Después de once años de preparación, negociaciones, avances, retrocesos e interrupciones, la exposición antológica del artista argentino, de origen catalán, Juan Batlle Planas, padre del surrealismo en Argentina, en Europa, se inaugurará el jueves 24 de mayo en el Museo de Arte Abstracto de Cuenca, organizada por la Fundación Juan March, de Madrid, antes de viajar al Museo-Fundación March de Palma de Mallorca el 22 de noviembre.
Ninguna institución catalana se ha mostrado interesada.
Entre las obras más singulares de Battle Planas, se encuentran una cajas de madera, de unos 50 ó 70 cm de alto, similares a las del artista surrealista norteamericano Joseph Cornell, en la que se conjuntaban diversos objetos sin aparente relación entre ellos.
Por desgracia, no se conservan ninguna de los años 30, si bien Batlle Planas retomó este tipo de obra a principios de los años 60, algunas de cuyas imágenes, inéditas en su mayoría, se muestran en este breve texto.
La exposición, sin embargo, no incluye ninguna, ya que se centra en la obra del artista en los años 30 y 40.
JUAN BATLLE PLANAS (1911-1966):
EL GABINETE SURREALISTA
Admiraba a Picasso, Miró y Dalí, a Michaux (pintor y poeta) y
a Gutiérrez Solana: a artistas visionarios y a quienes descubrían la sombría
realidad, a quienes se proyectaban en el tiempo y a quienes descubrían un negro
pasado (aun presente), a artistas que ponían en evidencia la absurdidad de la
vida.
Juan Batlle Planas, nacido en Cataluña, emigró, con apenas
tres años, a Argentina en 1913. Su carrera artística duró poco más de
veinticinco años. Murió prematuramente. Cayó en un cierto olvido. Y, sin
embargo, fue el fundador del surrealismo argentino a mediados de los años
treinta. Amigo y colaborador de poetas y novelistas, españoles exiliados o
argentinos, desde Alberti a Borges, teórico, educador y poeta, lector de Freud
y de Reich, Batlle Planas destacó sobre todo por dos géneros artísticos,
propios del surrealismo, escasamente representados en el arte español, que
descubren relaciones inesperadas entre las cosas y los seres: el collage y el
“assemblage” –la reunión heteróclita de objetos sin atributos, menudos,
cotidianos, desechados y encontrados, con insólitas afinidades que su
conjunción manifiesta-.
El
gabinete surrealista, la
primera exposición monográfica de Batlle Planas fuera de la Argentina, reúne
una amplia selección, a menudo inédita, de “collages”, así como una serie de
guaches titulada Radiografías paranoicas:
pintadas a finales de los años treinta, lo atávico o arcaico –las figuras
recuerdan tanto a los dioses de los muertos precolombinos como a la
personificación de la Muerte, que juega al ajedrez, tan presente en la
iconografía medieval española- se conjuga con la fascinación por las máquinas y
los conductos –que llevan energías y ponen en relación seres y mundos
separados-, quizá marcada por su inicial formación de mecánico, y su fe en la
espiritualidad oriental
Agradecimientos a Silvia Batlle y a Giselda Batlle, la información sobre estas obras, poco conocidas, así como las fotografías de las mismas
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