lunes, 6 de diciembre de 2021

El tarot y la Torre de Babel

 


Tarot: cartas de la Torre y de la Muerte







Imágenes medievales de la  construcción y destrucción de la Torre de Babel, s. XIV


El tarot es el nombre de un juego de cartas compuesto por una o varias barajas. Inventado seguramente en Oriente (China, Mongolia o Arabia) habría llegado a los reinos y repúblicas de ls Europa occidental, traído por los árabes o los cruzados, a final de la Edad Media. Se conocía  ya en la Corona de Aragón a finales del siglo XIV, ya que el consejo municipal de Barcelona, el Consejo de Ciento, prohibió los juegos de cartas entonces.

El tarot más antiguo que se conoce, del siglo XV, que pertenece a la colección de la biblioteca de la fundación Pierpont Morgan Library de Nueva York, es obra del miniaturista renacentista italiano Bonifacio Bembo.

Ya en época barroca, el tarot empezó a usarse para echar las cartas y adivinar el porvenir. Las cartas se organizaron en dos bloques: las que daban el tono de las interpretaciones, llamadas arcanos mayores (arcano significa oculto, enigmático, hermético), que leen, en función de su orden de aparición, como estaciones o etapas de un viaje vital, y las cartas que desarrollan prácticamente lo que las anteriores anuncian, llamadas arcanos menores. Es con las cartas echadas del tarot que se inicia el primer poema -y su tono- de La tierra baldía de T.S. Eliott. 

Dos cartas de los arcanos mayores son temibles, cuya aparición provoca sudores fríos en quienes acuden a los echadores de cartas: la carta con la imagen de la Muerte (un esqueleto), y la carta que muestra una Torre, que corresponde a la dieciseisava carta de la baraja. La torre aparece fulminada por un rayo. Sus ocupantes se precipiten al vacío. El escoger al azar (o el destino) y mostrar esta carta anuncia graves cambios. El rayo es el signo de la cólera de Dios. Nadie sale con vida. La torre que une el cielo y la tierra, cuyos cimientos se adentran en el inframundo y cuya cumbre está bajo la luz del empíreo, queda decapitada. Su altura y su altivez despierta la furia divina. 

Aunque la torre sea un alto y estilizado volumen de sección cuadrada y paredes lisas y verticales, la torre es obviamente la célebre Torre de Babel, un símbolo bíblico de la arrogancia humana, bien descrita en un mito del Génesis, y así ya representada en la Edad Media, lejos de las imágenes posteriores más conocidas en forma de voluminosas pirámides escalonadas de planta cuadrada o circular. 

Mas la torre no fue destruida, cuenta la Biblia. Inspirada en el zigurat del templo del dios supremo babilónico Marduk, con quien tantas conexiones tiene Yahvé, tan solo su culminación fue interrumpida, al cesar la obra debido a la súbita multiplicación de las lenguas que llevó a los albañiles, cada uno hablando una lengua distinta, a no poderse comunicar.

La Torre del tarot fue una de las primeras imágenes de la Torre babélica destruida por Yahvé, un motivo que el protestantismo desarrollaría un siglo más tarde como símbolo de la corrupción de la corte papal y el anhelado castigo que Lutero perseguía.

En todo caso, el tarot contribuyó a la difusión de un motivo iconografía que se haría muy popular y ayudo a forjar una determinada imagen de la ciudad de Babilonia que ya los textos bíblicos comparaban con una gran prostituta. 


A HT, gran dama astral 









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