo al olvido, a ser piedra, consciente, sin embargo, como se intuye en los rostros dolientes o estupefactos de Karahan Tepe, con ojos sobre todo, de la imposibilidad o la irrealidad, y quizá la fatuidad del empeño.

Los rostros de Karahan Tepe posiblemente sean el legado perdurable del aciago 2025 

jueves, 25 de diciembre de 2025

RINTARO (SHIGEYUKI HAYASHI, 1941): METROPOLIS (2001)


Mítico largometraje de dibujos animados japoneses (anime), cuyas vistas urbanas y cuyos rascacielos -entre los que destaca el conocido como Zigurat- se inspiran en el célebre libro ilustrado del arquitecto norteamericano Hugh Ferriss, The Metropolis of Tomorrow, de 1929. Aunque hayan pasado veinticuatro años, su reestreno hoy sigue siendo un acontecimiento.
Pocas veces la influencia del arte mesopotámico en el arte y la arquitectura modernos ha sido mas palpable.

El aleteo de una mariposa (Madame de Maintenon y la historia de Europa)



 Françoise d’ Aubigné, alias Madame de Maintenon 


El tratado de los Pirineos selló, a mitad del siglo XVII, un acuerdo entre los reinos de España y de Francia, enfrentados en una larga y confusa guerra por causas religiosas. El reino de Francia era en parte protestante, contrariamente al reino de España. Las luchas entre católicos y protestantes en Europa, la llamada guerra de los Treinta Años, había dado lugar a apoyos franceses a los protestantes en partes del imperio español , y viceversa. 

El reino de España estaba, por su parte, azotado no por una guerra religiosa, sino social: la guerra entre nobles, miembros de la corte, y campesinos empobrecidos, obligados a acoger a los ejércitos que transitaban entre ambos reinos. El reino de Francia, lógicamente, apoyaba a los campesinos, con vistas a debilitar al reino contrario. La guerra, llamada dels Segadors, desarrollada en el Principado -los territorios de la antigua Corona de Aragón- llegó a tal grado de devastación que el clérigo Pau Claris, llegó a pedir que el Principado deviniera una posesión del reino de Francia.

Una de las principales consecuencias del tratado de los Pirineos fue el matrimonio entre el rey Luis XIV de Francia, y la infanta Teresa de Austria del reino de España, con vistas a “unir” ambas monarquías. La infanta era hija del rey de España Felipe IV, hermana del futuro rey de España Carlos II, que pronto jugará un papel decisivo en este historia, y nieta del rey de Francia y de Navarra, Enrique IV. Su traslado a la corte de Versallles, de algún modo, era un regreso a su reino de origen.

Pese a los esfuerzos de María Teresa, se trataba de un matrimonio de conveniencia, una unión política. Aunque los reyes tuvieron descendencia, Luis XIV pronto dejó de lado a su esposa.

Es en este momento que Madame de Maintenon entre en escena.

Niña no noble, nacida en la cárcel de un padre estafador, nieta del poeta calvinista Agrippa d’ Aubigné, educada en las colonias de la Martinica y de Marie-Galant (hoy de Guadalupe), y posteriormente en Francia, Françoise d’ Aubigné vivía en la miseria hasta que, aun menor, un tío suyo, protestante, la ofreció en matrimonio al escritor satírico Paul Scarron, tres veces mayor que su mujer, con una grave deficiencia física e impotente. 

La joven, inteligente, culta, brillante, pronto destacó. Abrió un salón literario al que acudían escritores y autores de teatro como Racine y Corneille. 

Pronto enviudó, arruinada . Hubiera caído de nuevo en la miseria si, entre los asistentes a su salón no se hubiera encontrado Madame de Montespan, favorita del rey Luis XIV, y madre de siete hijos ilegítimos reales, y si un íntimo del rey Luis XIV, Louis de Mornay, no la hubiera convertido, durante un tiempo, en su amante.

Madame de Montespan nombró a la joven institutriz de sus hijos y del rey. La joven ascendió en la corte. Se instaló en el palacio de Versailles. Luis XIV la nombró Señora de una propiedad, llamada de Maintenon. 

La caída en desgracia de Madame de Montespan, a causa de su carácter, y de la conciencia de su edad, ya con treinta años, coincidió con el creciente encanto de Madame de Maintenon, excelente institutriz. Tras años resistiéndose, devino la amante del rey Luis XIV. Tal era su influencia que, aunque no era noble, el rey Sol se esposó en secreto con la joven, en un matrimonio morganático, es decir, entre seres de clases muy distintas: un monarca de origen divino, y una campesina.

Madame de Maintenon no era reina. Tras la muerte de María Teresa de Austria, el reino de Francia no volvió a tener una reina en vida de Luis XIV. Pero el poder de Madame de Maintenon era muy superior al de una reina. 

Ferviente católica, pese a su familia protestante -que la había vendido en matrimonio- logró que Luis XIV revocara el Edicto de Nantes. Dicho edicto permitía a los protestantes ejercer su culto, libres de la persecución que había desencadenado la Guerra de los Treinta Años. La cancelación del edicto volvía a poner en peligro a los protestantes. Éstos abandonaron el reino, llevándose sus bienes.

Tal salida de bienes, tal evasión de capitales, dejó al reino de Francia en la ruina.

Las soluciones al desastre económico eran pocas.

El rey del reino de España, Carlos II, era impotente y enfermizo. Pronto el reino quedaría sin heredero.

Luis XIV maquinó la disgregación del reino de España a la muerte de Carlos II, y el reparto de territorios y bienes entre las potencias europeas. Éstas consideraron que el reparto era desigual. El reino de Francis se quedaba con los territorios hispanos más importantes, y se rehacía económicamente del abandono de los protestantes. 

Luis XIV redactó un segundo reparto. Parecía que el reino de España iba a desaparecer.

Fue entonces cuando Carlos II, consciente de lo que iba a ocurrir, trató de contentar a Luis XIV: nombró a un nieto del rey de Francia sucesor en el trono del reino de España. De algún modo, la dinastía de los Borbones iba a adquirir unos nuevos y extensos territorios por toda Europa.

El emperador del Sacro Imperio Germánico, de la misma dinastía que la que se hallaba hasta entonces en el trono del reino de España, la dinastía de los Habsburgo, asustado ante el poder que adquiría la dinastía de los Borbones, nombró a un miembro germánico sucesor del reino de España y declaró la guerra a Luis XIV. La primera guerra entre lo que serían Francia y Alemania dos siglos más tarde.

Todas las potencias europeas se alinearon ya sea en favor del rey de Francia, ya sea del emperador germánico. Empezaba la guerra de Sucesión que asolaría toda Europa y que concluyó con la toma de Barcelona, que apoyaba al heredero germánico,  por parte de tropas aliadas al rey de Francia. La victoria de los aliados de Luis XIV, por la retirada del heredero germánico, cambiaría la faz de Europa.

Somos los herederos de las luces -y los prejuicios-, su belleza, mano izquierda, perspicacia y estrechez de miras -que llevó a la cancelación del Edicto de Nantes- de Madame de Maintenon, llamada la “bella india”, por su formación en el Caribe.

 El aleteo de una mariposa….





miércoles, 24 de diciembre de 2025

L U X

 Solemos utilizar indistintamente las palabras convento y monasterio, por ejemplo en temas o lecciones de historia de la arquitectura, como la arquitectura medieval en occidente. Son o parecen términos  sinónimos.

Es cierto que monasterio designa más bien una construcción aislada en el campo, mientras que convento suele referirse a una construcción urbana, insertada en la trama aunque de difícil acceso al público, o de acceso vetado. 

Pero, más allá de una distinta ubicación, convento y monasterio son palabras que evocan espacios acotados y vueltos sobre sí mismos, vagamente misteriosos por la reclusión en la que se hallan voluntariamente sus moradores.

El imaginario que ambas palabras despiertan, sin embargo, es muy distinto.

Un monasterio acoge a monjes. Las monjas, en cambio, se recluyen en conventos. Sin espacios marcados por el sexo o el género.

Esta no es la diferencia principal.

Los monasterios acogen a monjes, es decir, a monachoi: un monachos, en griego, es un solitario: una persona que voluntariamente se aparta de la comunidad. Se trata de un ermitaño, una figura que rehuye el contacto. Una persona arisca. 

El adjetivo griego monos se traduce por simple, solo, unico. Un monasterio se dibuja así como una comunidad de seres que rehusan la vida en común, un espacio de personas encerradas en si mismas.Nada comparten. Son seres singulares que nada tienen que ver con los demás, que no se relacionan, porque no establecen vínculos, no hallan nada que los una a los demás solitarios. Son un mundo propio y viven en su mundo, vueltos sobre si mismos. No ven ni necesitan ver a los demás, cuya compañía rechazan. No comparten una misma visión del mundo, ni tratan de comunicarla, ni imponerla.

Un convento, es cambio, es un espacio radicalmente distinto. El verbo latino convenire -de donde deriva la palabra moderna convento-, como cualquier término compuesto a partir del prefijo o del radical con-, se opone a la soledad y la soledad y la reclusión: convenire significa, literalmente, venir juntos; convivir. Un convento es el espacio de acogida de una comunidad. Su establecimiento requiere convenios, acuerdos. Acordar requiere establecer lazos y compartir valores. El diálogo es necesario. La singularidad, el desmarcarse de los demás, el aislarse, no tienen cabida. 

Se trata de un modo de ser y de vida conveniente, que solo es posible si el individuo tiene la capacidad de adaptación, la voluntad de romper las barreras que le impiden acercarse a los demás. 

El convento se presenta así como un modelo de vida en común; una comunidad modélica que acepta la convivencia y rechaza la exclusión. Un convento es, o debería ser, un lugar de intercambio, donde se comparten valores y se intercambian bienes y principios, donde la apertura y no la cerrazón debe regir la vida comunitaria. Nadie debe destacar, como si poseyera lo que los demás no tienen, ni pueden acceder a dicho bien. Una comunidad de lazos y afectos que se preocupa por los demás antes que por uno mismo. 

Dos modelos de estar en el mundo. Entre la estrella fugaz y la constelación. Dos concepciones de la vida en la tierra.