sábado, 24 de abril de 2021

CÉSAR MARTINELL (1888-1973): IGLESIA PARROQUIAL DE SAN AMBROSIO, BARRIO DE LA PAZ, LA VERNEDA (BARCELONA, 1968-1971)

 























Fotos: Tocho, abril 2021


A los artistas y arquitectos, de larga o cora vida profesional, los conocemos por un periodo dado, quizá por unas pocas obras. Ni siquiera Picasso escapa enteramente a este sino. Todo lo que no pertenece al momento de encubración parece menor, reiterado o prescindible; en todo caso poco representativo. Incluso molesta, pues parece poner en jaque las razones por las que un creador y su obra han sido exaltados.

César Martinell será siempre el arquitecto de las bodegas abovedadas catalanas, construidas con obra vista (ladrillos) a principios del siglo XX. Sin embargo, sus últimas obras son incluso posteriores a los de reconocidos arquitectos de los años cincuenta y sesenta. Martinell vivió más tiempo que el Grupo R, aún vivía y trabajaba cuando ya la suerte de Ricardo Bofill declinaba.

Una de sus últimas, brillantes -y quizá más desconocidas- obras es la iglesia parroquial de San Ambrosio (Sant Ambrós) en Barcelona. Construida en hormigón -con jácenas concebidas como los afilados huesos de un relicario, y obra vista, marcada por un alto campanario que se asemeja a una escalera de mano, y una prodigiosa vidriera que recorre toda la dura y hermosa fachada, en buen estado -aunque algo afeada interiormente por un cielo raso nuevo que esconde la techumbre de hormigón-, se ubica en el centro del polígono de la Paz, en el barrio de la Verneda, obra de los arquitectos Julio Chinchilla (también arquitecto de la mítica Sala de Fiestas Bikini, aún activa, y del polígono de La Guineueta, en Barcelona, en la segunda mitad de los años 50, inspirado en Alvar Aalto), José María Bassals, Francisco Mensus, Damián Solanes (1926-2009) y Joaquín Vilaplana, para la Obra Sindical del Hogal, con motivo de los "25 años de paz" franquistas. 

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