domingo, 25 de octubre de 2026

Compañía

 Comulgar.

Compartir alimentos. Ingerir lo mismo que otro. Acabar siendo lo que otro también será.

Comer juntos lo mismo: un signo de confianza. Las armas bajadas. Sentados ante una mesa, o ante un plato en el suelo nos expone. Bajamos la guardia. Sentarse en la misma mesa expresa entrar en la intimidad de otros comensales. Estamos cerca, ejecutamos los mismos gestos, distribuimos la alimentación. Las posibles diferencias se solventan. Si comemos del mismo plato, la intimidad necesariamente se refuerza. Somos tan cercanos que dividimos la comida. Y regalamos una parte de lo que nos correspondería si estuviéramos solos.

Las primeros ligámenes se tejen alrededor de la comida. Los acuerdos, los deseos de buena vecindad se sellan antw un plato (que no se rechaza). No existen fiestas ni ceremonias sin banquetes: invitar a cenar a personas envía un mensaje claro. Los invitados entrarán en nuestro espacio doméstico y, durante unas horas, participaremos de un ritual íntimo. Nos llevaremos a la  boca el mismo alimento. La comida, a través de la cual se simboliza las diferencias, también sella la igualdad, la correspondencia. Y una invitación debe ser correspondida. A una cena en una casa le sucede otra en casa ajena. Se va formando así una compañía. Somos compañeros. Entramos a formar parte de un colectivo -que estamos también creando y abriendo a quienes comparten nuestros gustos. Una compañía que puede llegar a ser de por vida. Se establece, por lo menos, una cierta visión de futuro, en compañía del o de los comensales. Y la compañía quiebra la soledad. La sensación de abandono se disipa. Quien se sentía rechazado u olvidado se reintegra en la sociedad. Hacer compañía es un deber; es un bien. Hace lo que querríamos que nos hicieran.

Que la compañía se crea a través de la comida no es casual. Compañía: cum panis: partir el pan; comer el mismo pan. Una comunión llevada hasta sus últimas consecuencias. Darlo todo, nuestro corazón, nuestra carne. Fundirnos con los comensales. Sellar una unidad para siempre. Partir y compartir el pan: digno de nuestra humanidad


Texto inspirado por la exposición actual de Paulo Nazareth en la fundación Pinault en Venecia.





sábado, 24 de octubre de 2026

Álgebra



El “arte de restituir a su lugar los huesos dislocados” es una técnica que practican los cirujanos. Recomponen una entidad , reuniendo y ensamblando los fragmentos dispersos. Un ente fracturado trata de recomponerse. Las heridas buscan suturarse. Las grietas, los cortes, fruto de una violencia voluntaria o involuntaria, intentan superar lo que los causó.

Se trata de un trabajo similar al del arqueólogo o al del restaurador que recogen lo que queda de un ente al que tratan de devolver la unidad, disimulando o no las juntas y supliendo en ocasiones las partes que faltan para asegurar la estabilidad del conjunto : un ejercicio que devuelve a la vida lo que se ha perdido, y reordena el mundo sumido en el caos.

Este trabajo meticuloso lo asumen también otros profesionales: los matemáticos y los arquitectos. Recibe un nombre de origen árabe, procedente del título de un manual persa de origen hindú: álgebra (al-jabr). Una ciencia que combina lo que no pertenece a una misma familia, de modo que se alcanza un todo armónico que no neutraliza la libertad de movimiento de cada componente: permite cierto juego, siempre que los ligámenes recompuestos no se vuelvan a quebrantar.

El arquitecto selecciona lo disperso y lo junta hasta componer un elemento que los engloba. Estos materiales son minerales. Y también orgánicos. Tribus, clanes, familias son invitadas a participar en una tarea común. Proceden de ámbitos, credos y culturas diversos, a veces enfrentados. Pero la álgebra, como la arquitectura les abre un espacio común en el que se compensan, se corresponden y se equilibran. La álgebra es el arte que atiende al número y a la suma, y trata que nada ni nadie quede excluido: una reflexión y una práctica que rescata lo perdido, lo retraído, lo abandonado y desdeñado, devolviendo a cada elemento su dignidad y su prestancia, cuidando que ningún componente no pueda sumarse a la edificación devolviendo un conjunto: una comunidad en la que lo que más se valora es el equilibrio y los contactos entre miembros. La álgebra reduce diferencias y rechazos en beneficio de un todo que se compone sumando y emplazando cada componente, sin que nadie se vea forzado a intervenir. Una tarea que busca el bien común. 


Tal es el tema y el título de la exposición del artista brasileño Paulo Nazareth hoy en Venecia:

 https://www.pinaultcollection.com/palazzograssi/en/paulo-nazareth-algebra

viernes, 23 de octubre de 2026

Arquitectura Haïda (Canadá)
















Maquetas arquitectónicas , ss. XIX-XX






La mayoría de los edificios y de las maquetas datan del siglo XIX, y hoy la población ha quedado reducida a unos pocos miles de individuos cuya cultura -cuya lengua- está cayendo en el olvido.

Pero desde al menos el segundo milenio, los Haïda, un pueblo, formado por diversos grupos, dominaron islas del noroeste del actual Canadá, así como a otros pueblos con los que guerreaban y redujeron en ocasiones a la esclavitud.

Las diferencias intertribales, en cambio, se solventaban mediante el rito del potlach consistente en ceremonias durante las cuales los bienes o las riquezas de un grupo se echaban por la ventana, siendo recuperados por un grupo rival, el cual a su vez, llegada la hora, deberá proceder a una operación igual de dispendiosa que permitía que la riqueza circulara de manos en menos y nunca quedará más de un tiempo limitado en poder de un mismo grupo. De este modo, ningún clon podía imponerse definitivamente. La riqueza no era una posesión sino un bien temporal, del que todos, en un momento u otro, si disponían.

Mas, frente a esta transmisión, cada grupo poseía un bien irrenunciable e intransferible: la casa comunitaria. 

Los Haïda fueron uno de los pueblos con un mayor número de constructores, para quienes la arquitectura era la manifestación de su ser en el mundo. Eran porque edificaban, y podían estar gracias a la protección efectiva y simbólica que la casa comunitaria les brindaba. Una casa a dos aguas caracterizada por un mástil en el que aparecían grabados, a modo de estela funeraria que impide que el olvido de los antepasados se instale, los rostros y las manifestaciones adoptadas de los seres del pasado de los que descendían; seres que constituían el eje alrededor del cual se organizaba la vida de los Haïda.

Muchos de estos emblemas fueron arrancados en el siglo XX y expuestos en museos antropológicos, de modo que las casas han pedido su anclaje en el mundo.

Una exposición en París recuerda la importancia de la casa, y la capacidad  constructiva, su inventiva y el dominio de la técnica, de este pueblo que hoy se desvanece:


https://m.quaibranly.fr/fr/expositions-evenements/au-musee/expositions/details-de-levenement/e/premieres-nations


 

jueves, 22 de octubre de 2026

¡Glubs! de lectura….

 “Hola 

He estado revisando con profundo interés sus investigaciones en el campo de la teoría del arte y, de manera particular, la deslumbrante rigurosidad analítica de sus ensayos en "El ojo de la aguja". La agudeza conceptual con la que deconstruye la estética contemporánea posee un valor universal que merece expandirse con fuerza en los debates académicos globales.
Soy el cofundador de Espresso Translations, una agencia de traducción global con certificación ISO. Nos especializamos en colaborar con ensayistas, arquitectos y teóricos de primer nivel para internacionalizar sus catálogos, traduciendo y localizando monografías y textos de investigación a más de 150 idiomas.
Sabemos perfectamente cuánto importa proteger la exactitud de su terminología arquitectónica, el rigor conceptual de su prosa filosófica y el tono de sus ensayos críticos. Por ello, empleamos un estricto sistema de dos lingüistas: su obra es traducida por un profesional nativo especializado en historia del arte y humanidades, y posteriormente es revisada de forma integral por un segundo editor nativo. Esto asegura que la profundidad de sus tesis permanezca impecable en cualquier mercado del mundo.
¿Cuánto público lector, académico e investigador internacional se está perdiendo la lucidez de sus análisis simplemente por no contar con una traducción certificada de sus títulos en los catálogos extranjeros?
Si en algún momento ha considerado potenciar o controlar de manera directa la distribución y los derechos de traducción de sus obras en otros territorios, nos encantaría trabajar con usted. Solo responda con la palabra "Interesado" y coméntenos qué áreas de sus pasadas experiencias editoriales extranjeras le gustaría perfeccionar; de inmediato le prepararemos una traducción de muestra completamente gratuita de una página.
Puede conocer más sobre nuestra metodología certificada en Espresso Translations.
Atentamente,
XXX
Cofundador, Espresso Translations”
NB: Me hubiera encantado haber escrito un libro con un título tan sugerente….

“Dear Professor 

I’m XXX host of The Storyteller’s Shelf.

I came across Cuando los arquitectos eran dioses and was intrigued by your exploration of the gods and mythological figures whom ancient civilizations associated with the origins of architecture. The idea that people turned to supernatural figures to explain the creation of temples, palaces, and entire cities struck me as a fascinating way to explore how ancient cultures understood the world around them.

I’d love to invite you for a one-on-one conversation on The Storyteller’s Shelf about what these myths reveal about the relationship between divinity, human creativity, and the history of architecture, as well as what these ancient beliefs might tell us about how architects are perceived today.

Would you be open to hearing a little more about the conversation and how the interview would work?

Best regards,
XXX”


“Hola XXX

Espero que se encuentre muy bien.

Me llamó la atención su libro Cuando los arquitectos eran dioses y su interesante conexión entre la arquitectura, la historia y las ideas que han dado forma a las civilizaciones. Considero que una obra que invita a reflexionar sobre el significado de la arquitectura y su relación con la cultura puede despertar el interés tanto de lectores especializados como de personas apasionadas por la historia y el pensamiento artístico.

Desde DulceM Digital, me gustaría explorar la posibilidad de colaborar con usted para dar mayor visibilidad a su libro y acercarlo a nuevos lectores interesados en la arquitectura, el arte y la historia cultural.

¿Estaría abierto a conversar sobre una posible colaboración y algunas ideas para promocionar su obra?

Muchas gracias por su tiempo y por compartir sus conocimientos con los lectores. Espero que podamos explorar una oportunidad de colaboración.

Un cordial saludo,

DulceM Digital”


“Estimado XXX

Espero que te encuentres bien.

Mi nombre es XXX y soy la organizadora de London Philosophy Now, una comunidad dedicada a descubrir y destacar libros excepcionales que inspiren pensamientos significativos, reflexión crítica y debates interesantes.

Recientemente descubrí tu obra, Cornerstone , y me intrigó su exploración de la arquitectura, la cultura material y los significados profundos que encierra el entorno construido. Cornerstoneofrece la oportunidad de reflexionar sobre cómo los edificios, las estructuras fundamentales y las prácticas arquitectónicas expresan valores culturales, dan forma a las experiencias humanas y preservan vestigios de las sociedades que los crean.

En London Philosophy Now, seleccionamos cuidadosamente libros y estudios académicos que fomentan la curiosidad intelectual y un diálogo constructivo en arquitectura, arqueología, historia del arte, estudios culturales y humanidades. Creemos que Cornerstoneconectará con nuestra comunidad de lectores comprometidos que aprecian las obras que invitan a una reflexión profunda sobre el espacio, el simbolismo, el patrimonio cultural, el pensamiento arquitectónico y la relación entre las estructuras materiales y la civilización humana.

Nos encantaría explorar la posibilidad de incluir Cornerstone en London Philosophy Now y presentarlo a nuestra audiencia. Asimismo, nos interesaría conocer más sobre la inspiración intelectual de su investigación y las ideas que dieron forma al desarrollo de Cornerstone .

Gracias por su tiempo y consideración. Espero tener noticias suyas pronto y ojalá tengamos la oportunidad de presentar Cornerstone a nuestra comunidad.

Un cordial saludo,

XXX
Organizador
Filosofía de Londres ahora”


Ahorro la comunicación de mensajes parecidos recibidos estos dos últimos meses. Tan solo reproduzco los que han llegados hoy por correo electrónico, ofertas de promoción de libros los haya escrito o no.

Si se contesta, cabe la posibilidad de acabar teniendo que pagar entre mil y quinientos dólares por la desinteresada promoción. 

Debe ser un negocio muy rentable.

Ofrecen ventas millonarias, divulgación, y lo que haga falta, a cambio de….

Se acabaron los mensajes de hijos pidiendo dinero angustiadamente, de viudas millonarias que legan su fortuna, de depósitos de ingentes cantidades de dinero que esperan ser entregados, de bancos que ofrecen mejorar cuentas que uno no tiene.

Ahora, la suerte toma otra forma: la promoción millonaria de libros que has escrito. O no. De manera casi desinteresada. Casi….





martes, 20 de octubre de 2026

Tiro de gracia













 

Fotos: Tocho, Iraq, octubre de 2026


Tell es una palabra árabe, sin traducción clara, que nombra a una colina artificial que resulta de la superposición de distintos niveles de ocupación humana durante siglos o milenios.

Toda Mesopotamia (hoy Iraq y Siria) está salpicada de tells, testimonios destacados de la vida en el valle entre el Tigris y el Eufrates.

El tell de Qasr Shemamok, entre Mosul e Erbil, en el norte de Iraq, tiene treinta y un metros de altura y más de cien metros de diámetro. “Contiene” restos desde el sexto milenio hasta 2003, cuando el ejército norteamericano lo bombardeó, abriendo cinco profundas hondonadas, para derribar un fuerte de hormigón construido por el ex-presidente Saddam Hussein, desde donde éste bombardeaba, a su vez, a la cercana población kurda.

O, mejor dicho, sobre niveles islámicos, otomanos, sasanidas, bizantinos, romanos, partos, seleucidas, helenísticos, neo asirios, medio asirios, hurritas, paleobabilonicos, de la edad del bronce, calcoliticos y neolíticos, en lo alto, se encuentran aún restos, visibles en la superficie del tell, de proyectiles, casquillos y cartuchos metálicos de bala, de grandes dimensiones, lanzados por el Estado Islámico cuando su ataque y toma a sangre y fuego de la región entre 2015 y 2017, tras la desbandaba del ejército iraquí. Es la última huella, una huella humana de muerte desperdigada por todo el tell, obligando a excavar con sumo cuidado. Los casquillos están vacíos, por ahora.

  


lunes, 19 de octubre de 2026

La universidad y el banquero

 









Sede de la primera Escuela Mayor renacentista de Barcelona, calle Ripoll 25, otrora un edificio gótico, y hoy una construcción sin referencias a lo que fue.


El año empezaba tan mal como había acabado el anterior. El 1 de febrero de 1398, el Consejo de Ciento, que regía la política municipal de la ciudad de Barcelona, una vez más, desestimó la petición, casi la súplica del rey Martín I de Aragón el Humano o el Viejo, para que las autoridades municipales aceptaran por fin la instauración en Barcelona de una universidad, llamada entonces Estudio General y posteriormente Universidad del Estudio General, nombre que se mantuvo hasta el primer tercio del siglo XIX. El Consejo de Ciento no quería oír hablar de una universidad, considerada un contrapoder, una ciudad con sus propias leyes -benévolas- dentro de la ciudad.

La educación superior siguió recayendo en las escuelas monásticas y catedralicias, como la que el convento de Santa Catalina (hoy un mercado), en un barrio considerado de los estudiantes, acogía, así como en escuelas municipales.

Sin embargo, en 1438, el Consejo de Ciento aceptó reunir todas las escuelas municipales bajo la denominación de Escuelas Mayores, que solo se distinguían de las Estudios Generales por el hecho -sin duda no menor- que las enseñanzas ofertadas de artes liberales, filosofía, matemáticas , medicina, derecho civil y canónico, y teología, no eran homologables con las que ciudades europeas ya con universidades ofrecían. La validez de los estudios de las Escuelas Mayores, monacales, catedralicias y municipales -estudios superiores, ciertamente- no se extendía más allá de los límites de la ciudad.

Dos fueron las sucesivas sedes de las Escuelas Mayores de Barcelona. Se ubicaron en edificios alquilados. 

Una, en la calle Ripoll 25, de lo que entonces era una villa distinta de Barcelona, la villa de Vilanova del Arcs, antes de su absorción por parte de Barchinone (así se denominaba la ciudad de Barcelona en la Edad Media) en un edificio gótico en mediocre estado -desde entonces ampliado y rehabilitado recientemente sin atender a su pasado-, pertenecía a un canónigo, cantor en la catedral, llamado Pau Vicenç Sorts. 

La sede siguiente se ubicaba en el Call, el barrio judío destruido tras uno de los primeros pogromos en Europa. Pertenecía a un banquero, Guillem Colom, administrador del primer banco público europeo, la Mesa de Canvi, ubicado en la Llotja de Mar, quien se había hecho, gracias a una venia del rey, con numerosas y extensas propiedades que habían pertenecientes a familias judías expulsadas o asesinadas, enriquecido por el cobro de impuestos que hasta entonces obtenía la corona la cual le cedió dichos pagos. Desconozco si dicha sede existe aún.

Por fin, en 1450, y ante la pérdida de importancia de Barcelona por falta de gobernantes y legisladores debidamente formados, el Consejo de Ciento aceptó que la ciudad se dotara de una universidad, aunque pasaría un siglo antes que el municipio, el cabildo y mecenas privados, gracias al empeño del emperador Carlos V, se pusieran  de acuerdo y asumieran el coste de la construcción de una sede permanente en lo que hoy es la parte alta de las Ramblas, llamada de los Estudios o de Canaletas, un antiguo torrente que recorre la ciudad antigua, bordeado por canales que traían el agua a una fuente pública -así como a la fuente en el centro del claustro de la sede de la universidad.


A PM por sus valiosos datos generosamente comunicados -cuyos errores en la transcripción sólo son imputables al redactor de esta breve crónica (base de una próxima exposición sobre la problemática historia de la universidad en Barcelona que el museo de historia de la ciudad prepara para diciembre de este año).



domingo, 18 de octubre de 2026

En los orígenes de la universidad de Barcelona (Ignacio de Loyola y la Universidad de Barcelona)



Jean Baptiste Barbé (1578-1649) o Cornelis Galle el Viejo (1576-1650) -grabadores flamencos-: Grabado sobre plancha de cobre, a partir de dibujos de P.P. Rubens: Ignacio de Loyola, en las clases de gramática latina de Jeroni Ardèvol en la sede del Estudi General de Barcelona, en la calle Boris, 3, en 1525. 


Ilustra una vida de Ignacio de Loyola: Vita beati p. Ignatii Loiolae Societatis lesu fundatoris, publicado por la Orden de la Compañía de Jesus, en Roma, en 1609


Título del grabado:

«Barcinone ut se ad animorum salutem instruat prima Grammaticae elementa annos tres et triginta natus addiscit; furente ac rumpente se Daemone...»

“En Barcelona, para instruirse en la salvación de las almas, aprende los primeros elementos de la Gramática a la edad de treinta y tres años; enfureciéndose y rompiéndose por dentro el Demonio, quien en vano intenta desviar su mente hacia otro lado con inoportunos deleites de las cosas celestiales."


Jeroni Ardèvol, maestro de latín y de gramática de  Ignasi de Loyola en Barcelona entre 1524 y 1526, fue catedrático de gramática en el Estudio General en 1525-1526, y en un periodo posterior.


Martí Ivarra, con quien Ardèvol fundó un centre d’humanitats privado en 1532, fue catedrático de gramática latina en el Estudio General desde 1508. 

El Estudi General de Barcelona se crea en 1450: fue la primera universidad de la ciudad -aunque no el primer centro de estudios superiores, ya que Barcelona contaba con reputados centros de enseñanza de artes liberales, y de Medicina, desde finales del siglo XIII..

Sin embargo la sede de la Universitat del Estudi General de Barcelona -que así se denominaba la universidad de Barcelona, hasta la nueva denominación de Universidad Literaria de Barcelona tras el traslado a su actual sede en la segunda mitad del siglo XIX- no se funda hasta 1536 y no se inaugura hasta 1539.

Entre 1450 y 1536, y antes del cambio de denominación, el Estudi General no tuvo una única sede. 
Las aulas estaban en el Convent de Santa Caterina, el convent de Sant Francesc, el convent de Santa María de Montealegre, el Convent del Carme (todos desaparecidos) y en otras sedes. Desconozco si están todas repertoriadas. Supongo que la catedral también acogía clases.

Ignasi de Loyola vivió en la desaparecida casa de Inés Pujol-Pascual, de Manresa, con casa en Barcelona, viuda de Juan Pascual (dedicado al cultivo del algodón), con un hijo pequeño a su cargo que dormía en el mismo cuarto que Ignacio de Loyola, en la calle de obvio nombre, Cotoners. Quizá actuará de esposo y de padre. Vivía con la ayuda financiera de otra mujer, viuda, Isabel Roser (que entraría en la orden jesuitica antes que Ignacio la expulsara, pese a la ayuda que Roser le había proporcionado.)

Con treinta y tres años, Ignacio de Loyola (el estudiante más conocido de la universidad de Barcelona) asistía, junto a alumnos mucho más jóvenes, a las clases de Jeroni Ardèvol en una sede del Estudi General en la calle Boria, 3 -el edificio ya no existe y toda la zona se trastocó con la apertura de la vía Layetana y de la Plaza del Àngel, a cincuenta metros de la sede del Museu d’ Història de Barcelona -, poco antes del traslado del Estudi a la parte alta de las Ramblas, y el cierre de las dispersas sedes por la ciudad (hoy el casco antiguo), hasta el nuevo traslado, esta vez a Cervera, en 1717, tras la reorganización territorial y política del reino por parte del primer rey, Felipe V, nieto del rey de Francia Luis XIV, de una nueva dinastía, borbónica, de origen francés, con una concepción política distinta de los Habsburgo germánicos, de raíz medieval, que, desde finales del siglo XV, reinaron en las posesiones de la Península.