miércoles, 18 de noviembre de 2015

Destrucción (o los enemigos de la fe)




"Derribé y destruí las estatuas de toros alados, los arcos de la puerta; destruí los templos a fin que dejen de existir. Consideré sus dioses como fantasmas sin fuerza..."

Cortan las lenguas de los prisioneros, los decapitan o los despellejan; sus pieles se clavan en los muros de sus ciudades. Los prisioneros vivos deben caminar con las cabezas de los prisioneros decapitados colgando del cuello. algunos prisioneros son encerrados en grandes jaulas junto con fieras.

La cita procede de los anales del rey neo--asirio Asurbanipal (s. VII aC) tras la toma de la ciudad elamita (persa) de Susa, y las descripciones de los prisioneros proceden de textos reales neo-asirios.


Nota: desde el congreso de la American School of oriental Research en Atlanta

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