jueves, 7 de noviembre de 2019

El objeto artístico (objetos de uso, objetos de culto)

Esquema de una clase de Teoría de quinto curso de carrera en la Escuela de Arquitectura de Barcelona:



OBJETO

1.- El arte es una acción, la obra de arte es el resultado de una acción: es un acto o un objeto.
Un objeto, etimológicamente, es algo desechable, incluso abyecto (algo bajo, prescindible, molesto): en latín: obiectus: ob, partícula adverbial que significa delante, y el verbo iacere que significa yacer, echar.
Pero "objeto" también significa algo que pongo o expongo delante (para la contemplación, comprensión o interpretación). En este caso, el significado es distinto al anterior: el objeto ya no es prescindible, aunque puede ser tan molesto como en el primer caso. Se trata de un ente que me interpela, que me interroga, que me causa un problema que debo resolver. No entiendo qué es, porqué existe, qué significa, y debo tratar de responder a esas dudas. Un objeto es una piedra en el zapato que me hace preguntarme sobre lo que soy, lo que hago, sobre mi lugar en el mundo. Un objeto es como un enigma que debo resolver si quiero proseguir, toda vez que me interrumpe, que se interpone en mi camino.

2.- Objetos de uso, objetos de culto

El mundo está lleno de objetos.
Tradicionalmente, se han distinguido los objetos de uso de los objetos de culto.
Los primeros cuentan si responden a la función a la que deben atender: servirnos, ayudarnos, ilustrarnos. Sus cualidades materiales, formales, son importantes, pero el objeto de uso solo existe para ser usado, no admirado. Por hermoso o sensiblemente placentero que sea, si no responde con eficacia a una necesidad planteada, será, necesariamente, un objeto prescindible, reprobable y sustituible.
Por el contrario, los objetos de culto no existen para ser manipulados, sino ofrendados. En estos casos, los mejores materiales, la técnica más depurada, la ornamentación más compleja otorgan valor a un ente que se regala “desinteresadamente “ –en verdad, esperando una compensación material o espiritual por parte del ser sobrenatural a quien se implora, y de quien se espera una respuesta a las súplicas. Pero dichos objetos son depositados en un altar, o una tumba, en un espacio sagrado. Son objetos devocionales que activan la comunicación entre bandos separados, y que median entre éstos, que focalizan nuestra atención. Son incluso objetos que no se pueden tocar –cuyo contacto puede ser peligroso.

3.- Indistinción moderna entre objetos

1917: Exposición pública de Fuente, una obra original de Marcel Duchamp. Una escultura abstracta, en apariencia, de cerámica blanca. También, paradójicamente, una escultura imitativa, ya que parece reproducir un lavabo.
En verdad, no se trata ni de una imitación, ni de una idealización, o de una forma sin relación con el mundo de los objetos, ya que, por el contrario, se trata de un objeto de uso convertido en un objeto de culto, sin que, visual, sensiblemente, se manifieste diferencia alguna.
Un urinario, por tanto, ha pasado del mundo de los objetos industriales, al mundo de las obras de arte.
El cambio es decisivo: nuestro trato con un objeto y con una obra es muy distinto. ¿Por qué?
El mundo del arte moderno y contemporáneo, hoy en casi todas las sociedades industriales, comprende obras indistinguibles de objetos, a menudo porque son objetos convertidos en obras.
¿Qué ocurre cuando se produce dicha conversión?


SÍMBOLO

El objeto, convertido en una obra de arte, deviene un símbolo

1.- ¿Qué es un símbolo?
 Symbollon, en griego, nombre un tipo de objeto: una cerámica (un plato, un disco)
Este objeto no tiene ningún uso específico.
Cuando se tiene que sellar un acuerdo entre personas o clanes, quien inicia la relación (un tratado de paz, un acuerdo de buena vecindad, por ejemplo) toma el símbolo y, ante la otra parte, lo rompe en dos y, al mismo tiempo que entrega uno de los dos fragmentos, conserva cuidadosamente el otro.
¿Por qué? En caso de un conflicto posterior, si ambos bandos ahora enfrentados pueden demostrar, mediante la presentación y el encaje de ambos fragmentos conservados, que un día alcanzaron un acuerdo que puso fin a un posible conflicto, tienen la obligación de negociar y sellar un nuevo acuerdo que evite un enfrentamiento violento.
Un símbolo, por tanto, es un objeto significativo: es la prueba visible de los contactos establecidos entre dos bandos que nada tienen en común, salvo dicho acuerdo. Todo los separa, pero el símbolo es el testimonio de un punto o un acto de encuentro.
Un símbolo, sin embargo, solo tiene sentido si está roto. Entero, no demuestra nada.
Al mismo tiempo, el encaje entra ambos fragmentos debe ser perfecto –sino la prueba no sería convincente- pero la línea de ruptura tiene que ser visible, pues si el encaje es tan perfecto que la separación se pierde, la unidad recuperada no demuestra nada, es inútil.
Un símbolo solo es útil si está roto.
La rotura manifiesta un encaje imperfecto. Dicha imperfección es debida a cierto juego entre ambos fragmentos. Éste es causado porque la pieza receptora es incapaz de recoger enteramente las características de la parte que se encaja.
Dos mundos incompatibles se unen. La unión es imperfecta. Pero el símbolo media entre ambos. Los pone en contacto pero hace visible sus inevitables diferencias. Son mundos distintos, que aceptan, sin embargo, entrar en contacto.

Un símbolo, una obra de arte simbólica (toda obra lo es) expresa sensiblemente realidades que, sin el soporte o la mediación de la obra, serían inconcebibles. La obra nos permite entrar en contacto con realidades a las que no llegamos. Un símbolo nos pone al alcance mundos inimaginables, de pronto cercanos gracias al símbolo.


12 comentarios:

  1. Muy interesante Por ejemplo me parece que el urinario de Duchamp es un ejemplo de cómo un objeto anodino desde el punto de vista del arte ,es decir ,hecho (o elegido) sin el menor propósito de impresionaro resonar en la zona de la psique a la que se supone que llega el arte ,se convierte en algo importante en la historia del arte porque así se decide .Porque el ambiente de la cultura y las ideas en el que surge decide que es importante .

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    1. Supongo que como buen dadaísta, Duchamp quiso reírse de las convenciones del arte.
      Lo sorprendente es que su decisión o su gesto, nihilista, generara una escuela, lo contrario de lo que defendía. Fuente era una obra que no debía tener descendencia.
      Es cierto que Duchamp autorizó sesenta réplicas en los años sesenta. Pero lo que hubiera tenido que devaluar la importancia de la obra única, la multiplicó.
      No sé si Duchamp triunfó o fracasó, al tener tantos seguidores.

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    2. Desconocía lo de las réplicas.Tendría que haberme informado mejor antes de opinar.Supongo que autorizarlas fué coherente con su deseo de desmitificarlo todo,incluso a si mismo ,pero,como usted dice también fué una manera de fomentar el fetichismo hacia el objrto artístico,que se suponía era aquello contra lo que luchaba.
      Sería interesante saber si las réplicas se adquirieron a precio de coste.

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  2. El urinario se convierte en un objeto " histórico ".El testimonio de una revolución en la historia del arte ,pero si cambiáramos ese urinario por otro igual sin que nadie se enterara no pasaría nada .Bueno,de esto ya ha hablado usted otras veces si

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    1. En efecto, el objeto en sí no tenía importancia. De hecho, desapareció, y lo que se conoce son réplicas de los años sesenta autorizadas por Duchamp

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  3. El " carisma " de haber sido cogido por Duchamp ,de haber estado en aquella galería ,de haber sido visto por aquellas personas ...Todo eso son construcciones nuestras que se desmoronarian si se descubriera que alguien sustituyó el urinario original por otro

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    1. Como supongo que lo importante eran la actitud, la voluntad de romper con todo, y no tanto de dejar un legado, creo que los textos, las crónicas, y las fotografías documentales son más importantes que los propios objetos, muchos perecederos o desaparecidos.
      El fetichismo que suscitan quizá sea debido a su invisibilidad.
      ¿Qué queda de aquellos Salones Independientes? ¿del arte dadá? Casi nada, como bien querían dichos artistas, salvo sus proclamas, debidamente difundidas.
      Es posible que dichos gestos no hubieran sido posibles en épocas anteriores cuando la prensa no tenía la importancia que adquirió a principios del siglo XX.

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    2. A fin de cuentas lo más importante del dadaismo eran las ideas y los textos.El camino que se abrió.

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    3. En el asunto de los objetos de culto yo distinguiría entre objetos que se entregan como ofrendas,exvotos etc y objetos litúrgicos,porque creo que estos sí suelen ser en origen objetos funcionales y sí son manipulados (el cáliz del cristianismo ,recipientes para libaciones ,cuchillos y hachas sacrificiales etc).

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    4. Es muy cierto.Los cuchillos sacrificiales tenían que cortar y los cálices ser recipientes que pudieran contener líquidos. Pero me preguntaba si, asumiendo que la función iba a ser atendida, dichos objetos no tenían una fuerte carga simbólica.
      En ocasiones, tras su uso, dichos objetos eran ofrendados a los dioses quienes habían atendiendo.
      Pero, desde luego, serían necesarias matizaciones y ejemplos que el texto no proporciona.
      ¡Muchas gracias por las observaciones!

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  4. Había hecho otro comentario mencionando que desconocía lo de las réplicas del urinario ,pero creo que al final no le dia "enviar" .Lo de hacer réplicas creo que fue coherente desde el punto d vista del espíritu desmitificador del dadaísmo ,pero a su vez ,como( y en parte cínico )del dadaísmo pero contribuyó a lo contrario de lo que perseguía ; la sacralización del objeto .Leyendo ahora por internet cosas sobre los avatates del urinario veo que incluso se piensa que la idea y el comprarlo pudo ser de una amiga d Duchanp ,

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    1. En efecto, (creo que) recientes estudios tenderían no sé si a probar pero desde luego a apuntar que fue una artista alemana, amiga de Duchamp, cuya obra escultura ya recuperaba útiles industriales, quien habría entregado a Duchamp el urinario como una obra de arte, como parte de un díptico, una obra no neutra -eso sí sería una aportación de Duchamp- sino simbólica, quizá sobre la miseria de la postguerra.

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