jueves, 1 de octubre de 2026
SALVADOR DALÍ (1904-1989): MADRID (1922)
jueves, 17 de septiembre de 2026
OSCAR OIWA (1965): LA CIUDAD ESPECTRAL
Una exposición hoy en Nueva York pone el acento en el doble e insólito origen de Oscar Oiwa que le permite descubrir inesperadas correspondencias entre ciudades en apariencia alejadas como Sao Paolo, Tokio -y Barcelona.
https://www.goca.gallery/exhibitions/oscar-oiwa
https://www.oscaroiwastudio.com/
lunes, 14 de septiembre de 2026
LUIGI BERIO (1977) & EMANUELE LUZZATI (1921-2007): GENOVA SINFONIA DELLA CITTÀ (2005)
martes, 8 de septiembre de 2026
Barcelona delirante: la Barcelona que no fue
Fotos: Tocho, ETSAB, Barcelona, septiembre de 2026
La Capitalidad Mundial de la Arquitectura es un pomposo título que la ciudad de Barcelona, en competencia con Beijing (Pekín) obtuvo para todo el año 2026.
Bajo dicho epígrafe se agrupan una serie de actividades, desde algunas exposiciones extensas y con presupuesto, hasta modestas muestras, mucho más interesantes y novedosas.
La mejor, sin duda, obra de estudiantes de arquitectura, bajo la dirección de la profesora del departamento de teoría de la escuela técnica superior de arquitectura de Barcelona, Carmen Rodríguez : una pequeña exposición, a base de fotocopias y documentos expuestos un un único panel y vitrinas bajas, en la biblioteca de la escuela. La ausencia de medios no lastra la agudeza de la propuesta.
Una exposición muy bien documentada, sobre un tema fascinante, que dibuja la imagen de una ciudad delirante, que se ha librado o ha perdido unos proyectos que no llegaron a buen puerto: la historia de una ciudad imaginaria poblada, desde mediados del siglo XIX, de proyectos rechazados o que, por razones políticas, económicas o compositivas (un proyecto de ayuntamiento mediocre, felizmente olvidado), no se materializaron. Una ciudad mediterránea que se habría dotado de pistas de esquí, mucho antes que Arabia Saudí, de islas artificiales, que hubieren empequeñecido las islas en forma de palmera u otras curiosidades en los Emiratos, componiendo, ante el frente marítimo, el nombre de la ciudad, de rascacielos en forma de zigurats, de una ciudad suspendida sobre la ciudad existente, de rascacielos dignos de un cómic de colores ácidos, de los años setenta, y de barrios cruzados por vías rápidas a distintos niveles por los que zigzaguearían avionetas. Una ciudad lanzada de lleno y a ciegas, abrazando los signos de la modernidad, desde el arrasamiento urbano de Le Corbusier, hasta aeropuertos en los inicios de la aviación comercial.
Una muestra sobre sueños y pesadillas, proyectos de los que Barcelona se libró y proyectos que hubieran mejorado la vida, proyectos rechazados, desfigurados o pese a ser insensatos, delirantes, se construyeron, convirtiendo partes de Barcelona en una ciudad irreal.
Una muestra brillante y aleccionadora. Necesaria y buen aviso sobre lo que pudo ser para bien. O, casi siempre, para…
sábado, 5 de septiembre de 2026
Mano de obra (en Mésopotamia)
A lo largo de casi seis milenios, Mesopotamia (hoy Irán, Iraq, Siria, Líbano, Israel, Palestina, Turquía, Omán, Bahreïn, y uns parte de Centro Asia) acogió a un gran número de culturas urbanas o que se urbanizaron. A finales del tercer milenio, la ciudad lacustre de Ur, en las marismas sureñas de los ríos Tigris y Eufrates, quizá tuviera casi cien mil habitantes, y Babilonia, más al norte, fundada a principios del segundo milenio, fue, ya desde mitad del segundo milenio, y gracias a la emigración proveniente de las ciudades sureñas abandonadas por la creciente salinizacioncde las tierras, la ciudad más poblada hasta, más de mil quinientos años más tarde, la Roma imperial; aunque las ciudades medio y neo-asirias no competían en número de habitantes con Babilonia, su superficie, la longitud de sus murallas, aún impresionan, más aún cuando la imaginación suple lo que ya no se puede ver; se ha excavado menos del veinte por ciento de los maltratados restos de dichas ciudad, la mayoría arruinadas, y algunas olvidadas, cuando Alejandro las conquistó en el siglo IV aC.
El extensisimo imperio neo-asirio, en el siglo VII aC, comprendía un número limitado de ciudades; pero éstas eran de la talla y la fama de Nínive, Assur o Nimrud…., todas rodeadas por imponentes murallas.
Dotadas de varios imponentes y laberínticos palacios de reciente construcción, varios zigurats, e insertadas en una red de canales que traían agua desde las cercanas montañas, la construcción, restauración y reconstrucción de las ciudades, maltrechas por el clima, el agua y las guerras, siempre a merced de las estaciones a causa del material de construcción más común, el adobe, sensible al agua y a las tormentas de polvo, requerían una ingente mano de obra de la que el imperio no disponía.
La solución era la guerra: guerras incesantes y sin cuartel que, en caso de victoria, concluían con un número muy elevado de prisioneros, obligados a trabajar en las obras que nunca cesaban.
La destrucción de ciudades y reinos ajenas, la reducción de sus poblaciones a la esclavitud, permitieron o facilitaron las reconstrucciones de los edificios y las ciudades del imperio neo-asirio. Se desconoce el número de víctimas en tales obras descomunales, a pleno sol y con escasez de agua.
Un procedimiento y unas consecuencias no demasiado ajenas a lo que a veces acontece hoy.
viernes, 28 de agosto de 2026
SLIMAN MANSOUR ( سليمان منصور 1947-2026): LA CIUDAD SOÑADA (JERUSALÉN)
La pintura de Mansour evoca una ciudad y unos modos de vida pausados -pero acechados-: un mar de cubos y cúpulas armoniosos, de figuras geométricas entrelazadas, dispuestas como en un juego de construcción, contra un frente de colinas lejanas -casi los únicos ecos naturales, aunque los cubos y las esferas componen un paisaje mineral que parece haber estado aquí desde siempre-, y de calles que se adivinan más que se reconocen, por el ritmo sincopado de muros que sin duda bordean los pasos.
Las calles están vacías. La vida se recoge en el interior de las casas. El espacio público no es un lugar donde estar, por el clima, el temor a la exposición pública y quiA a las algarabías. Una ciudad silenciosa, mecida por la luz, que solo existe en los sueños, ensombrecidos a veces por quienes sí patrullan por las calles: una nube de polvo se alza. No es una tormenta de arena que oscurece el cielo y difumina las formas bajo un manto pardo. Las formas han estallado causando la nube: un pueblo ha desaparecido bajo las bombas.







































































