domingo, 18 de mayo de 2025
MARTA SOLARANA CADELO : MIRADOR DEL ROQUEDAL DE CASTROVIEJO, SIERRA DE URBIÓN (SORIA, 2022)
miércoles, 14 de mayo de 2025
Precariedad
Precario: un adjetivo habitualmente asociado a las palabras trabajo y vida. Hoy más que nunca el adjetivo califica negativamente al sustantivo. Precario es sinónimo de inestable, temporal, mal retribuido, inseguro. Dibuja un perfil de una actividad o una persona con escaso futuro y pocas probabilidades de éxito, futuro, supervivencia incluso. Y evoca un porvenir siempre a merced de un tropiezo, una caída, un despido.
Quien se ve marcado por la precariedad -quien tiene sus actos calificados de precarios- tiene poco de esperar y está a merced de la decisión, el humor o el capricho de otra persona. Los temporeros pasan. Son figuras a los que se presta poca atención. Literalmente, mano de obra, sin que sus vidas cuenten, sin que prestemos atención a lo que cuentan.
Precario viene del latín. La familia de verbo, sustantivo y adjetivo dibuja un mundo aún más oscuro. Precarius designa lo que se obtiene tras rogar, suplicar. Se trata de una gracia que se concede, y que puede revocarse en cualquier momento. El verbo precor se traduce precisamente por rogar.
Rogamos cuando ya no podemos hacer nada. Las puertas se cierran, y no se tiene a donde ir. Se ruega cuendo no se puede hacer nada más. Se implora a lo alto, a poderes invisibles, o a superiores difícilmente alcanzables. Nuestra vida queda en sus manos. Pueden concedernos lo que imploramos, lo que sea, mas este bien, favor o gracia se otorga para hacernos callar.
Quien logra lo que suplica queda en deuda -una deuda moral de la que no podrá deshacerse. Lo precario no es justo. No es lo que califica un gesto o una decisión justos, sino condescendientes. Atan para siempre el suplicante al suplicado. Deberá callarse, inclinarse, o reír las gracias. Su existencia depende del humor -necesariamente mudable- de quien lo ha agraciado. Lo precario rebaja, hunde, humilla. Impide cualquier atisbo de independencia. No se puede pensar en libertad. Solo cabe la adulación y la genuflexión. Es el tipo de trato que se tiene con los poderes ultramundanos.
Las gracias se conceden sin mirar, sin saber quiénes nosotros, porque a ojos del duplicado, quien suplica es una presencia molesta que se acalla con la venia. La gracia es la calificación del trato injusto, entre seres socialmente desiguales. Lo precario es una manifestación de falta de reconocimiento, de inhumanidad, en suma.
Agradezco las consideraciones del artista Gabriel Llinás.
Y la lectura de la espléndida novela Misericordia, de Benito Pérez Galdós.
sábado, 10 de mayo de 2025
HEATH ROBINSON (1872-1944) & R.K.G. BROWNE (1895-1940): HOW TO LIVE IN A FLAT (CÓMO VIVIR EN UN PISO, 1936)
Los mayores de ..... años quizá recuerden la sección fija titulada Los inventos del TBO del profesor Franz de Copenhague, en el desaparecido semanario de cómic español TBO: absurdas y complejas máquinas repletas de poleas, bielas, cables y ruedecillas para realizar trabajos mínimos y codidianos como cortar el pan, realizados habitualmente a mano y sin pensarlo.
En esta misma linea, pero anteriores, se encontraban los sarcásticos dibujos del autor de cómic inglés Heath Robinson, acompañados por los pies de foto del autor de comedias R.K.G. Browne, tambien de humor inglés, sobre los rituales y las debidas observaciones de la vida moderna.
El libro satírico Cómo vivir en un piso -se entiende que en un bloque racionalista con estancias mínimas, aunque con servicio- revela un detalle sorprendente de la arquitectura y el interiorismo moderos occidentales. Antes que la conocida y tan citada influencia de las formas y la vida en los transatlánticos, lo que parece habr sido tomado como modelo de la vida moderna en estancias modernas son los vagones de tren de pasajeros, de los coches-cama, en particular: diminutos cubículos, con todo lo necesario liliputizado, libre también de ornamentos innecesarios -y grandes ventanales, como si la vida fuera un largo viaje sin retorno, como si los pisos -la palabra piso designa tanto una vivienda en un bloque, muy distinta de una casa aislada, como el mismo bloque compuesto por viviendas superpuestas- fueran vagones de tren dispuestos verticalmente.
La primera edición de este libro se puede aún adquirir a un precio razonable
Agradecimientos al doctorando de Bellas Artes Gabriel Llinás por esta imbatible rreferencia.












































































