miércoles, 22 de julio de 2026
Discursos para tiempos convulsos
martes, 21 de julio de 2026
FRANCESCO BERTOLINI, ADOLFO PADOVAN (1869-1930) & GIUSEPPE DE LIGUORO (1869-1944): LA ODISEA (1911)
El encanto no se basa en milagros tecnológicos, masas de figurantes, despliegue de medios y músicas ensordecedoras, junto con las miradas torvas y las caras serias de los actores como si quisieran manifestar claramente que la Odisea no debe tomarse a la ligera; se sustenta, por el contrario, en la sencillez y la claridad -por compleja que sea la trama y la manera de organizarla, como así es en el mito escrito: un relato sobre un personaje, Ulises, que no aparece hasta la mitad del relato, precedido por rumores, y falsas pistas o pistas que no conducen a nada, que hacen dudar de su existencia- y en la falta de pretensiones, lo que es una señal de la importancia del relato, que pasa volando, y deja un recuerdo imperecedero: el relato, no de un héroe, sino de un mortal, que lucha consigo mismo, con sus limitaciones, y acepta sus debilidades, sin quejarse. Un héroe que lo es porque no se considera así, y que esta primera versión cinematográfica trasmite bien -aunque hoy nos rindamos más ante la furia y la fanfarria.
lunes, 20 de julio de 2026
GEORGES MÉLIES (1861-1938): L’ ÎLE DE CALYPSO (ULYSSE ET LE GÉANT POLYPHÈME (LA ISLA DE CALIPSO: ULISES Y EL GIGANTE POLIFEMO, 1905):
Sí, en la Odisea de Homero, aparecen bárbaros con un solo ojo que devoran carne humana -en una escena cómica y patética, cuando Odiseo (Ulises), habiendo engañado al Cíclope acerca de su nombre, diciéndole que se llama Nadie, lo ciega y logra huir, mientras el dolorido y desesperado cíclope llama a sus congéneres, que moran solitarios en distintas islas cercanas, porque ha sido casi mortalmente herido por un humano llamado Nadie, desactivando cualquier atisbo de ayuda, ya que, por lo que el Cíclope cuenta a gritos desgarradores, en verdad, Nadie le ha cegado-, dioses vengativos, magas y hechiceras, sirenas en forma de pájaro cuyo canto es irresistible, un hijo que parte en busca de su padre, sobre cuyo paradero, vivo o muerto, solo escucha rumores, y una esposa que aguarda su marido, el rey, tras veinte años desaparecido en una guerra sin fin, causada por los dioses que manejan a los humanos a su antojo como si fueran marionetas, asediada por pretendientes que confían en su viudez para esposarla y hacerse con el trono, pero la Odisea tiene y tenía el encanto de los relatos de otro tiempo; se trataba de una historia que se contaba y se cantaba de corte en corte, evocando hechos no del pasado, sino de otra era -la era de los héroes-, para entretener a los comensales, conscientes que lo que la historia narraba ocurrió, pero en el tiempo en que los mortales, como los oyentes, aún no existían, un día definitivamente clausurado, y que por eso encantaba -y provocaba un delicioso temblor a la escucha de aventuras que gustaban de escuchar, suscitando cierta nostalgia porque sabían y sabemos que eran y somos afortunados -o no, pero resignados a la ausencia de gloria, tan cegadora, por otros parte, que realza y abate, la gloria que solo se alcanza con la muerte- porque tales aventuras, gloriosas y terribles, nunca nos ocurrirán.
Uno de los padres del cine, George Meliès, supo bien, con los juegos de manos y de sombras chinescas del naciente cine de titiriteros y pícaros embaucadores, traducir visualmente el encanto que el poema de Homero despertaba y despierta. Otros directores más recientes no lo han logrado. Quizá ni siquiera lo han pretendido. Solo han querido hacer un alarde -posiblemente vacuo e inútil.
A GS, lectora de Homero .
domingo, 19 de julio de 2026
NURIA GIMÉNEZ LORANG (1976): MY MEXICAN BRETZEL (2019)
RAYMOND HAINS (1926-2005): LE GRAND LOUVRE (1986-1996)
sábado, 18 de julio de 2026
Cuando la defensa de una tesis doctoral era un acontecimiento cultural…
Principios del siglo XVII
Primera mitad del siglo XVIII
Esto es lo que ocurría, sin embargo, en Barcelona -y sin duda en otras ciudades europeas con universidad- en los siglos XVII y XVIII, con la difusión de carteles con de densos textos en latín encabezados por grabados de artistas como Ignasi Valls, de principios del siglo XVIII, el mejor grabador catalán del siglo, sin que el traslado parcial de la universidad de Barcelona a Cervera en el siglo XVIII haya impedido la anunciada lectura pública de tesis doctorales en Barcelona que tuvieron lugar en centros religiosos no universitarios.
Títulos de tesis:
Deiparae numquam maculatae, Theses philosophicas ex logica, metaphysica, physica, & ethica inter annua eidem Virgini sacra
increatae sapientiae sedi, ad quam vel ipsa cherubim divinis accedunt instruenda mysteriis, accedentes quoque erudiendi
Agradecemos a Neus Verger (Archivo histórico de la biblioteca de la UB) y la Biblioteca de Cataluña esta valiosa y para nosotros desconocida información, así como la cesión de las imágenes.














