miércoles, 11 de noviembre de 2015

Lo siniestro, o cuando la casa no es un hogar





La empresa Cucurny fabricaba útiles de gres. Poseía fábricas en Cataluña (Hospitalet, luego en Montmeló) y finalmente en Galicia.
Fue fundada en la primera mitad del siglo XIX por un ceramista francés, y ubicada en la periferia de Barcelona, antes de trasladarse a Montmeló en la primer tercio del siglo XX.
El tratamiento del material permitía que los útiles fueran resistentes a las sales y los ácidos, por lo que la empresa trabajaba sobre todo para la industria química. Célebres son sus grifos de gres de grandes dimensiones.
La empresa cerró a finales de los años setenta, incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos, después de haber dado trabajo a más de trescientas personas.
Entre los útiles justamente celebrados se hallaba un gran serpentín de gres, muy resistente pese a su esbeltez: una espiral de considerables dimensiones, apreciada por la industria. Se destacó su importancia en una muestra sobre empresas cerámicas desaparecidas de Hospitalet en un centro adscrito al museo de esta ciudad en 1980.
Las mayores ventas de este objeto tuvieron lugar en los años 40.
Los serpentines de gres así como las canalizaciones del mismo material eran muy útiles para llevar líquidos corrosivos como, por ejemplo, posiblemente, los vapores que se emplearon en las cámaras de gas en los campos de exterminio nazis. En concreto, los serpentines, semejantes a los de un alambique, eran utilizados para destilar una mezcla de gases que al enfriarse se convertían en líquido que se transvasaba.
Desde luego, la empresa recibió encargos del Ministerio de Defensa de España durante la Segunda Guerra Mundial.

Agradecimientos a CC por las informaciones y puntualizaciones brindadas

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