martes, 20 de diciembre de 2022

LA PALOMA DE KANT (INMANUEL KANT -1724-1804-: CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA, INTRODUCCIÓN, SEGUNDA EDICIÓN, B9)

 "Es tan grande la atracción que sentimos por ampliar nuestros conocimientos, que sólo puede parar nuestro avance el tropiezo con una contradicción evidente. Pero tal contradicción puede evitarse por el simple medio de elaborar con cautela las ficciones, que no por ello dejan de serlo. Las matemáticas nos ofrecen un ejemplo brillante de lo lejos que podemos llegar en el conocimiento a priori prescindiendo de la experiencia. Efectivamente, esta disciplina sólo se ocupa de objetos y de conocimientos en la medida en que sean representables en la intuición. Pero tal circunstancia es fácilmente pasada por alto, ya que esa intuición puede ser, a su vez, dada a priori, con lo cual apenas se distingue de un simple concepto puro. Entusiasmada con semejante prueba del poder de la razón, nuestra tendencia a extender el conocimiento no reconoce límite ninguno. 

La ligera paloma, que siente la resistencia del aire que surca al volar libremente, podría imaginarse que volaría mucho mejor aún en un espacio vacío. De esta misma forma abandonó Platón el mundo de los sentidos, por imponer límites tan estrechos al entendimiento. Platón se atrevió a ir más allá de ellos, volando en el espacio vacío de la razón pura por medio de las alas de las ideas. No se dio cuenta de que, con todos sus esfuerzos, no avanzaba nada, ya que no tenía punto de apoyo, por así decirlo, no tenía base donde sostenerse y donde aplicar sus fuerzas para hacer mover el entendimiento. 

Pero suele ocurrirle a la razón humana que termina cuanto antes su edificio en la especulación y no examina hasta después si los cimientos tienen el asentamiento adecuado."


Las negritas son nuestras. La mítica paloma de Kant....

El mundo sensible es lo que evita que el mundo inteligible se disperse. La resistencia de la materia da solidez a la materialización de las ideas que, sin esta oposición, se disuelven sin apoyos ni consistencia. Solo se puede especular a partir de lo que nos rodea, sin cerrar los ojos ni menospreciarlo, sin darle la espalda.

La paloma creía que volaría mejor sin el esfuerzo al que lo obliga el aire, en el vacío. Descubrió que el vuelo, en éste no se alza. La especulación requiere la asunción del mundo.


Es curioso que la expresión catalana fer volar coloms, signifique no tocar de pies a tierra, y perderse en razonamientos sin fundamento.


Agradecimiento al arquitecto y profesor de Teoría de la UPC-ETSAB, Barcelona, César Saldaña, por haber evocado este texto. 

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