domingo, 13 de noviembre de 2022

EDWARD HOPPER (1882-1967): NUEVA YORK, CIUDAD HORIZONTAL (MUSEO WHITNEY, NUEVA YORK, 2022-2023)


























































 Marcel Proust, a principios del siglo XX, escribió unas páginas admirables sobre un pequeño vano de pared amarillo, apenas visible y, sin embargo, hipnótico desde el texto de Proust, en la Vista de Delft, de Vermeer, a la que hasta entonces nadie había prestado atención.
Proust no debía de conocer la obra del pintor norteamericano Hopper -quién estuvo en París cuando Proust aún vivía-, porque habría quizá destacado los hermosos pequeños vanos de pared rojizos en las vistas de barrios de Nueva York, casi invisibles también, pero que fagocitan la atención una vez que son descubiertos: toda la composición gira alrededor de estos muros de ladrillo iluminados por la luz rasante que inunda muchas de las vistas urbanas de Hopper.
Pintor de figuras torpes, de temas limitados, reiterativos, de escenas urbanas sin nada digno de mención, desiertas, oscuras , apenas iluminadas fugazmente por una farola, o visibles por última vez antes de la puesta de sol,  y sin embargo, memorables, embargadas por una atmósfera a la vez inquietante y apaciguada, en las que el movimiento se ha detenido y las escasas figuras, casi siempre solitarias, parecen mirar confiadamente  más allá de la ciudad, o cabizbajas, recogidas y ensimismadas, en escenas que se adivinan silenciosas.
Una hermosa exposición, hoy en el museo Whitney de Nueva York, muestra una gran parte de los óleos, dibujos y grabados que Hopper, cuyo estudio se hallaba cerca de Washington Square, dedicó a su ciudad, una ciudad paradójicamente “ horizontal”, como destacan los organizadores, compuesta por edificios bajos y continuos, en unas vistas a la vez detallistas, reales e imaginarias, que lograron escapar al imperio de los rascacielos ante los que las vistas de Hopper pasaban de largo. La mirada de Hopper recorría las plantas bajas o apuntaba, desde los interiores, hacia las calles, prefiriendo los encuentros de espacios interiores y exteriores, semejantes a juegos de espejos, ante que la imponente presencia de monumentos sin contacto con la calle.



PS: Hopper estuvo en Madrid más de una semana a principios del siglo XX. Se ha especulado que los abruptos  contrastes de luz en los cuadros de Hopper deberían más a la luz castellana que a la húmeda luz de Nueva Inglaterra, del mismo modo que las calles sombrías y el tono vagamente amenazador de sus obras podrían reflejar la fascinación de Hopper por las pinturas negras de Goya.





sábado, 12 de noviembre de 2022

YIN XIUZHEN (1963): CIUDADES PORTÁTILES (2001-2014)























 

Estoy haciendo la maleta. Mañana parto pronto. La ropa está colocada sobre la cama, ordenada, formando pilas, por tipos de prenda. Temo olvidarme algún elemento de vestir necesario, o no coger suficiente ropa, ni la más adecuada. Durante diez días deberé vivir -o convivir- con lo que la maleta contendrá.

Cuentan de una Reina que no podía viajar sin su almohada; y de un cantante que tenía una maleta llena sus toallas. Una viajera inglesa del siglo diecinueve por el desierto egipcio, a lomos de camello, se hacía acompañar de un baúl que contenía, como si de un sagrario se tratara, su juego de té habitual.

¿Caprichos de Reina, de aristócrata o de estrella, incapaz de abrirse al mundo y de olvidarse de sus fetiches y sus mediocres costumbres? 

Viajamos para conocer mundo, y dehydrated atrás problemas y vidas sin alicientes. Mas, un viaje no puede desentenderse de referencias conocidas ni llevarse a cabo sin algunos amuletos.

Las maletas devienen puertos conocidos en los que dejarse ir sin la tensión inevitable ante lo desconocido. 

Para la artista china Yin Ziuxhen , siempre a punto de emprender un vuelo de incierto retorno, su maleta es su casa, que alberga los objetos más conocidos que la arropen y la protegen. Una maleta es un mundo, el mundo de quien la acompaña: un hogar o una ciudad incluso, en la que ya no cabe perderse por un descuido, un olvido o la soberbia. Una maleta es un gesto de modestia, gracias al cual reconocemos que necesitamos, cuando nos alejemos, voluntariamente, de casa, de unos objetos preciados que nos acompañan en un viaje que podría ser el último.

En cada ciudad que se detiene , Yin Ziuxhen  pide a personas que encuentra si le pueden entregar ropa usada, ropa que han portado y porten habitualmente, la ropa con la que se presenten al mundo. Con las telas que prensa construye diminutos edificios que reproducen arquitecturas conocidas, pero también discretas, que dispone en un mismo modelo de maleta que dispone abierta, y que constituyen maquetas urbanas como las que podría componer un niño, reproducciones con materiales que guardan el recuerdo de sus usuarios y que constituyen paisajes urbanos en los que nadie se siente extraño. La maleta se convierte en una posesión que hace del viaje a una ciudad desconocida una experiencia menos desasosegada, haciendo de cada ciudad extraña un hogar poblado de vida.


https://www.pacegallery.com/artists/yin-xiuzhen/


 




jueves, 10 de noviembre de 2022

LUCHINO VISCONTI (1906-1976): MUERTE EN VENECIA (1971-1972)

DEATH IN VENICE from Mitch Corber on Vimeo.


Muerte en Venecia, de Visconti en 1971, y Gritos y susurros, de Bergman, un año más tarde, fueron las dos películas que abrieron la década de los setenta, constituyeron un cambio en la obra de ambos cineastas que alcanzaron, tras el éxito de crítica del que ya gozaban, éxito de público. Ambas películas, suntuosos y largos dramas con personajes interiormente torturados, abrieron puertas a la plasmación del mundo interior, donde el tenso silencio sustituyó al grito. 
Muerte en Venecia es una película ilustrativa del conflictivo concepto estético de belleza, atrapado entre las formas ideales, desencarnadas, a las que no se llega, altas y altivas, si no es a través de formas materiales débilmente luminosas (que pregonaba la estética neoplatónica, a la que sucedió la teología cristiana), un eco apagado de la lejana irradiación de la idea, y las formas terrenales, desinteresadas de las alturas, marcadas, insertas en el tiempo, en el mundo, hundidas en la materia, incluso en las profundidades. Dos estéticas antitéticas, dos concepciones de la belleza (occidental y oriental) entre las que se debate trágicamente el protagonista de la novela corta de Thomas Mann que alienta la película de Visconti -que cambió la profesión del protagonista, de escritor a compositor. 
Esta película, tan esclarecedora para tratar el tema de la belleza en la teoría del arte (aunque hoy se sabe de la soterrada violencia que ha marcado la vida del joven protagonista), se halla, por vez primera, gratuita y legalmente, en internet -aunque la calidad de la imagen no sea deslumbrante (pero sí lo es la música).

miércoles, 9 de noviembre de 2022

ZINEB SEDIRA (1963): CASA ENCANTADA (HAUNTED HOUSE, 2006) & ENCUADRANDO LA VISTA (FRAMING THE VIEW, 2008)












 
La fotógrafa franco-argelina Zineb Sedira, representante de Francia en la Bienal de Arte de Venecia de 2022, es conocida también por series fotográficas sobre los efectos de la colonización francesa de Argelia, y las trazas que han quedado : desde una imponente mansión abandonada, convertida en un hierático monumento agarrado ante el mar como una esfinge muda, hasta las ruinas de casas de colonos franceses, algunos nacidos en Argelia (una colonia con más de un siglo de antigüedad, abandonadas a toda prisa, cuando la Revolución, cuyos restos descarnados, a través de cuyas heridas se encuadra el mar inmutable, revelan que fueron construidas sobre previos hogares de habitantes nativos.





lunes, 7 de noviembre de 2022

Ruina

 “Ruine ne se dit que des palais, des tombeaux somptueux ou des monuments  publics. On ne dirait point ruine en parlant d'une maison particulière de paysans ou bourgeois; on dirait alors bâtiments ruinés.”

“Solo se emplea la palabra ruina para referirse a palacios, suntuosas tumbas o monumentos públicos. No emplearíamos nunca la palabra ruina refiriéndonos a una casa particular de unos campesinos o unos burgueses; se hablaría en estos casos de construcciones arruinadas”

(Louis de Jaucourt : “Ruine”, La Enciclopedia, o el Diccionario razonado de las ciencias, las artes y los oficios, 1765)