Las imágenes pintadas, esculpidas o grabadas de los dioses y héroes griegos o romanos Apolo, Hermes o Mercurio (portando o no un cordero en los hombros, a imagen de un buen pastor), Heracles o Hércules, y del mesopotámico Dumuzi (con un cordero entre los brazos o sobre sus espaldas) están en el origen de la iconografía del humano Jesús (más que del divino Cristo), junto con las imágenes de filósofos griegos togados convertidas en la representación del doctor Jesús predicando entre sus discípulos. El museo arqueológico departamental de Arles posee una excepcional colección de dichas imágenes. En todos esos casos, casi siempre paleo-cristianos, entre los siglos II y V, la imagen es la de un joven o adolescente imberbe. Raras son las imágenes de un Jesús o un Cristo adulto y barbado, tomadas de las representaciones de los griegos o romanos Zeus o Júpiter, o del greco-egipcio Serapis, imágenes más adecuadas para la figuración del Dios padre (que en el cristianismo no tiene nombre, aunque derive del dios judío Yahvé).
Una estela romana con un relieve mutilado (por el tiempo o intencionadamente) de Júpiter, presenta, en la cara opuesta una nítida y majestuosa cruz latina, grabada posteriormente, que se extiende por toda la superficie. Se trata de un raro caso en el que la cruz, que simboliza la condena a muerte del dios cristiano, se asocia a la figura del padre de los dioses romanos.
¿Cara o cruz? o ¿cara y cruz? ¿La cruz sustituyó a Júpiter, o reforzó su presencia? La estela, en tiempos paleo-cristianos ¿era visible por una o por las dos caras?



Michel Onfray en su libro "Cosmos" tiene un capítulo titulado "El cristianismo, un chamanismo solar". Muy interesante y nada alejado de la realidad que fue. Ahí habla de esos temas.
ResponderEliminarMuchas gracias por la referencia. La desconocía. El tema del origen de la iconografía cristiana es fascinante. Por desgracia, una institución cultural española desechó el tema porque consideraba que determinados sectores (debería escribir: sectas) de la sociedad española no verían con buenos ojos una muestra que documentase el inevitable origen pagano -greco-latino, pero también tardo-romano y mesopotámico- de la imagen cristiana….
EliminarSin embargo hace ya bastantes años vi en Barcelona una exposición sobre la Diosa francamente fascinante y sugerente. Desde las venus prehistóricas hasta las Vírgenes Marías se trazaba una línea continua que atravesaba culturas y tiempos tan diferentes de la Humanidad.
ResponderEliminar¿Fue acaso una exposición en el museo de historia de la ciudad de Barcelona en 2000? Creo recordar que no incluía ninguna virgen María aunque debería verificar si algún texto en el catálogo trataba el complejo tema de la virgen María y su ambiguo estatuto: una humana tratada como una diosa, que en algunos santuarios de origen pagano sustituyó sin dificultades a una diosa, precisamente por el parecido formal y funcional entre esta mujer, María, y la diosa, y cuya representación (de María) se inspiró en la iconografía de la diosa romano egipcia Isis, entre otras.
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