martes, 11 de agosto de 2026

La letra con sangre…..: normas para estudios universitarios privados en Barcelona (ss. XVI-XVIII)








 

Fotos: Tocho, Biblioteca de Cataluña, Barcelona, agosto de 2026


Barcelona contó, a partir de mediados del siglo XVI, una universidad pública, llamada Estudio General de la Universidad de Barcrelona -cuya fundación fue rogada por la Corona de Aragón desde finales del siglo XIII, topando con la cerazón del gobierno municipal (el Consejo de Ciento), que temía que las tolerantes leyes universitarias pusieran en jaque a las mucho más severas leyes municipales- y dos centros de estudios superiores privados, además de estudios superiores especializados de medicina, de gran calidad, existentes desde el siglo XII.

Los centros de estudios universitarios privados de Barcelona, hoy desaparecidos, comprendían un centro exclusivo, el Colegio de los Cordellas, para primogénitos de las familias aristocráticas, que sumaban las asignaturas de danza y escrima, necesarias para triunfar en la corte, a los consensuados estudios europeos que basicamente comprendían Derecho (canónico y civil), Teología, Artes, Matemáticas, Filosofía y Medicina, cuya gestión finalmente recavó en los jesuitas, y un segundo centro, enteramente jesuítico, ubicado en el Convento de Belén -del que solo queda la iglesia que sustituyó a la original en el siglo XVII.

Los tres centros, público y privados, estaban ubicados en la parte superior de las Ramblas, cerca de la muralla: la Rambla de los Estudios.

Las normas que regían el Colegio Superior de los Cordellas, en manos de la orden de Jesús, así rezaban (nunca mejor dicho):


"El precio del Seminario es de cien libras de moneda catalana al año, que son en moneda de vellón de Castilla mil setenta y cinco reales y veintidos maravedies.  Estos se pagan en plazos adelantados, o de 

seis en seis meses, o por cuartos, o por tercios, a arbitrio de los Interesados del Seminarista (...)

Las menudencia que necesita el Seminarista [el estudiante universitario], como son papel, plumas, Barbero, peluquero, chocolate en indisposiciones, y días de ayuno, Médicos, Cirujano, medicinas, coladas de ropa, etc. las provee el Seminario, y se apuntan por lo que cuestan, para que se satisfagan de seis en seis meses (,,,)

El vestido del Seminarista para lo público ha de ser de color negro a lo militar; en el invierno de paño, en verano de ropa ligera, pero no de seda, sino fueren las medias.

Dentro de casa el vestido puede ser de cualquier ropa, color y forma, con tal que sea decente. No se permite el uso del pelo natural sino rara vez, y con motivos particilares: regularmente llevan los Seminaristas [los estudiantes] peluquín. La ropa blanca que trae el Seminarista es la que quieran o puedan darle los suyos. El Seminario prove de ropa de mesa, toallas y cubierto de cuchara, tenedor y cuchillo, sin permitir el que nadie lo traiga por justos motivos (...)

Cada Seminarista habita en cuarto separado con un solo compañero. El ajuar de dicho cuarto trae el Seminarista en su entrada, y se lo devuelve en la salida. Se reduce a la cama regular con su cubierta, una cortina de indiana, una mesita, dos sillas de paja, y un baúl o arca para la ropa.

Distribución del tiempo, que observan los caballeros seminaristas:

En verano se levantan a las cinco y media, y en Invierno a las seis. En los días de fiesta y vacaciones de verana, a las seis, y en invierno, a las siete. Los criados acuden a despertarlos y ayudan a vestir a los más pequeños.

Emplean media hora en vestirse y lavarse las manos; luego se llama a Capilla, donde juntos hacen a Dios con el padre, que les preside, el ofrecimiento de las obras del día e imploran su protección, y la de los santos con algunos padrenuestros y avemarías; se lee inmediatamente en el Manual de Meditaciones del Padre Villacastin algún punto, que puedan meditar en tiempo de misa, la que concluida rezan la estación de la bula y se retiran a sus cuartos a peinarse, prever la lección, pensos, y libros para entrar en la clase; bajan a desayunarse, y concluido el desayuno dan la lección.

A las ocho entra cada cual con su maestro en el aula, que cursa hasta las diez. Dadas las diez salen del aula, y se retiran a sus cuartos a estudiar las lecciones, y trabajar los pensos, que han de llevar por la tarde a clase. A las once los Gramáticos, y Retóricos acuden con el maestro de escuela al salón, donde escriben planas, y se ejercitan en cuestas por espacio de media hora, la que los Filósifos y Teólogos emplean en argumentar.

A las once y media se toca a comer, y habiéndose lavado las manos, y dichas las bendiciones, se sientan en las mesas de los Padres Maestros, o en la del Padre Rector, conforme están repartidos.  Mientras se come guardan silencio, y para conseguirle, uno de los Seminaristas lee algún libro espiritual,, o de historia, a excepción de los miércoles, viernes y sábado en que por su reo de facultad mayor explican alguna cuestión relativa a los tratados que actualmente estudian y satisfacen a los argumentos que sobre ellos se les proponen; los de Gramática, y Retórica recitan de memoria sus lecciones y traducen del latín al español en los autores que les destinan sus Maestros. 

Después de comer dan gracias a Dios con la debida compostura, se lavan las manos, y dicha en el Salón la Salve a la Virgen Santísima, se dividen en las piezas, donde los Maestros de Danza, Esgrima y Música dan la lección a los que con voluntad de sus Padres aprenden estas habilidades. Duran estas lecciones por espacio de una hora, la que emplean en recreación y juegos permitidos los que no se imponen en ellas. A la una se retiran todos a sus cuartos a prevenir sus lecciones, composiciones ypasos. A las dos entran con sus Maestros en el Aula hasta las cuatro. A las cuatro meriendan y se entretienen en hablar unos con otros en juegos proporcionados, o en tocar algún instrumento hasta las cinco.

A las cinco acuden a sus respectivas piezas destinadas al esudio, en que deben perseverar hasta las siete en silencio, con aplicación y con quietud, interrumpiéndole solo por espacio de media hora los que toman lección de lengua Francesa . A las siete van todos al lugar de las conferencias, y pasos, que les tienen sus respectivos Maestros.

A las ocho rezan el rosario, y luego cenan, guardando el mismo método y orden de lugares que los del mediodía. Habiendo cenado, dado gracias al Señor y lavado las manos, se recogen todos en el Salón grande donde tienen con el Padre Rector y Padres Maestros, media hora de recreación. A las nueve y cuarto rezan de rodillas las Letanías de la Virgen; hacen el examen de conciencia, con el Acto de Constricción, y besando la mano del Padre rector,y a sus Mestros se retira cada uno a su cuarto para acostarse, ayudando los criados a que se desnuden los pequeños.  Acostados todos se apagan las luces, a excepción de las lámparas que permanecen toda la noche encendidas en los tránsitos, para que en cualquier ocurrencia  esté pronta la luz y sea siempre fácil el registro.

Esta distribución de tiempo se observa todo el año constantemente en los días de clase, a excepción de los meses de mayor calor en que la variación de las aulas públicas hace inevitable alguna mudaza en las horas del estudio y del recreo. En los días de Fiesta y Asueto tiene también alguna variación el estudio, son más las horas del recreo, hay media hora destinada para la explicación del catecismo, pláticas y documentos espirituales y para darles reglas de la policia y urbanidad qu se estila en el trato y concurrencia de las Personas de forma. En los mismos días se les ejercita en escribir y notar debidamente las cartas, asi familiares como cortesanas; y se les dan lecciones de Blasón, Geografía, Historia, Cronología y Esfera; se les impone en el manejo de los Globos, y en otras materias útiles y curiosas conforme se reconocen a cada uno más proporcionadas (...)"

(Constituciones del Imprial y Real Seminario de Nobles de Barcelona fundado bajo la invocación de Nuestr Señora y Santiado de Cordelles. Barcelona: Francisco uriá, 1763, ps. 7-15)

Se ha actualizado la ortografía.

El programa suma la vida de un colegio mayor con el de una universidad privada con estudiantes internos.

Hoy que triunfan los "coaches", el "mindfullness" y el "wellness", este programa sería sin duda recibido entusiásticamente. Si el ministerio y los rectorados...

Si Foucault hubiera leído este programa, que data de mediados del siglo XVI, no hubiera teorizado sobre la educación reglamentada, entre la cárcel y el hospital, a partir del siglo XVIII.  









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