domingo, 5 de julio de 2026
La Universidad del Estudio General de Barcelona: emplazamiento.
sábado, 4 de julio de 2026
Una vista de Barcelona, con el emplazamiento de la primera universidad, en la primera mitad del siglo XVII.
Foto remitida por Ramón Pujadas (MUHBA) a quien agradecemos el envío de la imagen y los datos proporcionados.
Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona, AHCB, R. 18295
[Guerra dels Segadors. Setge marítim i terrestre de Barcelona.. En primer terme els campaments dels assetjadors col·locats de forma paral·lela a les muralles. Al centre la ciutat]
Notes
[La ciutat de Barcelona assetjada per Joan d'Àustria]
Còpia manual, realitzada per Ignasi Casassayas Mariol el 1944, d'un dibuix original conservat als arxius de Viena.
En un texto anterior mostrábamos una imagen inédita de la ciudad de Barcelona, recientemente hallada en las páginas de un libro del siglo XVI, aunque trazada medio siglo más tarde, y que mostraba la ubicación del Estudio General (o Universidad de Barcelona), en lo que hoy es el encuentro de las Ramblas y la plaza Cataluña, un edificio construido en la primera mitad del siglo XVI, tras tres siglos de forcejeo entre la Corona de Aragón y el Consejo de Ciento municipal que se oponía a que Barcelona dispusiera de una universidad por el temor al contrapoder que ésta pudiera adquirir. Solo la constatación que las ciudades europeas con universidad eran las que más prosperaban, en un momento de declive de Barcelona -que no se recuperará hasta finales del siglo XIX en medio de un conflicto social que no aminoró hasta un siglo más tarde-, logró que la municipalidad cediera a las peticiones de la Corona y del papado de dotar a Barcelona de unos estudios superiores homologables a los de otras ciudades, incluso en el propio territorio de la Corona de Aragón, como la ciudad de Lérida, por ejemplo.
El dibujo a tinta antes citados data de la guerra de los Segadores cuando la ciudad fue sitiada por las tropas reales a causa del conflicto político y religioso con los campesinos abrumados por nuevos impuestos levantados para financiar huestes militares implicadas en la devastadora guerra de los treinta años, una guerra de religiones que asoló el sacro imperio germánico, origen de la monarquía española (hasta la muerte sin herederos de Carlos II a principios del siglo XVIII).
El dibujo mostrado hoy, en cambio, es conocido aunque no muy divulgado. Muestra, como el anteriormente citado, la ciudad de Barcelona asediada durante la guerra de los segadores (dels Segadors). Se trata de un dibujo realizado por un profesional, que carece del encanto del dibujo trazado en un espacio en blanco del libro mencionado, pero que también muestra, entre otros edificios destacados, la probable ubicación del Estudio General (que hemos marcado con un punto rojo), cerca de la muralla, y en concreto de las torres de San Severo en la muralla.
Las trazas del Estudio General, abandonado, a principios del siglo XVIII, tras la guerra de Sucesión entre las tropas del rey de Francia y del emperador del sacro imperio germánico, por el trono de España, vacío tras la muerte sin heredero de Carlos II, en muy mal estado y derribado tras las guerras napoleónicas, se han encontrado recientemente durante las obras de reforma de las Ramblas, aunque, tras la documentación, han vuelto a ser enterradas.
jueves, 2 de julio de 2026
Una vista inédita de Barcelona en el siglo XVI
Barcelona, aunque sea de origen ibérico -y se conozcan restos neolíticos, quizá incluso fuera la capital de la tribu íbera de los Layetanos, hubiera sido fundada o refundada como una colonia romana en los últimos años de la República romana, y hubiera tenido importancia en la Edad Media como ciudad marítima mediterránea-, adolece de vistas anteriores al siglo XVIII: la lista de representaciones urbanas es escueta.
Desde hace unas semanas está lista se ha ampliado.
La pequeña pero importante exposición que la Universidad de Barcelona ha organizado en la biblioteca central de su sede, sobre los primeros libros de texto escritos por profesores de lo que se llamaba entonces el Estudio General de Barcelona, a partir de mediados del siglo XVI, ha permitido descubrir, entre las páginas de un texto religioso de finales del siglo XVI o principios del XVII, un dibujo a plumilla, trazado seguramente por un estudiante, un lector, que muestra la ciudad costera o portuaria de Barcelona, amurallada, en la que se reconocen algunas construcciones notables. Un dibujo ingenuo, torpe, pero precioso, único, hasta ahora desconocido.
El dibujo de una plataforma o baluarte con cañones permite precisar la fecha del dibujo, años posteriores a la edición. Esta baluarte armado tenía como fin defender la ciudad durante la revuelta o guerra civil de Els Segadors, entre campesinos y el ejército, debido a un inasumible aumento fiscal , que asoló el principado entre 1640 y 1650. Esta sublevación tenía también tintes religiosos -se acusaba al ejército de actos sacrílegos-, y la mayor dotación de las armas se enmarcaba en la guerra europea de los Treinta Años, que prendió inicialmente en el sacro imperio germánico entre católicos y protestantes, con una directa incidencia en el reino de España en manos de una dinastía alemana (los Habsburgo).
Agradecimientos al archivo de la biblioteca de la UB, a Neus Verger ( Responsable del CRAI, Biblioteca del Fondo Antiguo de laUB) y a Ramón Pujades (MUHBA)
viernes, 27 de febrero de 2026
JULIO MARIAL TEY (1853-1929): VILLA MARSANS (BARCELONA, 1907)
Villa Marsans
Villa de los Arabescos (o lo que queda de ella)
Fotos: Tocho, Barcelona, febrero de 2026
Barcelona fue una ciudad árabe durante unos pocos decenios en los siglos VIII y IX; medio siglo a la sumo, y aunque dispuso de una mezquita, en el emplazamiento de la catedral, no queda ni rastro de ella.
Sin embargo, viviendas neo-árabes de los siglos XIX y principios del XX no faltan.
Un libro sobre Barcelona recientemente publicado por la Factoría Cultural Martinez anotada que las numerosas colinas de la parte alta de Barcelona acogieron villas y palacetes, de clases acomodadas, bien orientados, dispersos en amplios jardines a los pies de los boscosos altozanos, lejos de la humedad, la salitre y la contaminación del lleno y la costa en la que se ubicaba la ciudad.
El barrio de Vallcarca, un valle estrecho entre altas colinas desde el que se evita percibir el mar y el puerto a lo lejos. acogió al menos dos mansiones neo-árabes, vecinas. De la Villa de los Arabescos solo perdura un fragmento de fachada y una torre. La mansión se abandonó y la restauración emprendida hace nueve años prefirió desmantelarla.
Una suerte muy distinta cortó el palacete de la fundadora de la conocida agencia de viajes Marsans: una mansión, proyectada por el arquitecto, promotor y político decimonónico Julio Marial Tey, a principios del siglo XX, para transportarse, al momento y sin trabas, a un Oriente fantaseado.
Rodeada de jardines, adosada a la boscosa colina de Nuestra Señora del Coll, y mirando hacia el densamente arbolado monte Carmelo, entre palmeras, el palacete, retirado de la angosta y empinada avenida Madre de Dios del Coll, al que se accede por una puerta entre torreones neo-medievales, conserva una decoración propia de un sueño orientalista, alrededor de un patio cubierto inspirado en la Alhambra.
Hoy, la mansión, que fue el hogar de niños huérfanos polacos tras la Segunda Guerra Mundial, acoge un excelente y acogedor albergue público, muy económico -sobre todo comparado con los precios disparados de los alojamientos turísticos de Barcelona- muy utilizado por escuelas de visita a la ciudad, lo que permite la visita gratuita de la planta noble y la primera planta. En su interior, y desde el balcón , la Barcelona que conocemos desaparece.
Agradecimientos a la arquitecta Ana Noguera, conocedora y estudiosa del barrio, por esta información
miércoles, 28 de enero de 2026
Barcelona, la millor botiga del món
Fotos: Tocho, calle Ferran (Fernando), Barcelona, ebero de 2026






















































































