jueves, 1 de enero de 2026
Murgia Timone (Italia): asentamiento neolítico (VI milenio aC), uno de los más antiguos del mundo
Fotos: Tocho, cercanías de Matera (Italia), enero de 2026
Sobre un suelo de piedra caliza, en un altozano delimitado por abruptos acantilados vertiginosos , cortados verticalmente sobre una angosto garganta por la que discurre un arroyo en un lecho de cantos de río, entre finales del siglo XIX y 2020, se ha localizado un poblado del sexto milenio con unas características a las que los arqueólogos tratan de dar respuesta.
Agujeros, hoyos y pozos de diverso diámetro y profundidad variable, nítidamente excavados, dispuestos formando círculos y elipses, se han interpretado como las bases de pilares de madera que delimitaban y estructuraban los muros de cabañas, así como depósitos de alimentos y de agua; se ubican entre hondonadas precedidas de escalones tallados en la roca que se dirigen a una o dos cámaras funerarias de plantas rectangulares, de esquinas redondeadas, a las que se accede a través de oberturas circulares, lo que sugiere que vivos y muertos convivían en un mismo asentamiento. El pozo sepulcral se ubica en el centro de un doble círculo de piedras, que recuerda la planta circular de las cabañas.
El poblado está rodeado por una profunda zanja de tres metros de profundidad, tallada en la roca, y de unos dos metros de ancho, a la que no se le acaba de encontrar una razón de ser. ¿Foso para impedir que lobos atacasen al ganado, delimitación mágica del pueblo, canal para acercar el agua a las moradas?
El conjunto, uno de los asentamientos permanentes mas antiguos de la humanidad, se desenvuelve sobre la piedra blanca del altozano, y los huecos dispuestos geométricamente evocan bien la disposición de unas chozas de estructura de madera y muros de arcilla, bien defendidas (?) por un surco primigenio de una profundidad y ejecución sorprendentes.
El extenso yacimiento, de libre acceso, resplandeciente bajo la bóveda del cielo, sin nadie, es uno de los más hermosos y singulares de Italia.
https://www.isassidimatera.com/cosa-vedere/belvedere-matera/
miércoles, 31 de diciembre de 2025
Démeter o la madre de los dioses
Fotos: Tocho, Museo Nacional de Matera, 31 de diciembre de 2025
Ante la persistencia del culto a la diosa griega Demeter en la isla de Sicilia, en la que se asentaron griegos a partir del siglo VIII aC, hasta la Alta Edad Media, en el siglo XI -un culto vivo también en los territorios de la Magna Grecia en el sur de Italia-, la iglesia cristiana cedió y asoció el culto a la virgen María, que no prendía, al de la diosa griega, logrando así una insólita fusión -común por otra parte entre santos cristianos y héroes griegos-, y una iconografía de la Madre y el Hijo inspirada en las imágenes de Demeter y su hija Perséfone.
Demeter era una diosa madre, diosa de las cosechas -cuyo culto fervoroso era lógico en las fértiles tierras del sur de Italia y de Sicilia-, y madre, una madre doliente que padeció el rapto de su hija Perséfone a manos del dios del inframundo, Hades, y que tuvo que aceptar que su hija pasara la mitad del año desaparecida en las entrañas de la tierra.
Demeter velaba pues sobre los matrimonios a fin de evitar el padecimiento de las madres, y de las hijas cuando pasaban de la casa del padre a la del esposo, un paso decisivo y sin vuelta atrás, que significaba la ruptura entre la madre y su hija.
Demeter mediaba entre los dioses y los humanos que sufrían las inclemencias invernales, con la tierra de cultivo yerma, los meses en que su hija Perséfone desaparecía y Demeter desesperada ya no cuidaba de la fertilidad de la tierra hasta que tras lograr un pacto entre Zeus, dios de los cielos -que también deseaba a Perséfone- y Hades, dios de los infiernos, que permitía la liberación y el retorno de Perséfone a la tierra y su reencuentro con su madre, en primavera, cuya alegría permitía que las cosechas reverdecieran.
Demeter conocía las penalidades de las mujeres, porque ella misma las había padecido, pero se preocupaba que su dolor no aniquilara la tierra, y que ésta, en los meses de felicidad con su hija, la Tierra volviera a ser un vergel como en los inicios del mundo.
Demeter era así una diosa particularmente venerada. La vida de ls humanos dependía del estado de ánimo de la diosa, que alternaba alegría y desolación, como los humanos. Una diosa humana. Una madre divina.
Una excelente exposición, con obras de la mayoría de los museos arqueológicos del sur de Italia, recuerda y revive la importancia de una diosa que forjó ella veneración de su transfiguración en la virgen María, en el museo nacional de la ciudad sureña italiana de Matera.
https://www.museimatera.it/le-dee-del-grano/
FAITH HUBLEY (1924-2001): SKY DANCE (1980)
A partir del minuto 2, entra Mesopotamia en danza….
Recomendado por el arquitecto y arqueólogo Marc Marín la comunicación de esta maravilla
martes, 30 de diciembre de 2025
JOHN (1914-1977) & FAITH HUBLEY (1924-2001): URBANISSIMO (1967)
Obras maestras (ss.IX-I aC) del Museo Arqueológico de Taranto (Italia)
Obras griegas (ss. VIII-V aC)
Obras neolíticas (VI-V milenios aC)

























































































