Dibujos de Hassan Fathy
¿Una obra de teatro escrita por un arquitecto? Desconozco cuántas existen.
Mas, una al menos sí se conoce, aunque escasamente conocida sea -al menos fuera de Egipto o de la cultura arquitectónica árabe moderna.
En 1942, el arquitecto egipcio Hassan Fathy (uno de los mejores arquitectos del siglo XX, teórico a la vez que proyectista), formado en el estudio del arquitecto griego Doxiadis, en Atenas, escribió una obra de teatro: entre un cuento “oriental” -las referencias explícitas a los relatos de las Mil y una noches noche no escasean- y un diálogo filosófico, parecido a los diálogos de Platón, también con una estructura de texto teatral.
Los cuatro actos de la obra, de atmósfera y estructura muy distintos, casi cuatro relatos independientes, narran un diálogo cada vez más tenso, en una tienda de anticuario en un barrio antiguo de El Cairo, entre unos ricos negociantes occidentales y el dueño del negocio, acerca de una antigua celosía extraída de las ruinas de una casa medieval: una finamente tallada celosía, con motivos únicos, que los negociantes, cada vez más amenazantes, quieren adquirir a precio de saldo, pese a -o débito a- la singularidad de este elemento arquitectónico tradicional caído en desuso en la arquitectura moderna egipcio, marcada por procedimientos constructivos industriales, en los que no cabe el tiempo, la inventiva y la dedicación requeridos para tallar la madera, ensamblar y encajar una multitud de diminutas piezas labradas hasta conformar una fina y compleja trama que filtra la luz, detiene el hiriente sol y activa el paso del aire, humedeciéndolo gracias a un búcaro lleno de agua depositado en el alféizar, como comenta un personaje.
El segundo acto se retrotrae seis siglos para narrar el encuentro entre un joven solitario fascinado por una celosía, que parece emitir música a medida que el viento se enrosca en los enrevesados vanopartes, y una princesa que desde el interior lo observa extática sin ser vista. La celosía los une y los separa.
Un tercer acto une miembros de la acaudalada sociedad de El Cairo en una casa tradicional en la que chocan usos y útiles modernos con costumbres y modos de vida tradicionales, bendecidos o anticuados, ajenos a los tiempos, para bien y para mal, una fiesta que termina abruptamente entre la acrimonia y el reproche.
Ls historia, cada vez más sombría, concluye con una violenta y terrorífica pesadilla que compone el cuarto acto.
Una celosía capaz de envenenar y de fascinar vidas, trastocadas por el embrujo que causa y alberga.
Esta obra de teatro, escrita en árabe, de la que se conocen recientes traducciones al francés y al inglés, poco conocidas, expone, bajo el velo de un cuento, una descarnada confrontación entre traducción y modernidad, entre tiempo y eternidad, entre oriente y occidente, un debate triste y agrio, desesperante y necesario, que concluye, en verdad, más que con una doble derrota, con un sutil encaje, como en una celosía, entre dos visiones de la arquitectura y el espacio interior -asociado, reflejo y condicionante de maneras de concebir las relaciones humanas y con el mundo- y, en suma, de la vida.
Entre el encuentro y el encontronazo, con víctimas de por medio, hasta hallar un equilibrio que se adivina frágil y posiblemente temporal y revocable, tenso y expuesto como el invisible hilo de una tela de araña.
Un hermoso y lucido texto, quizá más actual que nunca.
https://www.archnet.org/publications/6527
Obra leída en francés.
Existe una traducción en inglés, en una obra dedicada al autor, Hassan Fathy, que no se encuentra en biblioteca alguna en España. Las bibliotecas más cercanas que las albergan se hallan en Bolonia y en Venecia. Otras bibliotecas universitarias de Harvard (Cambridge, Mass., EEUU), de Arabia Saudí, Emiratos Árabes y Jordania.


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